Denunciaron que una joven fue violada a la salida de un bailable
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De acuerdo al mensaje hecho llegar a través de Facebook, el hecho ocurrió el sábado a la madrugada, a la salida del local ubicado en la zona de Murature y Del Valle.
“Violaron a mi hermana de 20 años”, señala el texto recibido con la firma de Alejandra.
Se añadió que “dejamos todo en manos de la Justicia, pero queremos hacer saber a la gente de Tandil que anda un violador arruinando la vida de las personas, como se la arruinó a mi hermana. Lo queremos hacer público para que la gente esté atenta y que mi hermana pueda estar tranquila cuando ese violador esté preso”.
Acotó que a la víctima “le quitaron las ganas de vivir”, en tanto que al momento de radicar la denuncia “nos dijeron que no tenía marcas. ¿Tenían que matarla para que hagan algo?”, se preguntó la firmante.
Alejandra admitió que posteriormente “tuvimos el llamado de un comisario y ahora todo va marchando como corresponde”.
Finalmente pidió la intervención del intendente Lunghi ante la “falta de control que hay” en el sector mencionado.
Un calvario
En tanto, durante el programa “La ciudad” (Eco TV), Alejandra indicó que la víctima “fue con mi otra hermana a Sol Disco, donde había un chico que la manoseó. Lo informaron a Seguridad y no hizo nada”.
Cuando cerró el local –cerca de las 7- las hermanas salieron caminando y cuando iban llegando a Pujol agarraron para el lado de la cantera. “Atrás la seguía un chico, que le quiso dar un beso y ella se negó. En ese momento le mandó un mensaje a mi otra hermana –que iba con su novio a una cierta distancia- en el que le pedía que se acercara porque no la quería soltar”.
La receptora del mensaje “no atinó a nada y tampoco dieron aviso a la policía en el momento”.
La hermana de la víctima relató que la joven agredida reaccionó “cerca de las 10 y fue para la casa como pudo. Aparentemente estaba drogada, porque no reaccionaba. Estaba en schock. Se encerró en el baño, jugaba con una hormiga y lloraba. Mi hermano le pegó cachetadas para que reaccionara, mientras que mi mamá llamó a la ambulancia, que la llevó”.
En el Hospital le recomendaron hacer la denuncia en la Comisaría de la Mujer, donde “le tomaron una exposición y quedó como que no pasó nada. Después radicaron una denuncia, al ser atendidos por un comisario cuyo nombre no recuerdo”, indicó Alejandra.
Añadió que en la Comisaría de la Mujer “no había médico, por lo que recién el domingo la llevaron a Azul a hacerse todos los estudios, incluso de HIV, y por un sangrado que tenía y que no sabían de qué era”.
Recuerdos difusos
Alejandra indicó que su hermana “se va acordando de a poco. Dijo que este hombre le sacó el celular y lo tiró. Cuando se despertó estaba sin el short y la bombacha”.
La víctima “tiene una nena de dos años y no le puede dar más el pecho. Actualmente llora y está medicada con pastillas ante posibles infecciones”.
Consultada acerca del agresor, Alejandra indicó que “por no arruinar la causa no puedo dar nombres. Lo sabemos y lo declaró mi hermana ante la Justicia, aunque no sabemos si hay avances”.
Alejandra destacó su agradecimiento a la Comisaría de la Mujer, “si bien en un primer momento no pasó nada. Creo, sin embargo, que el mismo día que fue a declarar la tendría que haber visto un médico. Ella parecía que estaba drogada y en la comisaría no había médico, por lo que tuvo que esperar hasta el domingo en que la llevaron a Azul sin poder bañarse, en un estado desesperante”.
La hermana de la víctima destacó que la joven agredida “no consume drogas” y atribuyó tal estado a la acción del atacante.
“Quería decirle a la gente que le ha pasado algo similar que no tenga miedo en denunciar y que salga a hablar, porque hay muchos casos de estos. No quiero que quede en la nada y quiero justicia por mi hermana, que está muy mal y necesita ayuda psicológica”.
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