Desde 2003 ya regresaron al país 600 científicos
El programa ofrece un “subsidio de retorno” que cubre el pasaje de regreso y un monto de 5000 pesos, que puede ser utilizado para compra de equipamiento, gastos de mudanza u otro pasaje, a científicos argentinos que tengan una oferta de trabajo en el país.
En caso de que el investigador no tenga una oferta laboral, se le ofrece la difusión de su currículum en una base de datos de 3500 empresas, institutos y universidades.
Según La Nación, un ejemplo de ello es Adrián Turjanski, que como muchos investigadores argentinos después de hacer un doctorado y un posdoctorado en el país, decidió irse a completar su formación en el exterior. Pidió una beca Pew y en 2005 estaba en Washington trabajando en los Institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos.
Pero hoy está de regreso en Buenos Aires, ya como investigador del Conicet y profesor adjunto de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA.
Turjanski, especialista en simulación computacional de sistemas biológicos, es el “repatriado” número 600 del Programa Raíces.
Algunos regresaron después de dos años, el tiempo que habitualmente exige un posdoctorado en el exterior. Otros, luego de veinte. Hay quienes reconocen que lo hicieron para restablecer vínculos familiares dañados por la distancia. Otros, porque quieren defender la universidad pública, o sienten el compromiso de contribuir al desarrollo científico local y a la construcción de una sociedad, la propia, más justa. Para algunos, el choque con la realidad local fue más duro que para otros.
Las áreas de estudio de estos investigadores van desde la tecnología de alimentos hasta la genética de la diabetes, las neurociencias o los orígenes del terrorismo de Estado.
Turjanski siente que “la situación para los científicos mejoró muchísimo y hay expectativas de que seguiremos avanzando”.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios