Desarticularon la comercialización de un terreno que tenía documentación apócrifa
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Una situación prácticamente inédita se vivió ayer en una escribanía local a la que concurrieron las partes que participaban de una operación inmobiliaria, ya que el comprador había comprobado que quien le ofrecía el terreno no tenía posibilidades legales de concretar la operación y utilizaba una identidad falsa.
Sin embargo, con la intención de desarticular el accionar –que ya tendría a otras personas como venideras damnificadas- simuló seguir adelante con la operación y dar aviso a la policía en el momento adecuado.
Sucedió poco antes del mediodía de ayer y el lugar elegido para el encuentro fue la escribanía Pizzorno, en tanto que la posterior acción policial generó un revuelo poco habitual para ese sector céntrico.
Finalmente, la policía demoró a dos mujeres -Osbeila Haydée Neira y María Elvira García- de 66 y 71 años, mientras que se investiga a un hombre que se alejó al observar el movimiento.
La historia
Paola Prytuluk señaló a El Eco Multimedios que su marido –el constructor Julián Koch- había establecido contacto con una mujer que ofrecía por los diarios un terreno.
Tras un primer encuentro surgieron elementos que hicieron aparecer “muy raro todo y descubrimos que era una estafa, pero queríamos que se termine porque nos enteramos de otra gente a la que le pretendían vender la misma propiedad”.
Al matrimonio le resultó sospechoso que “llamabas y no te atendía. Luego aparecía y te citaba en cafés, la documentación era de afuera, etc.”.
Además, en un segundo encuentro realizado el jueves surgió que había “otra persona citada en la escribanía D´Alesandro para que entregara 40 mil dólares y cuotas de 10 mil. No sabemos si hay más casos”.
En tanto, Julián Koch explicó que “el viernes de la semana pasada tuve una reunión con ella (la supuesta vendedora) en el café Golden y quedamos en hacer el boleto el lunes de esta semana. Pero no se presentó y quedó pendiente. Intenté comunicarme y no nos atendía el teléfono”.
Agregó que “me llamó ayer (por el jueves) y dijo que había llegado de viaje y estaba en la Terminal”, por lo que pidió reunirse a las 16 en el café.
En esa oportunidad, la mujer demorada “llevó documentación original y copia para que me las lleve, además de un boleto redactado en el que sólo faltaban mis datos. Dijo de encontrarnos en una escribanía para abonar el 50 por ciento del valor del terreno, en tanto que el resto de abonaba al escriturar”.
“Muy raro”
A Koch también le pareció “muy raro que en lugar de tener un segundo testimonio de la escritura había sacado una segunda copia, que no revestía carácter de testimonio”.
Así las cosas optó por ir al terreno y “tocar timbre a un vecino que me dijo que había un cartel de una inmobiliaria que duró sólo dos días. Fui a la inmobiliaria y me dijeron que me comunicara con el doctor Schwindt, que estaba más enterado del tema”.
El letrado le informó al interesado “que era el abogado de la curadora, ya que la titular del inmueble es insana. Le dije que estuve con una señora muy sana, por lo que me dijo que no es la misma persona y me tomó el teléfono”.
La historia tuvo continuidad cerca de las 20, momento en el que Koch fue citado en el estudio del profesional. “Me presentó a la señora (la dueña real) y a su curadora. Me mostró su DNI y me dijo que era una persona incapaz, pero que puede hablar normalmente”.
Convencidos de que quien ofrecía el terreno se atribuía una identidad que no le correspondía “íbamos a llamarla por teléfono pero lo descartamos, para que no se asustara y evitar que esto quedara impune. Optamos por esperarla en la escribanía para saber quién era”.
Operación abortada
Ayer, poco antes del mediodía, se concretó la esperada reunión de la supuesta vendedora y el interesado en la escribanía.
La mujer presentó la documentación “pero le dijimos que no le podían hacer el boleto por no tener un segundo testimonio. Le pidieron el DNI y lo presentó con el nombre de la propietaria y su foto, por lo que llamé al abogado, que estaba afuera”.
La señora en tanto “se puso nerviosa y trató de agarrar algo de documentación, pero le retuvimos una copia del DNI y la documentación que me dio el jueves. Salió nerviosa y tiró papeles dentro del coche” en el que había otra mujer.
Identidades y estado
de la investigación
El comisario Walter Gil, jefe de la Seccional Primera, indicó que la policía fue alertada sobre un incidente que ocurría en la puerta de la escribanía.
A los efectivos les explicaron el caso y especialmente que “la persona que se lo ofreció se había identificado como otra que en realidad está internada en un geriátrico y estaba imposibilitada de realizar cualquier tipo de operación comercial”.
Los uniformados determinaron que “quien pretendía vender el terreno era en realidad Osbeila Haydée Neira, de 66 años, oriunda de Mar del Plata, quien trató de desprenderse de la documentación, arrojándola a un vehículo marca Daewo Nubira”.
En tal auto había otra persona, que fue identificada como la tandilense María Elvira García (71).
Durante la requisa urgente del vehículo “se secuestró documentación que sería apócrifa y se estableció que García poseía un pedido de captura activo del Juzgado Federal de Azul y Neira un paradero activo”.
Las mujeres fueron trasladadas a la dependencia policial “al solo efecto de labrar las actuaciones correspondientes. Una vez que se constató los domicilios y se las notificó de la formación de la causa se retiraron de la dependencia”.
Gil indicó que la causa está caratulada como “Averiguación de posible delito de acción pública”, y que “cuando se hagan los peritajes a la documentación recogida se establecerá si hay documentos apócrifos o no”.
Entre los efectos incautados se mencionaron sellos, credenciales, boletos de compra venta de vehículos y terrenos “por lo que suponemos que puede haber más damnificados”, dijo el jefe policial.
Finalmente señaló que se trabaja también sobre un hombre que formaría parte del grupo, aunque “recién estamos iniciando la investigación, que creo que será bastante abultada por la documentación recogida”, sentenció.
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