Destacan la experiencia de una empresa local
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“Los Panighetti son una familia compuesta por dos sociólogos que tuvieron cuatro hijos, hoy de entre 17 y 38 años. “Todos trabajamos en Las Dinas desde chicos, un poco como un juego, y otro poco por necesidad real de la familia”, dice Carlos Panighetti, el mayor de los hermanos. “Papá nos ponía a laburar antes de que anduviéramos por ahí haciendo lío”.
En la nota de la sección Economía se resaltó también que “Cabaña Las Dinas es una firma familiar dedicada a la producción de chacinados y al turismo, ubicada en Tandil. ‘Pero papá empezó en los ‘80, cuando puso acá un criadero de cerdos para el consumo. Por eso el nombre de ‘cabaña’”, repasa Panighetti. ‘Después, hacia 1983, empezamos también a elaborar parte de la producción, procesando los capones, mientras seguíamos con el esquema de la cabaña de reproductores’”.
“El criadero se cerró, pero la familia continuó con la producción de chacinados, que es una de las dos unidades de negocios que tiene hoy Las Dinas. La otra es el turismo, que comenzó hacia 1998. ‘Surgió porque teníamos 50 hectáreas, que eran muy grandes para una quinta; entonces lentamente empezamos a volcarnos al turismo’”, explica Panighetti en la nota.
Los chacinados
También se destacó que “hacia 2001, los Panighetti consolidaron su desarrollo como fabricantes de chacinados con mucho énfasis en la producción artesanal de alta calidad”. “’Nos ayudó la sustitución de las importaciones’, afirma el emprendedor. En su caso sustituyen, por ejemplo, productos que venían de España y de Italia.
“’No son sólo los jamones, sino también los salamines, los chorizos secos de campaña, los embutidos tipo europeo y, en general, los fiambres con el emblema de buena calidad’”, destacó.
“La producción se inició en una microplanta y a principios de 2011 se trasladó a una fábrica en el parque industrial, que empezó a construirse hace tres años. Con esto, su capacidad de producción pasará de 6 toneladas por mes a 60 – 70 mil kilos mensuales dentro de un año y medio o dos. Por ahora, en el primer semestre de 2011 ya duplicaron la producción, llegando a las 12 toneladas/mes.”
“El jamón cuando uno viene a Tandil es como el chocolate que se compra en Bariloche para regalar”, destacó el productor en la nota.*
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