Denunciaron ante la Justicia Penal un robo en las cajas de seguridad de la Cámara Empresaria
Además, adelantó que recurrirá a la Justicia civil para recuperar los bienes que le faltaron, que son joyas y una importante suma de dinero entre dólares y euros.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl letrado contó que el 16 de abril pasado, la cotitular de la caja de seguridad número 12 se presentó en la Cámara Empresaria y accedió al cofre, pero al día siguiente –el 17 de abril- ya no pudo abrir con su llave.
Entonces, desde la entidad “le propusieron en ese momento que fuera su hijo con su llave, que vive en Buenos Aires, o la otra alternativa era llamar al cerrajero, que iba a demorar unas cuatro horas. En ese momento, a ella no le llamó la atención. Es una señora mayor, dijo que no podía esperar tanto y le restó importancia porque le dijeron que era frecuente que se traben. Ella se retiró”.
Dos meses después, el 18 de junio, la mujer se dirigió nuevamente a la caja, intentó abrir y se encontró con el mismo inconveniente, pero esa vez tenía la imperiosa necesidad de acceder a sus pertenencias.
“Esto está registrado, incluso en los registros electrónicos, en las planillas. Sobre eso no hay discusión. Ella del 17 de abril no va más hasta el 18 de junio”, explicó el doctor Vannoni.
En ese momento, su clienta solicitó el cerrajero porque su hijo no había venido desde Buenos Aires. “A los diez minutos vino el cerrajero, se hace todo el procedimiento de apertura de la caja, que es desmontar el frente, quitar las cerraduras, le dan el cofre y estaba totalmente vacío”, describió y remarcó que la mujer sufrió un pico de presión ante tamaño disgusto.
Fueron testigos de ese momento el cerrajero, personal de la CET que habitualmente permite el acceso a la bóveda y un escribano que certificó que el cofre estaba vacío.
“Al día siguiente nos reunimos con gente de la Cámara que nos manifestó que ellos no advertían ninguna falla en el procedimiento, que para ellos estaba todo normal”, agregó el letrado.
Pero a fines de junio, desde la gerencia y con la presencia de un asesor legal, “nos invitan desde la Cámara para probar su llave en otra caja, la 11. Ella tenía la caja número 12. Accedemos, vamos con un escribano y efectivamente, para sorpresa de todos –por lo menos de nosotros- abrió la caja número 11. Estaba la mayor parte de las alhajas y el 20 ó 25 por ciento de sus valores en dinero. Faltaba una suma importantísima”.
Entre las joyas -todas de gran valor afectivo- le sustrajeron tres esclavas de oro, la alianza de su abuela y la de su marido fallecido, además de otro anillo con un sello y una piedra preciosa. “Las alhajas es lo más difícil de determinar pero la señora tenía una lista muy prolija y también tenía fotos”, dijo el abogado y ratificó que el dinero se encuentra “perfectamente” justificado.
El principal testimonio
Oscar Vannoni indicó que “a partir de ese momento, gente de la Cámara insistía en que no había habido irregularidades, pero que un cofre de una caja aparezca en otra caja de seguridad es algo, para nosotros, inexplicable”.
Y agregó que “el cerrajero, que había estado en la primera reunión y nos había dicho que esa caja no había sido violentada, en la segunda reunión, cuando vamos a abrir la caja 11 y se abre, recuerda y admite que el 17 de abril fue llamado por gente de la Cámara para abrir esa caja 12”.
El letrado sostuvo que el cerrajero fue convocado para abrir la caja de su clienta, sacar el contenido y pasarlo a la 11. “Ahora, qué pasó en el medio, no sabemos. Quién encomendó, quién llamó a este señor para que haga ese procedimiento, por supuesto la señora que represento ignora absolutamente todo esto”, manifestó y agregó que tenía la caja hace tres años.
Incluso, el cerrajero les mostró que registró su visita del 17 de abril en un libro de actas que lleva sobre los ingresos que realiza a diferentes entidades, ya que trabaja para varios bancos que prestan el servicio de cajas de seguridad.
