Detalles de la intervención
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Según la información que brinda la página web del IOT, en un oído normal la onda sonora hace vibrar a la membrana timpánica y pasando por la cadena osicular del oído medio llega a la cóclea, oído interno, donde se estimulan las células ciliadas, provocando una descarga eléctrica que es transmitida por el nervio auditivo hasta el cerebro, donde es interpretado como un sonido.
El implante coclear es un dispositivo que transforma las señales sonoras en eléctricas y las transmite al oído interno para estimular directamente el nervio auditivo.
Sirve para hipoacusias neurosensoriales profundas, que son las mayores a 90 decibeles.
El implante coclear consta de dos partes, una interna que se coloca dentro del cráneo y otra externa. La externa está compuesta por un micrófono que capta el sonido ambiente, un procesador y una bovina. El procesador del lenguaje es el encargado de codificar la información sonora y enviársela a la bovina (contiene un imán que la mantiene unida a la parte interna).
La parte interna consta de un transductor y de los electrodos. El primero recoge la información de la bovina y transmite al oído interno a través de los electrodos.
El equipo que se encarga de los implantes cocleares es multidisciplinario y está integrado por otorrinolaringólogos, audiólogos, pediatras, rehabilitadores del lenguaje y psicólogos.
Numerosos estudios han demostrado claramente que los implantes cocleares proporcionan una clara ganancia en la calidad de vida de los pacientes y deben realizarse cuando el paciente no se beneficia con el uso de audífonos.
Es muy importante el diagnóstico precoz y el planeamiento adecuado, ya que una intervención temprana, en el período fisiológico del desarrollo del lenguaje, consigue resultados muy superiores a los que se concretan en etapas más avanzadas.*
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