Desesperado pedido de vecinos de Machado al 1300 para evitar que ocurra otro hecho trágico
En total, son doce las familias que residen en las precarias habitaciones del conventillo con cerca de 15 niños pequeños. Todos ellos trabajan en la cosecha de papa pero se trata de una tarea estacional y les pagan por día. Cuando no hay cosecha, como ahora, no reciben remuneración alguna.
El panorama es desolador, cada familia vive hacinada en una habitación en condiciones deplorables ya que las chapas del techo están rotas y la humedad se filtra por todas partes. Algunas familias no tienen camas, sólo colchones o solamente alguna frazada para acostarse.
Una situación
muy difícil
Uno de los vecinos del lugar, Miguel Angel Santillán, explicó que “trabajamos en el campo, solamente en la papa. Hace 2 años que estoy acá y la verdad es que no nos alcanza para poder arreglar un poco. Si tuviéramos plata lo haríamos. A veces hay trabajo y a veces no, es por temporadas, y otro trabajo no conseguimos. Nosotros queremos trabajar”.
“Aguantamos el frío con mucha ropa o directamente tenés que quedarte en la cama para estar más o menos caliente. Si querés prender una estufa a gas la garrafa no te dura ni diez días. Es muy caro para comprar, más teniendo chicos para mantener”, afirmó.
Por otra parte, contó que en diversas oportunidades se dirigieron a la Secretaría de Desarrollo Social a pedir ayuda pero nunca la recibieron. Ayer, en efecto, fue la primera vez que alguien de esa dependencia se acercó al lugar a conocer las necesidades, aseguraron.
“Muchas veces fuimos a Desarrollo Social a pedir camas y colchones más que nada para los chicos, pero nunca quisieron saber nada, nos decían que no nos podían ayudar, nunca nos explicaron porqué. Hoy (por ayer) vino una señora y dijo que ahora sí pueden ayudarnos, que para eso están ellos”, expresó con sorpresa.
Con respecto a Daniel Herrera, manifestó que “lo conocíamos hace mucho tiempo, estuvo como 25 años viviendo acá, siempre en el mismo lugar. Dormía sobre un cartón, ni cama tenía. Todos pedimos ayuda pero nunca nos dieron una solución. Hoy (por ayer) recién vinieron y nos prometieron que van a arreglar”.
Vivir con miedo
“Por como vivía, se sabía que en algún momento Herrera iba a terminar así por el frío. Con lo que le pasó nos agarró miedo y tenemos que salir a pedir por lo menos colchas y colchones para los chicos porque no sabemos lo que nos puede pasar en la noche, nos puede ocurrir lo mismo”, aseguró.
En ese sentido, informó que “necesitamos frazadas, colchones, ropa. Alimentos no porque nos arreglamos, ni bien tenemos unos pesos compramos comida de más para tener pero para colchones, ropa y demás no nos alcanza”.
Y temió que a un hombre mayor que tiene problema de pulmones y que es vecino de ellos también le pueda ocurrir lo mismo que a Herrera.
El frío
En cuanto al conventillo, aseguraron que el predio pertenece a la Municipalidad y que ellos pagan la luz. En tanto que las garrafas, utilizan garrafas de 10 kilos.
“Lo único que nos da Bienestar Social es una garrafa por mes y una bolsita de mercadería. La garrafa no alcanza, dura sólo 15 días y después tenemos que comprar. Pedimos leña pero no llega, venimos pidiendo hace como tres años y nos la mandan para el verano, tardan dos o tres meses para que te den 50 kilos de leña”, manifestó.
Y agregó que “si vas a una estación de servicio una garrafa sale 16 pesos y si vas a Bienestar Social te dan un vale, llamás al garrafero y le tenés que dar 14 pesos. Te sale lo mismo que comprar una garrafa. Es lo mismo que nada. Hacés de cuenta de que te estás vendiendo una garrafa. Estamos pasándola difícil por el asunto de que no hay trabajo”.
Por su parte, Hugo Roberto Santillán explicó que “cuando llueve pasa el agua y ponemos nylon para atajarla. No podemos arreglar el techo porque las cosas están muy caras y no nos alcanza. Yo hace 8 años que vivo acá, hice la casita como pude porque hoy en día para alquilar no alcanza la plata. Todo está caro”.
Miguel Angel Aguirre es un hombre de unos 70 años que tiene una patología en sus pulmones. Su habitación es sumamente húmeda y el techo está roto. “En este momento me calefacciono con una estufa a kerosene pero nada más, se hace difícil, además yo tengo problema en los pulmones y no puedo trabajar sino estaría alquilando en otro lado”, explicó.
A su vez, señaló que “hace cuatro años que vivo acá, yo soy convocado de guerra de Malvinas y no tengo una pensión ni nada, mi abogado es de la clase mía también y no cobra nada tampoco, me dijo que el Estado me iba a dar una pensión pero hasta ahora no pasó nada. Tengo algún ingreso de changuitas que hago pero no alcanza”.
Por último, contó que “yo soy de Saladillo, allá lo máximo que puede hacer es un grado bajo cero pero acá hace 6 o 7 bajo cero, es difícil soportarlo. Con mi enfermedad de los pulmones me cuesta mucho pasar el invierno, ahora tengo un baño adentro por suerte y ya no tengo que salir”.
Por su lado, Julio Gómez explicó que necesita una puerta y una ventana, ya que están rotas y su familia pasa mucho frío.
“Quiero hacer una pieza para los chicos, que tienen 13 y 12 años porque dormimos todos juntos los cuatro. Ellos ya son grandes, yo tengo trabajo pero es temporario también, por eso no puedo arreglar este lugar. Todo se hace difícil”, concluyó. u
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Red Solidaria solicita
ayuda para estas familias
Desde Red Solidaria solicitan ayuda a la comunidad para proveer a estas familias de lo necesario para que no pasen tanto frío y que no haya que lamentar otra muerte.
Aceptan cualquier tipo de ayuda: frazadas, ropa de cama, ropa de abrigo, estufas. Y más que nada necesitan nylon o chapas para cubrir los orificios en los techos, reparar sus construcciones, ladrillos y puertas.
Además, necesitan trabajo para los hombres y para las señoras porque trabajan en la cosecha de la papa en forma temporaria.
Para ayudar pueden dirigirse al lugar o comunicarse con Silvia Nosei de Red Solidaria al 154-613134.
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