Diego Perrotta y Omar Panosetti presentan la muestra ?Diabólicas empanadas? en el Mumbat
La muestra de los artistas Diego Perrotta y Omar Panosetti, ?Diabólicas empanadas?, se inaugurará el próximo sábado 31 de julio en el Museo Municipal de Bellas Artes.
Comenta Elio Kapszuk sobre la propuesta: ?Esta muestra, preparada especialmente para el Museo Municipal de Bellas Artes de Tandil, presenta obras individuales de los artistas Omar Panosetti (1960) y Diego Perrotta (1973). Estos trabajos construyen un inusual diálogo donde la diversidad de imaginarios de cada uno contribuye a completar la obra del otro.
Es mucho lo que une a estos dos artistas. Se conocieron en 1995 en Mar del Plata, en el marco del Premio Nacional de Artes Visuales, donde los dos fueron premiados. Desde entonces ha corrido mucha agua bajo el puente y muchos también son los premios que ambos recibieron. Sin embargo, lo más importante es la cercanía que han establecido y la admiración mutua que ha permitido una conexión permanente entre sus mundos. Esta muestra es, además, una oportunidad para celebrar esa amistad. Permanentemente uno convoca al otro para trabajar en conjunto, compartieron desde ediciones de libros y muestras, hasta la realización de los murales que en el marco del Bicentenario, la Ciudad de Buenos Aires los invitó a realizar.
?Diabólicas empanadas? remite a la obra de los dos. Omar ha desarrollado dentro de sus personajes al ?hombre empanada?, y ?el diablo? entrecruza casi toda la obra de Diego. Pero no se trata sólo de un juego de palabras, las obras de ambos artistas son habitadas por este ?bocado del diablo?. Los personajes de Panosetti, a los que podemos sumar también el ?hombre edificio?, cargan con la cruz de una particularidad propia que viven con pesar. Pareciera que estas criaturas tratarán de aprovechar una oportunidad para desentenderse de estas ?mochilas?, andar más livianos por la vida y despojarse de su parte oscura. En cuanto a sus habituales ciudades de extrañas edificaciones habitacionales y fabriles, el artista ha realizado recientemente, un contundente cambio en su mirada, llevándola también hacia los interiores de esas construcciones. Como si generara una pequeña rendija desde donde se puede observar el contenido de esos inconstruibles espacios. A nadie le resulta fácil vivir y menos a estos personajes que están constituidos de nostalgia, infelicidad y un peligroso acostumbramiento a sus propias fatalidades. Sin embargo, e inexplicablemente, de allí surge la belleza que incomoda y que permite reconstruir, o mejor dicho divisar muy a lo lejos, una luz de esperanza. Son luchadores de la vida. Titanes ciudadanos de un ring urbano. Algunas de las imágenes de Omar parecen posteriores al Apocalipsis y sus personajes, los únicos sobrevivientes. ¿Cómo será el mundo que reconstruirán? ¿Lograrán reconstruirlo?
Diego Perrotta también penetra en un mundo apocalíptico, presentando y construyendo un péndulo que fluctúa entre el bien y el mal, pero sobre todo entre un volcán dormido y un volcán en erupción. La tranquilidad de estos cráteres es sinónimo del fin de una erupción o preámbulo de otra, o sea lo mismo. Cuando el volcán duerme, el potencial de violencia sigue presente de la misma manera que el lobo es aún más peligroso cuando se disfraza de abuelita. Tengo la sensación de que el tema es más profundo aún y cierta claridad podría darle La Metamorfosis, de Kafka, ¿cómo el más sereno de todos es habitado por los más innombrables pensamientos? La dicotomía entre la fuerza del mandato externo y aquello que se siente como propio pero que a su vez asusta.
Y ahí la lucha no sería entre el bien y el mal como entidades aceptadas y reconocidas por todos, sino por quien determina aquello que está bien o mal. Perrotta creó una especie de conjunto de signos. Sus posibles combinaciones son un nuevo alfabeto primitivo que proviene tanto de las vivencias del artista en México, como de su barrio de origen, Liniers. Los dos artistas tienen el barrio incorporado. Al principio eran casi vecinos. Sólo siete cuadras de distancia separaban Liniers de Ciudadela, dos barrios de frontera. Y si bien entre ellos bromean que uno es Capital Federal y el otro provincia de Buenos Aires, compartieron un mismo paisaje urbano repleto de creencias, violencia y densidades que se hacen visibles en sus respectivas obras. Son las construcciones y criaturas misteriosas cultivadas por la narración de impronta pictórica, el relato visceral y el cuento testimonial. Pero, ¿qué es lo que el hombre busca? ¿Portadores de qué mensajes son estos personajes? Quizá la aparente calma encriptada en la obra de ambos o el lenguaje anecdótico que reflejan, encierre algo más significativo: aquello que está por pasar. Bienvenido sea. Ojalá.?
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailSobre los artistas
Omar Panosetti nació en Buenos Aires el 25 de abril de 1960. Su formación en pintura la adquirió con los maestros Ana Eckell y Luis Felipe Noé. En 2004 fue galardonado con el Gran Premio de Honor en Dibujo del Salón Nacional de Artes Visuales del Palais de Glace en la Ciudad de Buenos Aires. Ha recibido numerosos premios en su importante trayectoria. Ha realizado muestras individuales y grupales en países de Latinoamérica, Estados Unidos, Europa y Asia.
Poseen obras de Omar Panosetti museos de Argentina, China, Polonia, Colombia, España y Paraguay, y colecciones privadas de Argentina, Estados Unidos, Inglaterra, Alemania, Italia, Francia y España.
Comenta Diego Perrotta: ?Mi trabajo no está dirigido solamente al público de arte, se puede ver mi obra en la vía pública en los murales callejeros, en tapas de disco de rock, como ?Tercer arco? de la banda Los Piojos, en libros, publicaciones, etc.?.
El artista nació en Buenos Aires en 1973. Comenzó sus estudios en 1983. Estudia con Héctor Tessarolo y Carlos Tessarolo (1990-1992). Desde 2000 es editor de Colección Orbital Arte Editorial. Publicó los libros Día de muertos (Colección Orbital) y El animal descansa junto a Eduardo Molinari. Poseen sus obras la Fundación OSDE, Universidad del Salvador, Museo Eduardo Sívori, Colegio Ward, Telefónica de Argentina, Talleres Rufino Tamayo (Oaxaca, México), Fundación Mc Donalds, Escuela de Bellas Artes Ernesto de la Cárcova, Museo Emilio Caraffa (Córdoba),Banco Provincia de Buenos Aires, Palais de Glace, Fundación Deloitte, Banco Central de la República Argentina, Fundación Banco Nación Argentina y coleccionistas privados.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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