Desde PAMI rechazaron el planteo sobre el sistema de pagos y ataron los problemas a temas administrativos
En respuesta, la jefa de la agencia Tandil, Miriam Iglesias, rechazó los cuestionamientos al señalar que la obra social de los jubilados y pensionados abona “en tiempo y en forma” a las entidades por el servicio y que las dificultades planteadas responden a cuestiones administrativas que en todo caso se resolverán en los ámbitos del organismo a nivel central.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailMientras se dirimen estos puntos, aclaró que la cobertura se encuentra “totalmente asegurada”, aunque renegó del modo al expresar que “las preocupaciones no deben llegar a nuestros afiliados”.
El planteo
Las autoridades de ambos centros de salud recurrieron al Concejo Deliberante y el lunes participaron de la reunión de la Comisión de Salud, donde informaron que adhirieron a la nueva modalidad de pago por prestaciones con cartera asignada, pero denunciaron que fueron inducidos por el Instituto Nacional de Servicios Sociales, Jubilaciones y Pensiones ya que, de no adherir, debían permanecer en el anterior sistema capitado con valores congelados desde fines de 2012 y sin perspectivas de actualización.
La intervención del Concejo Deliberante se da en el marco de las inquietudes que se presentan a raíz de la aplicación del nuevo sistema y que ambas instituciones de salud han intentado resolver hasta ahora infructuosamente.
Desde el cuerpo legislativo informaron que en la reunión de este lunes surgieron los temas que aquejan a los efectores de salud. La falta de claridad y escasa información sobre los aspectos operativos del nuevo sistema de prestaciones; la falta de detalle sobre las liquidaciones y las contradicciones informadas en cuanto al reconocimiento de los medicamentos y material descartable suministrados a los afiliados internados.
Pero la preocupación central es la aparición en los últimos dos meses del concepto “ajuste negativo no aplicado”, que representa más del 40 por ciento de la facturación. Los directivos de la clínica y del hospital coincidieron en señalar que “la eventual incidencia de este concepto genera un severo riesgo cuyo efecto sería imposible de asumir”.
Como resultado de la reunión los integrantes de la comisión acordaron dirigirse a las autoridades de los ministerios de Salud de Nación y Provincia y del PAMI local, regional y nacional a los fines de clarificar la situación planteada por la Clínica Chacabuco y el Hospital Santamarina.
La discusión
La jefa de la agencia Tandil de PAMI, Miriam Iglesias, salió a responder los cuestionamientos y aseguro que “vamos a generar los ámbitos para discutir este tema”.
En primer término cuestionó que pese a la carta que elevó la entidad de calle Chacabuco “nunca tuve un diálogo o un acercamiento con las autoridades sobre la existencia de estos inconvenientes”, situación que sí logró con directivos del Hospital.
En ese marco, y ante la aparición de los problemas, reconoció que habían avanzado y evaluado la factibilidad de impulsar un ámbito de capacitación para su personal en términos administrativos “y realizar la carga informática que requiere PAMI de una manera eficaz”.
Admitió que los errores se producen debido a que la obra social mutó de un sistema de cápitas hacia uno de carteras asignadas. Es decir que “se asigna una cartera de afiliados, la misma que tenían capitados, con la diferencia que se paga por orden de prestación”, explicó.
Informó además que la Nueva Clínica Chacabuco adhirió al nuevo modelo a fines de 2013, mientras que el Hospital lo hizo en enero de este año.
Remarcó que el reclamo en términos de facturación tiene su origen en cuestiones administrativas, rechazó que las instituciones perciban menos respecto del sistema capitado, y ratificó que “están cobrando en tiempo y en forma” y que “el último pago ha sido el 15 de mayo”.
En esa línea la funcionaria defendió el cambio del sistema y graficó que hasta diciembre del año pasado, la Clínica Chacabuco cobraba de 1,5 millón y con el nuevo sistema el monto ascendió a cerca de los 2 millones.
El sostenimiento del sistema
Por otra parte el doctor y concejal del Frente Renovador, Pablo Díaz Cisneros trazó un escenario en relación a la modificación impulsada por la obra social de los pensionados y jubilados y el impacto en el sistema de salud.
En primer lugar, contextualizó el debate y explicó que existen dos modelos prestacionales con las obras sociales, por cápita y por prestación.
“PAMI utilizaba el primer sistema y desde 2012 no se actualizaban los valores”, indicó. Entonces, al cambiar el modo “los valores actuales no alcanzan a cubrir los gastos que las instituciones tienen para atender a los afiliados del PAMI”, planteó.
Fustigó que “no existe la posibilidad de sostener este sistema con estos valores que se están cobrando”, y calculó que “no hay vistas de una reactualización”.
Díaz Cisneros justificó la intervención del Concejo Deliberante y comparó que la Sociedad Italiana cuenta con 14 mil afiliados que se atienden en la Clínica Chacabuco, mientras que el Hospital 6 mil.
“Si hoy el centro privado recibe entre 5 y 6 mil pesos por cada afiliado de la obra social que se interna por este nuevo sistema y no alcanza a cubrir los gastos”, sostuvo, y advirtió que la imposibilidad de amortizar ese costo lo debería absorber el centro público.
Por ello, toda pérdida que podría ocurrir a partir de este eventual escenario “se tendrá que cubrir con el presupuesto que tiene asignado el Hospital para la cantidad de gente que hoy tiene asignada”.
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