Diego Drysdale: ?Después del banco me gustaría acompañar a Néstor Auza en la Intendencia de Tandil?
“Después de haber superado con éxito lo del cáncer me replanteé muchas cosas. Fundamentalmente no vivo más con rencores, porque el rencor, el odio, te envenenan, te matan. Y a la vez sentí ganas de encarar este desafío que es dificilísimo, es muy complejo”, aclara en alusión a la posibilidad de reflotar lo que durante décadas fuera una célebre entidad pública platense que terminó en la quiebra en 2003.
-¿Cuál es la misión como presidente del Ente Municipal de La Plata?
-En lo inmediato ampliar la operatoria de adelantos de haberes de los empleados municipales, para poder tener herramientas de préstamo y para eso es necesario fondear al banco a través de un fideicomiso financiero. Pero el gran objetivo de largo plazo es dejar todo encaminado -en medio de un año complicado, que incluye una elección presidencial- para que prospere la habilitación para funcionar como entidad financiera.
-Cuando se habla de un banco municipal, uno piensa si no sería bueno algo así en Tandil.
-Habría que hacer una evaluación, seguramente la Universidad del Centro podría hacerla y determinar si es factible. Yo creo que sí. Tener un banco local donde se pueda canalizar el ahorro de los tandilenses, volcado al desarrollo de ciertas actividades productivas, sería un gran empuje porque un banco municipal da autonomía y además permite impulsar y canalizar el ahorro hacia políticas productivas a nivel regional.
Cuidado con el temor
Drysdale admite que es “paradójico” que cada vez sean más los dirigentes peronistas que, como él, desarrollan iniciativas políticas importantes fuera de su ciudad. No obstante, admite que esa contradicción tiene su origen en un error propio: “También es cierto que desde el peronismo de Tandil no hemos podido construir un proyecto político para la ciudad. Habremos cometido errores -se sincera- porque la gente eligió otra cosa. Ahora, indudablemente, si el peronismo fuera gobierno en Tandil, Diego Bossio sería una figura importantísima, brillante, del gabinete, porque eso es lo que está demostrando hoy en otro lugar. Alejandro Rodríguez, otro, y miremos además el gobierno de la provincia de Buenos Aires, que está minado de funcionarios tandilenses”.
-En este caso la sorpresa es la irrupción pública de alguien que siempre estuvo cerca del poder pero nunca en lugares visibles. Tener exposición implica también empezar a ser blanco de críticas…
-Totalmente. Pero eso no me desvela, ni me abruma: si tenés miedo a las críticas no podés hacer nada. El golpe que tuve, la enfermedad, me hizo ver las cosas de una forma muy distinta. Y tampoco es que no le tengo miedo a nada, tengo una escala de valores diferente.
-Si están tan claras las cosas ya se sabe qué sigue luego: ¿qué viene después del banco municipal?
-Sí, ya sé qué es lo que viene: después del banco me gustaría acompañar a Néstor Auza como intendente de Tandil. No tengo pretensiones de nada -no necesariamente necesito un cargo para colaborar- sólo quiero formar parte de un grupo, que es lo que más me gustó siempre, y trabajar en mi ciudad, si Dios quiere.
-No se sabe qué es más difícil: si lograr que el Banco Central rehabilite al Banco Municipal de La Plata o que el peronismo vuelva a ganar en Tandil.
-Yo expreso lo que a mí me gustaría hacer. Lo del banco sí, depende de mí, lo otro es algo hipotético que en realidad queda fuera de mi alcance porque primero Néstor tiene que querer ser candidato. Ahora, si me preguntan qué veo como simple vecino lo digo sin vueltas: en la ciudad hay dos candidatos nomás con posibilidades, Miguel Angel Lunghi y Néstor Auza. Y también veo que Sergio Massa va a ser el próximo presidente. Lo veo como un peronista más, ni siquiera es lo que opina el grupo político en el que estoy. Pero para mí es así. u
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios