Desde Newen remarcaron que ?la adicción es una enfermedad seria y que tiene riesgo de vida?
Y analizó que “de todas las responsabilidades que a diario se evaden, se ocultan, se ignoran o se olvidan en nuestra sociedad, una de las más trágicas es el mirar para otro lado. Hay una responsabilidad de los padres, lo que significa capacidad de resolver, facultad de hacerse cargo ante las consecuencias de los propios actos, decisiones y elecciones”.
La profesional sostuvo que “traer un hijo a la vida, o adoptarlo, tiene consecuencias, requiere de presencia, cuidados, guía, referencia, instrumentación, educación, transmisión de valores. Estar presente y activo, hacerse responsable, significa para un padre y una madre mucho trabajo, preocupaciones, miedos sin respuestas inmediatas, cuestionamientos, dudas acerca de la solidez del vínculo”.
“Las recompensas se recogen a posteriori, nunca en simultaneidad con la acción. Pero, además, los padres y adultos responsables no suelen actuar por la recompensa, aunque la disfruten merecidamente, sino porque, simple y sencillamente, hacen lo que deben hacer. Cuando no lo hacen, el resultado sí es inmediato: sus hijos pasan a integrar la muchedumbre solitaria de hijos huérfanos”, manifestó.
Las consecuencias
Entonces, Laura Casamayor consideró “a la adicción como enfermedad seria y con riesgo de vida. Si un hijo tiene una diabetes, los padres buscan enseguida un tratamiento. En cambio, si un hijo es adicto es un vago, no le gusta trabajar, tiene mala junta, se va de casa”.
En verdad, planteó que “lo que oculta toda adicción es un gran dolor y vacío generado, en la mayoría de los casos, en el seno familiar. Entonces no los dejemos solos, busquemos un tratamiento acorde a su enfermedad. Como padres y como sociedad tenemos que actuar en consecuencia y no mirar para otro lado”.
La ONG
Newen cuenta con un dispositivo de tratamiento ambulatorio que tiene una carga horaria de siete horas semanales. Consta de psicoterapia individual, grupal y familiar, seminarios y taller de biodanza o teatro.
En tanto, el centro de día funciona de lunes a viernes de 9 a 17 y brinda psicoterapia individual, grupal y familiar, seminarios, taller de biodanza, teatro, expresión corporal, convivencia, deportes, entre otras actividades.
Desde la agrupación explicaron que todos los talleres están apuntando a explorar el campo de las emociones que debido al consumo quedan inhibidas.
El tratamiento es personalizado. “Para nosotros la única manera de salir de una adicción es a través de un equipo interdisciplinario y un seguimiento continuo de la persona con esta problemática. Al tomar conciencia de la enfermedad, la persona comienza un tratamiento donde el propósito es lograr su autonomía, revalorización, integración, y reinserción en la sociedad. Es decir, brindarles la posibilidad de creer nuevamente en ellos”, indicó Casamayor.
Tienen un cupo de 20 pacientes por modalidad. Para obtener más información, dirigirse a Colon 1195 o llamar al 444-2262. u
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