Demoraron en el Conurbano a un ex detenido en Barker que poseía una tobillera electrónica
La policía detuvo en la víspera a un hombre acusado por un asalto que estaba bajo arresto domiciliario y monitoreado con una pulsera electrónica, pero fue hallado en el exterior de su vivienda.
Como algunos imputados por hechos graves ocurridos en Tandil, el hombre había estado detenido en la Unidad Penal 37 de Barker por un asalto.
La denuncia había sido formulada por sus vecinos, en el partido bonaerense de Florencio Varela, y se indicó que el apresado es Héctor Alberto Ojeda, de 27 años, quien tenía colocada una pulsera de monitoreo electrónico.
En el caso había intervenido el Juzgado de Garantías 2 de Quilmes, a cuya disposición se encontraba el detenido.
El martes, mediante un llamado al 911, vecinos de Florencio Varela alertaron a la policía sobre que el detenido solía quebrantar el arresto domiciliario y reunirse con otras seis personas, con las que salía en moto y en bicicleta.
La policía concurrió al domicilio denunciado, en la calle 639 entre 630 y 632, del barrio Pico de Oro, de Florencio Varela, y encontró a Ojeda fuera de su domicilio.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailCondenados en el caso Gárate
habían logrado el beneficio
Entre los antecedentes locales de personas acusadas por delitos graves que lograron que se les otorgue el beneficio de prisión domiciliaria controlada mediante tobilleras o pulseras magnéticas se destaca el caso de varios imputados que luego fueron condenados por el caso Gárate.
Belén Molina, a quien el Tribunal Oral local condenó a cuatro años de prisión, gozó de tal beneficio en el último tramo previo al juicio realizado en el mes de febrero último.
La mujer finalmente fue hallada responsable penalmente del delito de ?Robo agravado por el uso de arma de fuego cuya aptitud para el disparo no pudo acreditarse en grado de tentativa? y al momento de la condena se le quitó el artefacto de control.
En su momento, el argumento central de su abogado defensor, Carlos Kolbl, fue que la mujer debía criar a su hijo. El niño nació durante la detención de la mujer y había atravesado algunos problemas de salud.
En tanto, en plena feria judicial del mes de enero, un Tribunal de Necochea hizo lugar a un pedido similar efectuado por los hermanos Santiago y Rafael Pugni, medida que nunca pudo concretarse dado que en ese momento no había pulseras en existencia y que posteriormente los acusados fueron condenados a la pena de 15 años de prisión.
Como se informara, los Pugni fueron considerados como ?partícipes primarios de robo agravado por homicidio en grado de tentativa en concurso ideal con homicidio agravado por el uso de un arma de fuego?.
Un inicio poco auspicioso
El caso más antiguo de uso de pulsera magnética en Tandil data de comienzos de este década y ese debut del sistema en la ciudad serrana no fue para nada auspicioso.
En aquella oportunidad se había otorgado el beneficio de la prisión domiciliaria con control mediante el sistema electrónico a una persona joven a la que se le atribuían delitos menores, entre los que se encontraba un caso de cuatrerismo.
Sin embargo, el hombre quebrantó el compromiso asumido ante la magistrada que le concedió tal posibilidad y se quitó el elemento de control, retirándose de su domicilio.
Posteriormente la policía logró determinar la morada en la que estaba residiendo y en un allanamiento realizado en el poco frecuente horario nocturno se logró localizar al buscado, quien pretendió esconderse bajo la cama de un precario galpón que hacía las veces de improvisada habitación.
Algunos de los uniformados que realizaron el procedimiento en cuestión ?en el barrio Las Tunitas- hoy ocupan importantes cargos en la fuerza policial.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios