Denunciaron la realización de fiestas privadas, pero de ?carácter público? y total descontrol
Preocupada por la realidad que se vive en la noche tandilense y por ser, fundamentalmente, madre de cuatro hijos, Nancy Manolini envió una carta al correo de lectores de Multimedios El Eco, en la que expresó toda su angustia por no sentirse contenida en sus reclamos sobre la distintas situaciones que se viven, cuando la ciudad de las luces, Tandil, comienza a diluirse con la entrada de la madrugada.
Específicamente se refirió a la realización de fiestas privadas, que se organizan en distintos puntos y quintas, en las afueras de la ciudad, en las que no existe el debido control ni la habilitación municipal correspondiente.
En diálogo con la radio de Multimedios El Eco, la 104.1, Nancy Manolini comenzó diciendo que ?todos sabemos lo que está pasando socialmente con los jóvenes y que las fiestas conllevan un mayor descontrol al que actualmente existe. Como madre, me preocupa saber dónde están mis hijos cuando están fuera de casa, porque los valores que les puedo dar, desde el ejemplo, terminan cuando pasan el umbral de mi casa?.
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Accedé a las últimas noticias desde tu email?No quiero avalar más
con mi silencio las cosas
que les pasan a los jóvenes?
Continuó diciendo que ?pensé que era momento de que alguien salga a decirlo y no sólo los propietarios de cabañas están preocupados sino también muchas mamás. Unas nos atrevemos a decirlo y otras no. El problema es que no quiero avalar más, desde mi silencio, las cosas que acá pasan todos los días ni ser cómplice de esas cosas?.
Nancy Manolini relató que se realizan fiestas ?privadas? en quintas, en las afueras de la ciudad, y se cobran entradas. Agregó que el festejo ?está basado en música, canilla libre y venta de bebidas alcohólicas sin control. Todos sabemos que esto existe, incluso, hubo afiches en las calles auspiciando una de ellas. Uno de ellos estaba colocado frente a un complejo de cabañas y acompañé a su propietaria a hacer la denuncia de este hecho irregular a la Municipalidad, donde me preguntaron si era dueña de cabañas también, a lo que respondí que no, que sólo era madre de cuatro hijos y que mi intención es velar por la juventud?.
Luego reflexionó que ?la preocupación no sirve para nada. Hay que ocuparse y desde mi humilde lugar creo que algo se pude hacer para evitar que esto se siga promoviendo a la vista de todos y sin que se haga nada?.
?Todos debemos
cumplir las reglas?
Manolini manifestó que cuando se dirigieron al Municipio, fueron atendidas ?muy amablemente? por el presidente del Concejo Deliberante, Juan Pablo Frolik, y que luego, fueron derivadas al secretario de Gobierno, Marcos Nicolini, que también nos atendió con ?muy buena voluntad?.
Explicó la madre de los cuatro jóvenes que si bien cuando salen está preocupada, al menos le queda la idea de que están en la zona del centro, donde se concentran los boliches y allí ?siempre alguien los va a conocer, o me conocen a mí y alguien me va a llamar o los va conocer y proteger si ven que mi hijo no está bien ?, mientras que si están en un lugar apartado, desconocido por la mayoría, ?nadie lo va a conocer y estará más desprotegido?.
Al preguntarle si considera que es responsabilidad del Estado la habilitación de los locales con el consiguiente control, si en su interior hay jóvenes, dijo que ?todos debemos cumplir con las reglas y es un deber democrático denunciar a quien no las cumple. Tenemos que terminar con el asunto de creer que la denuncia está mal. La denuncia está bien en tanto y en cuanto esté en forma, en tiempo y sea pertinente. Es un derecho que nos habilita la democracia y alguien lo tiene que hacer?.
Consultada sobre si está satisfecha por los resultados de las conversaciones con el secretario de Gobierno, reconoció que sí, ya que ?de hecho, la mayoría de las fiestas se suspendieron. Mis hijos estuvieron en el centro de la ciudad y ha sido efectivo. Es un buen comienzo y tenemos que saber que a esta ciudad la tenemos que construir entre todos y no importa el rol que cumplimos en la sociedad?.
?La queja muere
en una queja?
Añadió que ?ahora hay que trabajar, cada uno desde su humilde lugar, para que esto se mantenga y esto realmente vaya cada día mejor. No alcanza con quejarnos, tenemos que hacer algo. La queja muere en una queja. La construcción se hace poniendo el cuerpo y poniendo lo que uno tiene que poner desde su humilde lugar, sea quien uno sea: mamá, docente, político o lo que sea?.
Sobre las características de las fiestas, manifestó que ?tengo conocimientos de éstas por los jóvenes que me rodean y por los cometarios, se sabe que son descontroladas de todo tipo. No quiero exponer a ninguno de mis hijos ni a ningún joven de Tandil, porque acá no hay que ser individualistas. Hay que romper con eso y debemos pensar en plural porque si no, la sociedad no se construye. Debemos cuidarnos y controlarnos entre nosotros, pero teniendo en cuenta lo que sabemos de los boliches de la noche, imaginen lo que puede ser en otros lugares alejados, no hay ningún tipo de control. Son lugares privados en los que se hacen fiestas de carácter público, con afiches y publicidad?.
Para finalizar, agradeció a Multimedios El Eco la publicación de su carta en la página web, ya que ?así podemos comprobar que el ciudadano común tiene un lugar donde hacer oír su voz?.*
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