Denuncian salvaje asesinato de un chico de 16 años en Moreno
En tanto, los dos amigos del joven asesinado, que estaban con él en el momento en que se desató la balacera, permanecen internados en grave estado, uno de ellos con dos impactos de bala y el otro con tres. Según contaron los amigos de la víctima de este episodio -identificado como Ramiro Castro-, el chico tenía 16 años, estudiaba y dedicaba sus horas libres a colaborar con un comedor infantil en la localidad de Trujuy, en el partido bonaerense de Moreno.
También dijeron que el dueño del local donde se desataron los incidentes es un efectivo policial, que incluso habría disparado con su arma reglamentaria. Los hechos -conocidos hoy- se desencadenaron el viernes pasado, luego de que el joven terminara de jugar un partido de fútbol. En ese momento, entró a un comercio de teléfonos celulares, y “cuando quiso tocar un equipo el dueño del lugar lo agredió con un machetazo en una mano que le amputó dos dedos”, según lo señalado en la edición de hoy por el matutino Diario Popular.
En la desesperación, el chico quiso huir del lugar corriendo, “pero recibió cuatro balazos por la espalda, uno de ellos en la nuca, y murió desangrado”, se señaló.
Los amigos de la víctima fatal y de los dos amigos baleados, que conforman una organización solidaria llamada Juventud Octubres, denunciaron que el responsable “es un efectivo policial, propietario del negocio de celulares, quien habría hecho los disparos con su arma reglamentaria y utilizando un silenciador”. También comentaron que tras matar a Ramiro, le colocó esposas al cadáver y “plantó” un arma para simular un enfrentamiento. En declaraciones a Diario Popular, Rubén Ortiz, integrante del Movimiento Octubres y amigo de las víctimas, explicó que todo sucedió cuando Ramiro terminó de participar de un partido de fútbol entre amigos, en la zona de Trujuy. Luego, junto con los otros dos chicos, caminaban por la calle Ricardo Gutiérrez cuando decidieron detenerse a mirar teléfonos celulares en un negocio.
“Ramiro quiso entrar a ver las carcasas porque necesitaba una para su teléfono. En un momento, quiso agarrar una para verla bien, pero de pronto apareció el dueño del local y lo atacó a machetazos. Uno de los golpes le mutiló dos dedos”, contó la fuente. Tras la increíble agresión, Ramiro tuvo la reacción de escapar del lugar corriendo, pero apenas atravesó el portal del negocio fue alcanzado por cuatro impactos de bala.
“Por los testigos, sabemos que le disparó siete veces, pero acertó en cuatro ocasiones. Todos los balazos fueron por la espalda, con Ramiro corriendo. Una bala le entró por la nuca. Terminó muerto en la calle”, dijo el amigo del chico. La situación no se agotó con el homicidio de Ramiro: los otros dos chicos fueron baleados de la misma manera, cuando corrían y por la espalda. “Están muy mal, los dos internados. Uno de ellos es probable que fallezca, porque tiene afectados varios órganos”, dijo Ortiz.
También comentó que “la manera en que fueron baleados estos dos chicos habla claramente de la brutalidad del episodio, porque fueron atacados también por la espalda y con una pistola con silenciador”, agregando que “no estaban robando, no molestaban a nadie, y les tiraron a matar”. “Por lo que pudimos averiguar, por testimonios de vecinos y comerciantes que estuvieron al momento del ataque, los pibes no entendían nada, porque las balas que impactaron en Ramiro no venían con el sonido típico del disparo. Es que usó un silenciador para agredirlos”, explicó el vocero de Juventud Octubres. Según contaron los amigos de la víctima fatal, cuando el joven estaba tirado en el piso, desangrado y ya fallecido, “el propietario del negocio lo esposó”. “Le puso las esposas al cadáver, y encima le plantó un arma para simular un enfrentamiento que nunca existió.
No sé qué pasó por la cabeza de esta persona, pero es un asesino, y lo peor es que sigue suelto”, dijo el vocero de la entidad. También indicó que “al padre de Ramiro, cuando fue a reconocer el cuerpo, le mostraron un revólver y le dijeron que era del chico, pero después lo retiraron y no aparece en la causa”, puntualizando que “está claro que primero quisieron simular un enfrentamiento, pero como no cerraba cambiaron de estrategia”.
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