Detuvieron al dueño del campo San Benito, en Las Toscas, por matar y enterrar al puestero
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El cadáver de un hombre que estaba desaparecido desde el domingo de la semana pasada fue hallado por la policía el último viernes por la mañana en el campo San Benito, situado en el paraje Las Toscas, Cuartel XI, de Ayacucho, justo en el límite con Tandil. El autor del homicidio confesó el crimen y se encuentra detenido.
El titular de la Policía Comunal de Ayacucho, Jorge López, explicó que el jueves en horas de la tarde recibieron una denuncia de Julio Castillo que daba cuenta de la desaparición de su padre, Julio Manuel Castillo, de 64 años, oriundo de la localidad de Ayacucho, a quien habían visto por última vez el domingo de la semana pasada. El hombre se desempeñaba como puestero en el campo San Benito.
Por lo tanto, en ese momento se inició una causa por averiguación de paradero y el mismo jueves se efectuó un rastrillaje con familiares y efectivos policiales para tratar de determinar si se había descompensado o le había ocurrido algo mientras se encontraba trabajando en el campo. Pero no lograron hallarlo.
El viernes por la mañana personal de la DDI, Patrulla Rural y Policía Científica de Dolores realizaron un nuevo rastrillaje en el campo con la presencia de familiares de la víctima y del dueño de San Benito.
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“Empezamos el rastrillaje y vimos unas huellas que iban hasta un montículo de tierra, lo cual nos llamó la atención. Nos acercamos al lugar porque ese montículo de tierra estaba tapado con unos pastos y era algo extraño. En ese momento, el dueño del campo confesó que el cuerpo de la víctima estaba ahí enterrado, que lo había matado porque habían tenido una diferencia”, relató López.
Por lo tanto, los efectivos policiales procedieron a detenerlo. Se trata de Lisandro Benito Villar, de 78 años, oriundo de la localidad San Miguel.
“Dijo que le había pegado tres tiros con un arma de fuego porque se sintió amenazado por una discusión que tuvieron por la venta de unos animales. Pero la autopsia reveló que en realidad le pegó cinco tiros: tres en el pecho, uno en el mentón y uno en la nuca”, detalló.
En un allanamiento efectuado en el lugar la policía secuestró un arma calibre 32 y las vainas servidas que se encontraban en el campo.
En tanto, Villar quedó detenido en la comisaría de Ayacucho por “Homicidio”.
“Este hombre lo mató, lo llevó 150 metros en la caja de la camioneta hasta el lugar donde hizo el pozo tipo tumba de cementerio, profundo y lo tapó”, indicó el comisario.
El confeso autor del hecho es un militar jubilado, que por lo tanto tenía pleno conocimiento del manejo de armas y no tenía antecedentes penales. u
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