Del ISFT 75 aclaran que las 12,8 hectáreas de Sans Souci ?están en uso y tienen un proyecto?
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Luego de la polémica que desencadenó la sesión en comodato de 12,8 hectáreas del predio Sans Souci al club Ramón Santamarina, integrantes de la cooperadora del Instituto Superior de Formación Técnica 75 marcaron su postura en diálogo con El Eco de Tandil.
Santiago Arana, el presidente de la asociación cooperadora del ISFT 75, sostuvo que “hasta ahora no tenemos información oficial sobre el tema, vía Consejo Escolar no recibimos nada. Santamarina dice tener la cesión en comodato firmada por la ministra de Educación de la Provincia, Silvina Gvirtz. Por ahora nos estamos dejando llevar un poco por lo que está diciendo Pablo Bossio (presidente del club) a través de los medios, oficial no hay nada”.
Por su parte, Sergio Guzmán, el secretario de la cooperadora, explicó que se trataría de una sesión en comodato por cinco años y luego por otros cinco, que se brinda directamente a través de la Dirección General de Cultura y Educación.
Fines educativos
y culturales
Asimismo, Arana aclaró que los fines destinados al predio Sans Souci son “educativos y culturales. Por lo educativo está el instituto dentro. Por lo cultural, la Expojardín, los conciertos que se hicieron, se siguen juntando fondos para ir mejorando día a día lo que se pueda del predio, y actividades de extensión educativa como el jardín botánico, como el arboretum, el trabajo que se está haciendo con los scout. El proyecto es bastante amplio”.
Y detalló que “el mantenimiento del lugar es totalmente autofinanciado con el torneo de fútbol que se juega los sábados a la tarde, que es totalmente amateur con gente que quiso colaborar desde el año 2007 hasta la fecha, se fue armando con amigos y hoy en día somos once equipos. Siempre van las mujeres, los hijos, es un ambiente muy familiar”.
Los orígenes
del pedido
Por otra parte, los integrantes de la cooperadora recordaron que todo comenzó en 2009, cuando Raúl Escudero, como presidente del club Santamarina, había solicitado 6 hectáreas.
Al respecto, Arana expresó que “cuando empezó Escudero con esto, nos tomó por sorpresa porque la verdad es que la guarda de ese lugar la tiene el Instituto 75”.
Sergio Guzmán explicó que “ese pedido se larga en febrero de 2009, él inicia un pedido de 6 hectáreas argumentando que está abandonado y en desuso y las hectáreas que pide en realidad son las canchas que construyó la cooperadora”.
Agregó que “cuando el año pasado nos enteramos que se reflotaba esto, y que ya estaban supuestamente otorgadas estas 6 hectáreas, fue cuando tuvimos una reunión con los dirigentes de Santamarina que vinieron a decirnos que el lugar que iban a usar era el de las canchas. A nosotros no nos parecía correcto y lo que hicimos cuando recibimos la información oficial fue desestimarla por vías formales”.
Empero, señaló que “de lo que estamos hablando hoy, de 12,8 hectáreas, no debería ser el mismo expediente, es otro iniciado ahora, no se corresponde con lo de Escudero porque son más hectáreas y es en otro sector”.
“No está
en desuso”
En lo que concierne al comodato, Guzmán evaluó que “no es bueno para el club, porque una vez que hace arraigo y pertenencia ya deja de ser un comodato”. Y aclaró que “no estamos hablando de expropiación”.
“Nosotros tuvimos un par de charlas con los directivos de Santamarina en julio del año pasado. Estamos de acuerdo en casi todos los términos que plantea la gente del club en la carta abierta, salvo algunas diferencias de interpretación”, indicó.
Con respecto a la afirmación que realizaron los dirigentes del club respecto a que en las 12 hectáreas se producía soja, puntualizó que “se sembraron un par de años, la propuesta fue de Pajaritos de la Calle para obtener fondos. El instituto aceptó la propuesta, obviamente se le dio un porcentaje y eso se destinó a la reparación del salón Viscardi y el de la caballeriza que actualmente son los salones de clase”.
Puntualizó que “ese sector, en realidad, fue una fuente de ingresos en su momento y de hecho la gente de la cooperadora estuvo haciendo trabajos de nivelación después de la última siembra que fue en 2010”.
Arana agregó que “se dejó de hacer no porque no quisiéramos nosotros ni Pajaritos sino por una cuestión de herbicidas dentro de la planta urbana que no se pueden usar, el 30 por ciento de lo producido era para la cooperadora y el 70 para Pajaritos”.
“Ahora se estaba trabajando para hacer más espacios deportivos, no solamente fútbol sino que hay una idea de hacer lugares de camping, hockey, había varias propuestas. En ese espacio, donde justo termina el arboretum, un proyecto productivo y la galería de árboles, es donde está el viejo tambo semimecánico. La idea era rescatar todo eso como una superficie verde deportiva, porque estuvo trabajado. De hecho se pasó la máquina y se realizó el trabajo de nivelación y agrimensura que hizo todas las curvas a nivel y se iba a hacer una superficie verde deportiva. Eso coincidió con que se reflotó el pedido de Escudero”, explicó.
Y Arana recalcó que “nosotros presentamos un plan estratégico el año pasado, donde decíamos que vamos a hacer más superficies verdes y es precisamente en ese sector. Quiere decir que el lugar no está en desuso, está en uso y en un proyecto”.
“De hecho, intentamos consensuar este proyecto con Santamarina, no sólo con ellos, también con el club Villa Aguirre, porque en el 2009 también pidieron nueve hectáreas, con la diferencia que ellos hicieron el pedido a nivel local. El año pasado intentamos hacer una sesión precaria, que es de un año, pero todavía no se hizo. La incorporación del club Villa Aguirre en el proyecto ecológico estaba contemplada y es casi contemporánea, si bien Escudero presenta el pedido en La Plata. Es también una cuestión de injusticia con respecto a los otros clubes”, manifestó.
“Hay que dejar en claro que el área no está en desuso y que tiene un proyecto. Puede que el proyecto coincida perfectamente con lo que quiere hacer Santamarina, pero ellos dicen que tienen un comodato y nosotros decimos que esa no es la figura que debemos utilizar, sino la sesión precaria que se arregla con el directivo del instituto. En ese caso, las decisiones se consensúan en la misma mesa”, aclaró.
Por otro lado, Guzmán sostuvo que “esto sentaría un precedente de darle una propiedad que está al servicio de una institución educativa a un tercero, sea una asociación civil, sea alguien con los mejores fines, sigue siendo un tercero. Es el equivalente a decirle a una escuela si tiene un kiosco escolar, que le dé los fondos a una asociación civil que está fuera del establecimiento y mientras tanto no tiene para reparar el techo o lo que fuere. Se le sacan recursos al sistema educativo”. *
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