?Desde mi lugar no voy a conseguir la paz nunca?, expresó Sergio Cano
Luego de escuchar la sentencia, Sergio Cano, hijo del comerciante asesinado, sostuvo que la condena “me parece más justa que la otra”, en referencia a los 8 años y 5 meses de prisión que el Tribunal de Menores le otorgó a Emilio Irungaray al haber cumplido la mayoría de edad. “No me pareció la cantidad de años”, dijo sobre la pena para el autor material del crimen.
“Lo que pasa es que a mí no me va a conformar nada. Es entendible lo mío, pero estoy conforme. Le agradezco al fiscal el trabajo que hizo. Me parece que corresponden más los años estos que lo que fue el menor, que fue el que disparó”, dijo Sergio Cano.
Reiteró que “a nosotros, la familia, no nos va a conformar nada. Ya está. Quería llegar, saber quién es y acá se terminó para nosotros, no nos quedó nada, nos destruyó todo, así que eso es lo que lograron ellos dos. Ya lo lograron, destruirnos todo”, declaró en referencia a los asaltantes.
Con respecto a los cruces entre los involucrados y los testigos, expresó que “ellos saben lo que tienen armado atrás. A mí ya no me quedan ganas de seguir peleándola ni nada. En su momento, con las otras familias que hemos pasado por estos casos, tratamos de hacer algo, de explicarle a la gente; pero la gente hasta que no pasa por esto, no lo entiende”.
En una suerte de reclamo, consideró que “lo bueno es prevenir esto, no llegar a este caso. Alguien acá adentro, cuando yo empecé esto, me dijo: ‘Mirá, vos desde el momento que pisaste ese pilar, sos perdedor’ y es verdad, hoy termino y sí, sos perdedor, no la ganás nunca. Lo bueno sería mejorar en que no pasen los casos, pero no se consigue nada; luchando solo te aburrís, te cansás, te desgastás solo y no conseguís nada”.
Reiteró que está conforme con el accionar de la Justicia, pero reafirmó que “desde mi lugar no voy a conseguir la paz nunca, nunca, porque vos te sentás ahora y falta mi viejo; me falta la familia porque no me supo comprender, no aguantó seguir todo esto. Mi mamá fijate cuántos años envejeció en dos años y pico, 80 mil problemas de salud. Entonces, esto no me va a conformar nunca”.
Con respecto a su pequeño sobrino, uno de los testigos del crimen, manifestó que “tratamos de resguardarlo lo más posible. Ellos (junto a otro vecino menor) sufrieron en la cámara Gesell que se hizo en Azul y se le dio toda la contención que se pudo enseguida. Ellos también están saliendo”.
Tras seguir todas las jornadas del debate, rescató la posibilidad de presenciar el juicio oral y público, a diferencia de lo ocurrido ante el Tribunal de Menores de Azul.
“Si hay una futura familia y necesita saber las cosas que nos ocurrieron, como a mí me pasó con las familias que ya habían vivido el caso, les voy a brindar toda la ayuda que yo pueda. Eso seguro, porque a mí me la brindaron, me ayudó y me sirvió de mucho”, dijo.
Destacó que “me ayudo mucho la familia del otro Cano que enseguida se acercó, ya éramos conocidos si bien no somos familiares, hubo un llamado. Y me dijo lo que iba a vivir, lo que me iba a pasar, y sí”…*
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