Desde su comedor, Amanda Luro dijo que se siente ?estafada?, porque algunos ?vivos se aprovechan?
Siempre es grato visitar el comedor Ña?Amanda -ubicado en el Pasaje 2 1879 del barrio UOM- por la alegría y paz que transmite una mujer que, desde hace 8 años, lucha contra el hambre de las familias más vulnerables.
Pero esta vez, Amanda Luro nos recibió con una mirada triste, dolorosa y hasta un poco cansada. Luego de repasar la crisis que comienza a movilizar la demanda, la incansable Amanda lo dice: ?Me siento estafada?, en referencia a una mujer que declaró ante los micrófonos de El Eco de Tandil que nunca había pedido ayuda para darle de comer a sus siete hijos.
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?Sabemos todos que estamos en una crisis y que la estamos tratando de pasar. Tampoco es tan grande como para que la gente se asuste, solamente hay que tener en cuenta que, día a día, van aumentando las cosas, por los precios, porque la gente no tiene trabajo, pero nosotros más o menos nos mantenemos?, dijo Amanda en el principio de la entrevista, dejando al descubierto el optimismo que la caracteriza.
En este momento, el comedor asiste a 47 familias que entre hoy y mañana retirarán una completa canasta de alimentos para cocinar en sus hogares. En esta tarea, la ONG es ordenada y lleva los registros de las familias a las que asiste, la cantidad y los productos que le entregan.
En cuanto a las familias que demandan ayuda por estos días, el denominador común es que son numerosas, de seis a doce y más integrantes. Algunas son nucleares; otras, ampliadas: ?Es que como que la familia se unió para poder seguir adelante?, explicó Amanda Luro.
Llegan de diferentes zonas. ?Nosotros no nos fijamos de qué barrio es, ellos tienen necesidad y nosotros estamos llegando hasta La Porteña. Cuando salían emergencias, preparaba y llevaba. Pero las dos últimas veces me pasó algo muy feo y me di cuenta que lo que les llevaba no era necesario; entonces ahora primero voy y hago el trabajo de la asistente social, me fijo si es verdad que necesitan y si es así, les llevamos?, relató.
-Son muy prolijos para trabajar, ¿contrastan sus registros con la Secretaría de Desarrollo Social para ver si cada familia recibe otra ayuda además de la de ustedes?
-Sí, contrastamos, porque gracias a Dios tengo una relación muy buena con la Municipalidad, con el Intendente, con Julio (Elichiribehety), con toda la gente que me ayuda. Cuando salgo a decir que necesito, todo el mundo se acerca para ayudarme. Por eso digo que no me va a alcanzar la vida para agradecer.
El disparador
El malestar de Amanda Luro fue generado por una mujer que realizó un pedido solidario a través de las páginas del Diario, el domingo pasado.
?Lo que me tiene un poco triste es que el domingo en el Diario salió una nota, donde le preguntan si ha ido alguna vez a solicitar ayuda a Desarrollo Social o al Municipio y respondió: ?No, no, no sé qué es eso de pedir cosas, si lo que queremos es trabajar, ver a los hijos con necesidades no se lo deseo a nadie en el mundo?. Esta señora se llama Patricia Fabre de López y lleva de mi casa los alimentos para todos?, señaló dolida.
Amanda sacó los registros con los nombres de los chicos, los registros de los alimentos que le entregó hasta agosto de 2008 y las solicitudes de camperas de abrigo para distintas edades, frazadas y colchones. También afirmó que colaboraron con garrafas.
-¿Por qué dejó esta madre de retirar alimentos de acá?
-Porque nosotros tenemos un horario de 9.30 a 11.30. Estas personas, por lo general, no se levantan a la mañana, no asean a los chicos, nada, capaz que se levantan a las 13 y vienen a esa hora a golpear las manos a lo de Amanda para que le dé las cosas. Esta es una casa de familia y si les digo que vengan a un horario, lo tienen que respetar o venir al otro día. Es una falta de respeto hacia lo que hacemos, porque cuando ponemos el cartel en la ventana (que anuncia el reparto de alimentos), nunca hemos dicho: ?Uh, vinieron y no tenemos?. Si está el cartel, es porque está todo preparado para entregar.
Tenemos todo escrito de esta mujer, por qué sale a decir que no la ayuda nadie. La Municipalidad también le ayuda a esa señora, porque he ido a Desarrollo Social y he visto a esa señora que la están ayudando. Me da pena que también involucren a la gente, que no es así porque desde que tenemos este Intendente, yo sé que le ayuda a mucha gente.
-¿Hay muchos casos así?
-Estoy viendo últimamente que sí. A mí me ayuda el Banco de Alimentos, todo Tandil, la radio, ustedes, entonces ellos van a decir: ?¿Amanda qué hace con lo que lleva, con lo que compra en el Banco de Alimentos? ¿Cómo estamos haciendo nosotros las cosas??. Y me siento mal, porque después de tanto trabajo, de fijarnos que no les falte nada… Ahora, en diciembre dimos todo para el mes, no les faltó sal, condimentos, ni yogures, ni jamón, nada; entonces, ¿qué más es lo que quieren? Te sentís estafado.
Falta de voluntad
-¿Cómo están constituidas las familias que se acercan?
-Hay muchas madres que están separadas, con otras parejas y tienen los hijos de otro señor y del actual, entonces no les alcanza para cubrir todo.
Cuando yo hago la emergencia y voy a las casas, lo primero que encuentro es un señor atrás de la puerta, fumando, tomando vino, y yo voy desesperada a llevarle comida. A mí me parece que de esa forma se están burlando de la gente, aunque sea, tendrían que tener voluntad para ayudarme a bajar las cosas. Eso es reírse de la gente. Lo digo para que mucha gente que tiene ganas de dar, que se siente tan feliz siendo solidaria, que se fije un poco primero antes de dar, porque están los vivos que se están aprovechando de nuestra buena voluntad.
-Cuando comenzó su tarea no era tan así…
-En esta tarea, que empecé en 2000, aprendí a conocer a la gente, me llevé muchas veces la pared por delante y también he llorado mucho porque no tenía o por alguna mamá que venía con ?problemones? que yo no podía resolver. Esto me ha ensañado muchas cosas.
-¿Esta crisis la encuentra mejor preparada?
-Sí, más preparada, más firme y fijándome bien si al que le doy lo necesita realmente. Por eso pido que haya asistentes sociales, trabajadoras sociales, porque ahora tengo otra tarea más.
-No colabora ninguna con usted?
-El año pasado teníamos una trabajadora de la Universidad y este año vamos a pedir, así va la trabajadora social, hace su trabajo y me cuenta.
La ayuda
Para las 47 familias, Ña?Amanda distribuye una canasta de alimentos realmente completa, que incluye hasta aderezos, además de los productos básicos. En diciembre, entregaron hasta budín y pan dulce casero, además de juguetes envueltos para que cada uno de los chicos tuvieran un regalo en el árbol de Navidad.
Amanda Luro relató que invitaron a las madres a que se acercaran a colaborar para preparar los pan dulces y sólo una asistió al comedor. ?No digo que es demasiado, tampoco estoy cansada, ni quiero no hacerlo más, estoy triste porque la gente no dice la verdad. Me siento estafada yo y la gente que me trae cosas a mí, porque pueden pensar. ?Amanda qué hace con las cosas??, dijo visiblemente dolida.
Manifestó que para ella el que necesita está primero, porque ?tengo un compromiso moral con la gente. Y también me pongo triste porque dicen que la Municipalidad no los ayuda, que yo no los ayudo; acá hay un conjunto de personas y todo Tandil me ayuda, hace 8 años que estoy con esto?.
Sobre el final, reconoció un aumento de la demanda en el último mes, ya que pretendía cerrar de vacaciones del 22 de diciembre al 22 de enero, ?pero no pudimos descansar porque la gente no tenía leche, venían a buscar las cosas?. Por este motivo empezaron a preparar los pedidos para entregar a partir de hoy, ?porque el estómago no tiene calendario y lo que más te duele es que están los chicos de por medio?.*
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