Desde la Banca XXI, Territorio Cultural acusó una actitud ?terca? para solucionar el conflicto del lote
Ayer por la mañana, en sesión ordinaria del Concejo Deliberante, la organización Territorio Cultural hizo uso de la Banca XXI para reclamar la cesión de la fracción ubicada en Marzoratti 1550 –que es privada-, donde buscan implementar el proyecto barrio comunitario.
Juan Arrizabalaga, integrante del movimiento, planteó la postura de esta organización social que adhiere al Frente Popular Darío Santillán. En primer término, informó que hace dos años están realizando labores comunitarias en la zona de Villa Gaucho.
“Como organización autónoma que no depende de ningún gobierno, trabajamos siempre con mucho esfuerzo y escasos recursos”, dijo desde la Banca XXI y agregó que están avocados a la educación y talleres para niños; un espacio para adolescentes; gestión de alimentos y bolsones; una cooperativa de empleo para las mujeres y están iniciando una radio comunitaria, pero además articulan con distintos grupos de la ciudad.
Más adelante, manifestó que trabajan para hacer realidad los derechos de todos, focalizados en Villa Gaucho. “En el camino de todo este trabajo, inevitablemente nos topamos con el problema de la tierra y la vivienda, problema que es compartido con todos los barrios de la ciudad, y por las mayorías sociales. Cuestión que genera profundos problemas, desigualdades sociales y una vulneración de derechos fundamentales”, sostuvo.
Por un lado, Arrizabalaga diagnosticó que la tierra no para de aumentar su valor, al tiempo que observó “un especulativo mercado inmobiliario que multiplica las posibilidades de negocios para unos pocos”. Al mismo tiempo, dijo que “se fue profundizando una situación de precariedad y vulnerabilidad habitacional en las familias trabajadoras y humildes de los barrios de Tandil”.
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El referente de Territorio Cultural acusó una ausencia del Estado en cuanto a políticas inclusivas y criticó que el Plan Federal de Viviendas “excluye a familias que tienen más de dos hijos”.
A nivel municipal, se quejó por “el sorteo de lotes que, en realidad, también excluía a quienes no contaran con un sueldo de determinado monto o en blanco”.
“Todos los presentes saben que nuestro reclamo original fue por la cesión de terrenos fiscales para ser apropiados por las familias que hoy no pueden acceder a una vivienda propia y digna”, dijo sobre la ocupación del predio de Marzoratti 1550.
Y le apuntó al jefe de Gabinete: “El señor (Juan Pablo) Frolik nos dio información sobre terrenos privados (entre los que se encontraba el del presente barrio comunitario), y luego mintió ante la Justicia, ante quien reclama heredar el 25 por ciento del mismo, y ante la prensa, diciendo que esa información se la habíamos pedido porque queríamos comprar terrenos, cuando en realidad había firmado recibir nuestro reclamo de terrenos fiscales con anterioridad”.
Posteriormente, Arrizabalaga explicó que el 24 de octubre de 2010 tomaron posesión del citado terreno, del cual un 75 por ciento se encuentra afectado a un proceso de quiebra y el propietario del otro 25 por ciento dijo desconocer que tenía derechos sobre el lote.
“El desarrollo del proyecto barrio comunitario lleva diez meses. Actualmente, avanzamos con la construcción del espacio del Territorio Cultural y las familias seguimos construyendo. El barrio comunitario ya es una realidad, igual que la ausencia del Estado. Se hace con un enorme esfuerzo de parte de las familias trabajadoras y la organización social”, resumió el referente del movimiento.
“político”
Agregaron que “las opciones son la realización de una oferta de compra a la quiebra o la expropiación para poner en utilidad pública y social el bien, y de esa manera sea utilizado con el fin social del suelo”.
En nombre de la organización, Arrizabalaga afirmó que “el problema no es legal ni financiero, es político”, al tiempo que reiteró que “la situación a la que se llegó y la cual el señor Frolik conoce, es que las partes están dispuestas a la venta, a la espera de una oferta por parte del Municipio”.
En cuanto a las consecuencias, mencionó que la falta de una salida a la tenencia de las tierras “nos impide avanzar en la obtención de proyectos y recursos para la construcción de viviendas y el acceso a los servicios básicos”.
Por este motivo, concluyeron que “ante esta situación el Estado municipal se ha convertido ya no sólo en una ausencia sino en una traba activa, cumpliendo el rol de imposibilitar el desarrollo y la solución que permita una vida digna para las familias”.
Además, les informaron a los concejales que ya hay cuatro familias que habitan en el barrio comunitario, por lo que exigieron “inmediata conexión de la luz”.
Para cerrar, encontraron demostrado “que existen demasiados elementos para salir de una vez por todas de una terca y absurda actitud de desinterés, y que se avance para solucionar esta situación”, advirtiendo que “si creen que especulando para que pase esta coyuntura electoral se van a sacar este reclamo de encima, les decimos que se equivocan”.
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