Denunciaron que un pitbull mató a un perro callejero en la Plaza Independencia y su dueño no reaccionó
Fueron sólo cuestión de minutos para que el animal agrediera al otro perro, el cual se encontraba tranquilo en la Plaza Independencia. El dueño del pitbull vio la situación pero intentó separarlos cuando ya era demasiado tarde. No sólo no se hizo responsable de la acción de su mascota sino que además, como desapareció mientras el perro agredido convulsionaba, se desconoce su identidad.
Frente a esta situación y ante las reiteradas noticias de ataques de perros de esta envergadura, El Eco de Tandil dialogó tanto con Mascotandil, asociación que difundió la noticia, así como también con el veterinario que atendió al can que resultó víctima y con el abogado Alfredo Fairbairn, quien compartió un testimonio sobre una situación similar.
El hecho
El domingo pasado alrededor de las 20.30, un perro callejero se encontraba tranquilo, parado al lado del monumento de la Plaza Independencia, cuando de repente se acercó un pitbull que andaba suelto y lo atacó, mordiéndolo en el cuello. Según testigos, el dueño del animal agresor se acercó caminando a intentar separarlos. Agarró a su perro, se fue a sentar a un banco y continuó tomando una cerveza con la chica que lo acompañaba.
Cerca de allí, el perro herido comenzó a temblar y a salivar hasta que no pudo mantenerse parado y cayó al piso. Al ver esta situación, distintas personas que se encontraban en el lugar llamaron a la policía e intentaron comunicarse con algún veterinario de urgencia. Mientras tanto, el propietario del pitbull se dedicó a contemplar cómo el perro de la plaza estaba agonizando.
Ante el llamado de los vecinos a la policía y a Defensa Civil, el dueño del perro se fue caminando por Yrigoyen. En ese momento llegó al lugar Pablo Esquivel, director de Defensa Civil.
Luego de este episodio, hubo dos versiones. Una es que Esquivel cargó el perro en un patrullero y lo llevó a la veterinaria Sanavis y la segunda fue que lo trasladaron dos chicos.
El parte médico de Walter Nasello, veterinario que atendió al perro herido, indicó que el animal llegó con problemas respiratorios muy marcados y con convulsiones, tenía la traquea rota.
A partir de ese diagnóstico, se instauró un tratamiento para las convulsiones y se lo medicó para contrarrestar el shock. Posteriormente, se procedió a intubarlo con el fin de asistirlo pero aproximadamente a los 10 minutos del ingreso y, a pesar de las medidas de urgencia tomadas, el perro hizo un paro cardíaco y falleció.
Antecedentes
Algunos testigos que estuvieron en el lugar del hecho destacaron que el pitbull era de tamaño pequeño, con cabeza blanca y manchas marrones atigradas en el cuerpo, y aparentemente sería de la zona céntrica pero se desconoce la identidad del dueño, que vestía una musculosa roja con una bermuda y la pareja una remera blanca con un short.
Este hecho no sería el único que protagonizó este pitbull, ya que desde la organización proteccionista de animales Mascotandil informaron que recibieron a dos personas confirmando que este perro ya habría sido el causante situaciones similares aunque no al punto de esta fatalidad.
Una señora contó que el pitbull del mismo chico, el cual reconoció por las características brindadas, intentó atacar a otro perro pero ella le gritó al dueño y éste lo agarró y se lo llevó. El segundo dijo que el chico por las calles del centro llevaría al perro atado y lo suelta en la plaza; pero en ese trayecto también intentó atacar al perro de una amiga del testigo. u
“Cada raza tiene una carga genética, pero
depende la crianza que tiene el animal”
El veterinario Walter Nasello, quien asistió al perro herido en Sanavis, explicó que hay perros que tienen una estructura y se han criado para determinadas cosas por lo que tienen una potenciabilidad más agresiva. Sin embargo, también depende mucho de la crianza y del ambiente.
“Yo tengo una perra dogo y mis hijos juegan, saltan, está sociabilizada, y no hay problema; pero vos podés tener un pekinés que no está sociabilizado y te puede morder. La diferencia está en la fuerza que tiene un dogo o pitbull en la mandíbula, por supuesto que cada raza tiene una carga genética, pero después mucho tiene que ver la crianza que tiene el animal”, aseguró Nasello.
Además, advirtió que hay algunos tipos de razas donde el propietario necesita conocerlas y saber que puede manejarlas; aunque es real que muchas veces se pone de moda o le gusta un perro y no consulta las características del mismo como para saber si puede tenerlo y dominarlo.
“Los perros son como las personas, no nacen malos ni agresivos. Sí tienen un potencial genético, pero depende del ambiente en el que se críen y la forma, es como se va a sociabilizar. También es real que hay gente que no está preparada para dominar determinadas razas”, destacó.
Otra cuestión importante que remarcó Nasello es que en este hecho estuvo involucrado un perro que es potencialmente peligroso, pero también están los llamados perros comunitarios a los cuales la gente les da de comer en la calle y con esto se logra que hoy hay un perro, mañana hay tres y pasado hay cinco; por lo que hay más probabilidades de que haya un accidente que si esos perros estuvieran en una casa, con un propietario que se haga cargo de él.
“Dentro de lo que es la tenencia responsable de mascotas, yo no creo que sea responsable que haya perros comunitarios porque esos mismos perros pueden generar accidentes. En Tandil existe la Ordenanza 9.740, en la cual dice que los perros potencialmente peligrosos deberían salir con bozal o atados. Sin embargo hay otra realidad que es que no debería haber perros en la calle”, aseguró el veterinario.
Decisión política
Los referentes dedicados a los animales resaltaron que esta problemática, que está creciendo día tras día en la ciudad, tiene como origen varios factores que no se cumplen y que hacen que se lleguen a vivir situaciones como ésta.
Walter Nasello consideró que es muy noble el trabajo que se hace desde las asociaciones pero indicó que “falta una decisión política de sacar los perros de la calle ya que por un lado están las reglas y las normas para el propietario, pero luego hay que tomar la decisión de sacar a los perros de la calle, reubicarlos y ponerlos en una familia porque es tan potencial para un accidente el perro de la calle como el que tiene propietario pero sin los recaudos necesarios”.
Desde la veterinaria Sanavis advirtieron que hay dos responsables: uno es el dueño con su mascota y otro es del Municipio. Recordaron que hace unos años la comuna decidió poner microchips pero que no sirvió ya que era una propuesta integral educativa que no se hizo; entonces la gente tenía una idea errónea cuando en realidad era tener un registro de perros. Además, el personal de Tránsito iba a tener las lectoras de microchip y en el caso de ver un perro suelto, lo leía con el aparato y si no tenía dueño, se lo llevaba y si tenía, le cobraba una multa por andar suelto por la calle.
Tenencia
irresponsable
Por su parte, Mariana Jara, Paula Alzola y Eva Almad, integrantes de Mascotandil, explicaron que este hecho es una consecuencia de distintas problemáticas como el maltrato, el abandono, la tenencia irresponsable y la falta de compromiso con respecto a las castraciones.
Sin embargo, otro de los inconvenientes que mencionaron es la función que cumple Bromatología ya que cuando por algún motivo los vecinos los llaman, la dirección levanta a los animales y los ponen en un canil en el cual por ley el perro no debería estar más de 10 días, pero están años.
“La función real de Bromatología es para un control sanitario y sobre todo para trabajar con animales mordedores, pero lo están usando como perrera. Además con esto se desconoce la ordenanza, está legislado y no hay un vacío legal para que lo hagan”, advirtieron. u
*********** NOTA SECUNDARIA **********
Trabajar en conjunto para
solucionar la problemática
La necesidad de solucionar una problemática que está creciendo día a día en Tandil viene acompañada de la cooperación toda la comunidad y las entidades oficiales. Tanto desde la veterinaria Sanavis como desde Mascotandil recalcaron que la única solución para sacar el problema de raíz es que se trabaje en conjunto entre todas las asociaciones, la protectora, Bromatología, la Municipalidad y algunas veterinarias.
Desde Mascotandil afirmaron que intentaron varias veces hablar con el intendente Miguel Lunghi para tratar de trabajar con el Ejecutivo pero no recibieron respuesta alguna. “Además de ir al Municipio, tuvimos muchas reuniones con (Omar) Olivera y nunca llegamos a un acuerdo. Le propusimos ir a cuidar los perros a Bromatología, ir a sacarlos de los caniles porque algunos van directo a cirugía porque pasan tanto tiempo encerrados que se les atrofian los músculos. Yo me comprometo a hacerme cargo si es que pasa algo, firmo un convenio, pero como supuestamente no tenemos seguro no nos deja tocar un perro, verlos, nada. Pero esto es algo público, municipal, que lo pagamos nosotros por los impuestos. Nosotros hacemos un montón de trabajo de maltrato, de levantar perros atropellados, cuando eso es trabajo del Municipio”, destacó Mariana Jara.
Por otra parte, destacaron que Bromatología se agarra de las denuncias y dicen que van a los domicilios pero si los dueños les dicen que no tienen plata, entonces se dan media vuelta y se van; cuando saben que hay un perro con maltrato.
“Entonces yo siempre digo que si Olivera no tiene más ganas de trabajar, que se vaya y le deje el lugar a personas que sí tienen ganas de hacer algo. Nosotras sacamos a un montón de perros de la calle; pero con todos estos factores antes mencionados, así como los sacamos, vuelven”, advirtió Jara.
Pedido desesperado
Desde Mascotandil también formalizaron algunos pedidos para comenzar a solucionar esta problemática en la ciudad. Destacaron que es necesario que se apliquen multas ante situaciones de maltrato y abandono, y que estos ingresos se destinen a los perros callejeros.
Esto se solucionaría con un predio cedido en comodato por el Municipio y subsidiado, con estructuras dignas para que ellos convivan en condiciones que se merecen hasta su adopción.
Por último, advirtieron que si bien hay móviles gratuitos de castración, los mismos son superados y no se aseguran que las perras que no pudieron ser atendidas lo vuelvan a hacer. Frente a esto, sería bueno que se armaran grupos pagados por el Municipio que vayan a cada uno y todos los lugares de Tandil a buscar animales sin castrar para realizarlo. De esta manera, garantizarían que todos los perros sean castrados y se eviten futuras pariciones. u
OTRO CASO SIMILAR
“Le pegábamos patadas,
pero era como una
bolsa de papas”
El abogado Alfredo Fairbairn sufrió un hecho similar hace unos años, cuando salió a pasear con su familia al Lago junto a una perra mediana de caza que tenía en ese momento. Mientras estaban dando la vuelta al Dique, de noche, apareció un pitbull, se acercó y empezó a atacar a su perro.
“Nosotros éramos cinco, tratamos de separarlos. Los perros iban y venían hasta que el pitbull la agarró del cuello, no la largó y la mató. Era un pitbull negro chico y con una fuerza tremenda. Le pegábamos patadas, pero era como una bolsa de papas. Son perros que no largan y que tienen una fuerza en la mandíbula con una ferocidad innata”, describió Fairbairn.
Además, destacó que es una raza muy peligrosa y que tenerlo con chicos es una locura, al tiempo que confirmó que algunos irresponsables los entrenan para pelear con otros perros. “Acá en Tandil hay perros sueltos incluso con sus dueños al lado. Yo actualmente tengo un Weimaraner y cuando viene otro perro, lo abrazo y lo alzo para que no se le acerque porque no quiero que me vuelva a pasar algo similar a lo anterior”, advirtió el abogado. Por último, destacó que, desde el punto de vista del derecho, hay una responsabilidad jurídica del dueño que se tiene que hacer cargo de este hecho. u
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