“Se violó un procedimiento”
“Comprendo que la Cámara desconoce y deslinda responsabilidades sobre el contenido de la caja. Eso estará por discutirse en sede judicial. Sobre el contenido, vamos a probar exactamente qué había, qué contenía la caja, pero más allá de eso lo que nos llama poderosamente la atención a mis mandantes y a mí –personalmente creo que a todo el mundo- es que la Cámara no haya tomado una clara postura al respecto porque lo que sí saben es que se violó un procedimiento y se cambió una caja de seguridad”, aseveró.
Y subrayó que “la gente de la Cámara debería tener tanto interés como nosotros en saber qué es lo que ocurrió y sin embargo, hay un silencio absoluto de parte de ellos”.
Vannoni afirmó que los hechos que repasó están plasmados en las actas realizadas por un escribano, incluso la apertura de la caja número 11, y apuntó que “fue una violación de la caja de seguridad de esta señora porque le sacaron el cofre, se lo dejaron vacío”.
Ante la falta de respuestas de parte de la entidad, la damnificada radicó la denuncia penal el lunes 30 de junio y la causa quedó bajo la órbita de la fiscalía del doctor Damián Borean.
“Nadie de la Cámara Empresaria nos ha llamado para decirnos la explicación que tenemos es ésta o pasó esto o vamos a investigar. Dicen que debe haber ido esta señora y que no se acuerda, una cosa absolutamente ilógica e inaceptable”, expresó.
Vannoni agregó que “lo más asombroso del tema es que la Cámara Empresaria no se expida porque al tomar una postura de un comunicado tan escueto con el que sacó (ver aparte), donde dicen que no hubo ninguna irregularidad, cuando ellos mismos nos dicen que el cofre estaba en otra caja. Lo que más llama la atención es que no se haya puesto a nuestro lado, independientemente del contenido, para ver quién robó la caja, quién rompió la cerradura y se llevó el contenido, sea poco o mucho”.
Sobre el final, confió que “el interés nuestro es que si hay un ladrón suelto que sea enjuiciado, por lo demás, para recuperar los valores, debemos recurrir a la Justicia Civil, que es lo que vamos a hacer”.
Un lugar inaccesible
Todas las cajas de seguridad tienen estrictas medidas de seguridad y la Cámara Empresaria dispone de un procedimiento, un reglamento y un protocolo. Incluso, las normas figuran explícitas en el contrato de locación que la clienta de Oscar Vannoni firmó con la entidad.
“Cada vez que se debe forzar una caja de seguridad por cualquier problema, porque se pierde la llave, se rompe o no funciona, en cualquier caso que haya que acceder, tiene que haber siempre presente un escribano público, cosa que acá ni llamaron”, informó el representante legal de la damnificada.
Incluso, sostuvo que en todas las reuniones, su clienta convocó al escribano para que constatara la apertura de la caja. “El encargado de las cajas de seguridad dice que el 17 de abril esta señora no pudo abrir y se fue, y volvió el 18 de junio recién. Por lo tanto, cuando ella va el 17 de abril, ya estaba violentada la caja, ya había sido cambiada la cerradura. Ahora, no hay registro de nada de eso”, reiteró.
Por otro lado, explicó que las llaves de las cajas de seguridad son únicas y tienen un código de seguridad importante, porque presentan un registro electrónico.
“Esto pasó dentro de una bóveda con determinados códigos de seguridad que es inaccesible”, manifestó y evaluó que no se sabe quién podría ser titular de la caja 11.
“Supongo que la Cámara debe tener tanto interés como nosotros en saber qué es lo que ocurrió, porque si tienen a alguien que hizo eso adentro, que violó una caja de seguridad y se robó la plata, imagino que son ellos los más interesados en saberlo”, concluyó.
Incluso, la bóveda cuenta con cámaras de seguridad que podría solicitar la Justicia, aunque desde la entidad no les ofrecieron a los damnificados observar las imágenes para intentar dilucidar qué pasó con los valores que resguardaban en la caja.
El comunicado oficial
A través de un comunicado, la entidad informó oficialmente que “ante la versión circulante, la Cámara Empresaria comunica que no hubo irregularidades en ninguna caja de seguridad. El cofre en cuestión, fue abierto en el día de hoy por su propietaria, con su llave y ante escribano. El mismo fue debidamente peritado donde se demostró que en ningún momento había sido violentado”.
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