Desazón en la comunidad de la Guardería San Francisco de Asís tras sufrir un robo
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
La sede de la Guardería San Francisco de Asís –ubicada en Palacios y Rosales- fue el blanco de un hecho delictivo cometido durante la madrugada de ayer por ladrones que provocaron diversos daños y se alzaron con un radiograbador.
Beatriz Lamaita, directora del establecimiento, indicó a El Eco Multimedios que se trató de “un daño y una maldad contra una institución que está al servicio de la comunidad. Estoy segura de que los que entraron o algunos de sus hijos, vinieron acá. Estoy tan amargada al ver el destrozo”, añadió.
A primera hora de la mañana de ayer el personal del establecimiento se encontró con “la puerta de madera de cedro de la dirección hecha pedazos”, en tanto que otras dos fueron arrancadas.
Lamaita indicó que los autores del delito “entraron por la biblioteca” y añadió que los sensores de la alarma reportaron cuando tiraron la puerta de dirección abajo “por eso arrancaron todos los cables de alarma e incluso del teléfono”.
Sobre el botín, indicó que se limitó a un radiograbador con salida al exterior, que se conecta a los parlantes del gimnasio. “Es lo que tenemos para dar entrada todos los días a los chicos del jardín”, lamentó.
Cabe indicar que el edificio cuenta con rejas en todas las ventanas.
“Con ganas
de llorar”
La docente se lamentó porque “más no podemos hacer” por la entidad y dijo que “esto nos cuesta horrores, porque vendemos cartones y hacemos de todo. Somos una institución sin fines de lucro”.
Añadió que “le pedí a la policía que por lo menos nos cuide, que pasen los patrulleros”.
Consultada acerca de posibles testigos del delito, la directora dijo que “una mamá vio dos personas que andaban merodeando, entre las 0.30 y la 1. No sé sin son ellos u otros”, pero no dudó en señalar que era “más de uno”.
Acotó que “no son chicos, porque para romper esta puerta con una barreta tiene que ser una persona grande”.
Tras marcar que “me da ganas de llorar”, expresó que “pido a la comunidad que nos ayude con algo para que podamos poner las puertas y una reja más. Lo poco que nos puedan acercar para nosotros es mucho”.
Cabe indicar que la guardería atiende a 310 chicos y no se cobra cuota. De ese total, 122 almuerzan todos los días en la institución.
“¿De qué vale tener una minifábrica de tallarines, vender cartones, hacer rifas y que el Intendente, cuando no nos llegan las becas, nos dé para comprar la comida, si en una noche me destrozan una puerta que vale más de tres mil pesos, además de otras puertas?”, dijo con indignación.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios