Denunció que carnearon y robaron cinco vacunos en un campo de la Base Aérea
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Un nuevo caso de abigeato sucedió durante este último fin de semana en un campo cercano a la Base Aérea. Daniel Pose, quien vive allí, se despertó el domingo y al ir adonde había dejado sus vacunos, se encontró con “una masacre”, dijo. Cuatreros habían carneado tres de sus seis vacas y dos del dueño del predio, y dejaron tirados sus restos con sus terneros sin vida, ya que “todas estaban preñadas”, se lamentó.
Con lágrimas en sus ojos, el vecino expresó que está cansado de los robos y que “es constante”, no sólo donde vive sino también en los campos linderos. Afirmó que se iba a dirigir a la Patrulla Rural para radicar la denuncia correspondiente y mientras tanto optó por dar a conocer lo sucedido y además pedir mayor seguridad para los habitantes de la zona.
En diálogo con El Eco de Tandil, consternado aún por la pérdida, el hombre relató que el hecho se registró en el campo que le cedieron para vivir, situado en el paraje Cerro Chato, ubicado camino a la Base Aérea, sobre mano izquierda, entre la Ruta Nacional 226 y el acceso, a unos diez kilómetros de la ciudad.
Allí, el propietario del campo le había permitido tener seis vacas, tres de las cuales fueron carneadas y robadas en la madrugada del domingo. Esa noche, Pose estaba enfermo con gripe y no llevó el ganado cerca de su casa, y calculó que fue por esas horas que los delincuentes robaron cinco animales: tres suyos y dos del dueño del establecimiento.
“Hicieron una matanza, mataron vacas que estaban todas preñadas, por parir y los terneros estaban muertos, tirados. Se llevaron cuartos y paletas”, denunció.
Detalló que los delincuentes ingresaron por “la Ruta 226 por otro campo, cortaron el alambre, arrinconaron a las vacas y las mataron, son todas mansas, algunas de ellas fueron criadas con una mamadera; las asesinaron y se las llevaron”.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email“No investigan”
Pose informó que los animales eran “sus ahorros” y los malvivientes se alzaron con la mitad, calculó que con las vacas perdió unos 20 mil pesos, más los terneros, plata que tenía pensada destinar a la compra de un terreno.
Tras la pérdida, advirtió que la carne robada, que calculó serán “unos mil kilos”, se vende en los barrios “más pobres de la orilla. Todo el mundo sabe, pero lo que pasa es que no investigan. Se sabe qué días carnean, los fines de semana, los viernes, los sábados, se carnea a la madrugada por lo general, y se ve que nadie los agarró”.
Lamentó que Patrulla Rural no atrape a los delincuentes, cuando a él lo paran en la ruta “cada dos por tres” y vive ahí hace trece años y trabaja en la zona hace dieciocho.
“No es la
primera vez”
“No es la primera vez que me pasa. El año pasado también mataron dos animales y el anteaño me pasó prácticamente lo mismo, pero mataron a los del hombre que me presta la casa. Le mataron las tres vaquillonas que habíamos dejado para crías, las tres más nuevas. Esa vez también cortaron los alambres y se los llevaron para la ruta, es decir, podría haber pasado cualquier cosa, y esto pasa todos los días”, dijo.
Tras este último robo que sufrió, contó que intentó “hablar con el Intendente, pero no me atendió. La secretaria me derivó a José Denisio y él a la Patrulla Rural. Ahora voy a ir, pero quiero que hagan algo porque no es sólo a mí, le pasa a todos”.
Detalló que “al otro hombre que tiene los animales atrás, la semana que pasó a él le mataron una vaca vieja preñada y un ternerito que había nacido hacía poco, se lo llevaron. Es el mismo lugar con diferencia de quinientos metros”.
“La gente está
acobardada”
Por último, Pose estimó que los cuatreros se habrían movilizado en una camioneta y una moto, por las huellas que pudo encontrar al día siguiente de la matanza de los animales. “Si averiguan un poco, calculo que pueden saber quién tiene una moto y una camioneta”, sugirió.
Se dijo desprotegido por las autoridades que no dan respuesta, no sólo en los casos que a él le tocaron sino también a los vecinos del lugar. Advirtió que ya “la gente no hace más la denuncia. En verano hubo una reunión también por los robos de animales y pertenencias, y no sé en qué quedó después. Esto sigue pasando y lo que pasa es que la gente está acobardada, además si hace la denuncia no agarran a nadie. Le pasa lo mismo y le vuelve a pasar a la semana, al mes, o al año”. u

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