Denuncian que el asfalto de Patagonia entre Beiró y Movediza es una pista para picadas
Luján, una de las afectadas, explicó que “hay muchas picadas. Hay un taller por Patagonia y estaciona autos, no respeta los garajes. Además, prueban autos y hacen picadas”.
Estas carreras en plena vía pública se producen “a cualquier hora del día: a la mañana, a la tarde y durante la madrugada, después de medianoche. No hay horario fijo”.
La vecina manifestó que no sólo participan clientes de ese taller, ya que observaron que “vienen de otras partes, pasan por Patagonia a toda velocidad. Son motos, camionetas, autos, todo tipo de vehículos”.
La situación empeoró desde que se concretó la obra de asfalto, porque muchos conductores tomaron la costumbre de convertir la cuadra en una pista de carreras.
Entre otros trastornos, la velocidad pone en peligro a los adultos mayores y a los niños que caminan por la zona. “Hay chicos que salen de la escuela, por Movediza hay un colegio, y por la calle Patagonia vas derecho y te encontrás con la ruta. Es un peligro”, remarcó Luján.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email“Hay chicos que juegan a la tarde. No puede ser que los conductores anden a cualquier velocidad. Mi suegra también es una persona grande, que no puede correr porque anda con bastón. La pueden llegar a chocar, tirarla y no se va a hacer cargo nadie”, advirtió.
También contó que tiene un bebé y muchas veces, cuando intenta cruzar la calle la sorprende “algún inconsciente que me puede llevar por delante”.
Por otro lado, Luján informó que en la esquina de Patagonia y Beiró se había colocado un cartel que prohibía la circulación del tránsito pesado, pero “no se cumple”.
Y le volvió a pedir al Intendente “que venga, que aunque sea pase por Patagonia entre Beiró y Movediza o que mande alguien para que vea que es verdad lo que estoy diciendo”.
Por último, concluyó que “es un pedido de hace rato. Que Lunghi ponga un lomo de burro, aunque sea uno en la esquina o a mitad de cuadra para que pare un poco todo este lío. Es por seguridad. Es lamentable que tenga que pasar una tragedia para que después ponga un lomo de burro”.
Los lectores consignaron que pese a la presencia policial, los fines de semana se registran picadas en inmediaciones del boliche Sol Tropical.
Una situación similar se produce sobre calle Richieri, donde los vecinos observan que corren tanto autos como motos.
Otra de las situaciones descriptas habla de un establecimiento ubicado sobre calle Arana, donde la barriada descubrió que funciona un taller clandestino que prepararía autos para participar en estas carreras ilegales. Los ruidos que emanan de ese domicilio se vuelven una molestia cotidiana para los vecinos más próximos.
Un sector histórico en cuanto al pedido de controles es el Lago del Fuerte, desde donde solicitan presencia policial debido a que menores en distintos vehículos levantan alta velocidad frente a la recta del Polideportivo Municipal.
Desde la zona ubicada al norte de la Ruta 226, habitantes de Villa Aguirre también se quejan por estas prácticas peligrosas, además de las advertencias que frecuentemente realiza el Destacamento de Seguridad Vial ante cada secuestro de motos por esta causa.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios