Detuvieron a un hombre tras intentar asaltar a un remisero
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
El sistema de emergencias policiales había sido alertado sobre el ilícito que estaba sufriendo el conductor de un vehículo que prestaba servicios para la empresa Do Remís.
Se trataba de un Chevrolet Corsa, dominio HYQ 834, color gris, que era conducido por el trabajador Matías Lecuona.
El pasajero había ascendido en la zona de Córdoba y Ugarte, en tanto que el operativo cerrojo fue montado por la policía en Lunghi y Del Valle, lugar en el cual el pasajero intentó fugarse pero prontamente fue reducido.
El aprehendido fue identificado como Carlos Romualdo Galloso, de 30 años, quien tenía pendiente una orden de detención dictada por el Tribunal Oral Criminal local en una causa por “Robo”.
La víctima indicó que el pasajero intentaba asaltarlo mediante el uso de un arma blanca, delito que no fue concretado a raíz de la presencia policial.
El caso quedó caratulado como “Tentativa de robo calificado”.
En primera persona
El remisero asaltado explicó a El Eco de Tandil que todo comenzó cuando se dirigió al domicilio mencionado a levantar un pasajero.
“Durante el viaje, en Lunghi y Kramer, el sujeto extrajo un arma y me pidió el dinero de la recaudación”, añadió y especificó que el arma en cuestión era “un cuchillo, tipo navaja”.
El trabajador del volante admitió que “me asusté mucho, pero me venía siguiendo el telefonista porque le había transmitido mis sospechas. El pasajero me dijo que frene y cuando lo hago, se tiró del auto. En ese momento vi a la policía”.
Lecuona indicó que el viaje “habrá durado unos diez minutos, aunque para mí fue eterno porque sentía que el tiempo no pasaba”.
Sobre el estado del acusado, Lecuona dijo que “estaba raro, como drogado y con mucho olor a Poxirán. Estaba nervioso y me decía continuamente que no lo mirara a la cara”.
Posteriormente indicó que el ladrón “se largó del auto cuando reconoció a los policías e intentó huir”.
Consultado acerca de las actitudes previas a la exhibición del arma blanca que levantaron sus sospechas, el chofer indicó que el supuesto pasajero “siempre pretendía llevarme a lugares oscuros y me daba cuenta que quería hacerme algo. Además, continuamente me pedía que apague la luz interna del auto y que no lo mirase a la cara. Por eso es que di aviso que estaba en peligro a la central”.
Lecuona destacó que “la gente de la policía trabajó muy bien, gracias a mis compañeros que avisaron. Si no fuera por ellos no me hubiese salvado”.
Cabe indicar que el intento de asalto sufrido el jueves por la noche fue el primero que le tocó vivir a Lecuona, si bien ha tenido “otros sustos” durante su tarea.
Finalmente, Lecuona reflexionó que “estamos en la calle y sabemos qué nos puede pasar en cualquier momento. Espero que no me pase más”.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios