Diferencias entre ediles y la titular de Cultura por la implementación del proyecto de graffitis
En esta nueva apertura al debate, las partes se centraron en uno de los aspectos incluidos en el texto de la normativa impulsada por los ediles del Frente Renovador, que apunta a la creación de un espacio para el desarrollo y fomento del arte urbano. Y las diferencias comenzaron a aflorar.
El encuentro se desarrolló en la sala de reuniones del primer piso del palacio municipal. El debate se extendió por más de dos horas, en esta oportunidad, para sumar la mirada de la funcionaria y del director de Juventud del Municipio, que si bien fue invitado, no pudo asistir.
En un primer tramo, la titular de la repartición comunal enumeró las diversas líneas de trabajo que se desarrollan en la materia y propuso posteriormente una alternativa similar a la prevista en el texto de ordenanza que, en lugar de limitarlo a un espacio físico puntual, apunta a la elaboración de un programa que se pueda desarrollar en todos los centros culturales de la ciudad.
Por su parte, el concejal del Frente Renovador Claudio Ersinger habló de cierta “desconexión” entre lo que establece la propuesta legislativa y la postura del oficialismo. No obstante, destacó el acercamiento y la apertura de la funcionaria comunal y el compromiso alcanzado para continuar el debate dirigido a formular un proyecto integral que atienda la problemática y a su vez responda a la necesidad planteada por referentes del arte urbano.
Críticas
En el medio, surgieron críticas a la postura en torno a la temática adoptada por el bloque radical, que el jueves estuvo representado por Mercedes Fuente, Carolina Gutiérrez, Romina Mapelli y Atilio Magnasco.
Ersinger sostuvo que sus pares del oficialismo “tienen siempre una actitud de preservar o de relevar al Ejecutivo en la responsabilidad que tiene de controlar”.
Por su parte, el edil del Frente para la Victoria Rogelio Iparraguirre, también presente, cuestionó que en los tres meses que lleva el proyecto en debate “la UCR no ha hecho ningún aporte, tampoco presentó una alternativa” y que se encuentra en “foja cero”.
Preocupado por el perfil más vinculado al abordaje de la temática a partir de una concepción cultural para “empezar a evitar el vandalismo y dar un salto cualitativo hacia expresiones de calidad”, señaló que “la impresión que vamos teniendo es que pareciera ser que la oposición no puede aportar una idea”.
“Parece que el problema es de otra índole, no tiene que ver con las características del proyecto en sí, sino que la iniciativa provenga de bloques de la oposición”, enfatizó.
Una “desconexión”
El concejal del Frente Renovador Claudio Ersinger analizó el encuentro del jueves, deslizó que el proyecto de ordenanza “en realidad busca resolver un problema” y consideró que existe “cierta desconexión” entre lo que propone el texto con la creación de un ámbito específico para esta práctica y lo que tiene en funcionamiento la Subsecretaría de Cultura.
Si bien el primer tramo de la reunión fue “bastante desordenada”, sobre todo en relación a las ideas aportadas, algo quedó en claro: “Los graffiteros quieren que haya un ámbito dentro de la estructura municipal donde se puedan dar charlas, talleres y clínicas, para el desarrollo de este arte callejero. Y que los chicos que hacen esto se puedan reunir para fomentar algo en contrario a lo que están haciendo”, defendió el edil del PRO.
Adelantó que se barajó como alternativa para la puesta en práctica de este aspecto el Centro Cultural Almafuerte, y a partir de ello se definirá la modalidad. “Sería una forma de darle un lugar a los chicos que realizan estas pintadas en la calle”, expuso.
Sin embargo, esta idea generó disconformidad en la subsecretaria de Cultura, quien se mostró en contra de establecer un único lugar y a favor de llevar estos talleres a todas las sedes con que cuenta el Municipio (ver aparte).
Aseguró que tanto los ediles que impulsan y apoyan la iniciativa como los graffiteros convocados sostienen que debe definirse un punto de referencia único, y con un abordaje desde ese ángulo, “ver si se puede encausar la temática que está tan desorganizada y que vemos que se multiplica cada vez más”, apuntó Ersinger.
“Lo que buscamos desde nuestro bloque, como autores del proyecto, es una herramienta para resolver un problema, y no de qué modo abordar el arte”, lanzó.
Las partes coinciden en la importancia de generar un ámbito de debate en torno a una práctica que genera preocupación entre los vecinos y que tuvo como iniciativa -luego de un intento del radicalismo que no prosperó- el proyecto de ordenanza.
“Estamos contentos de que la cosa avance y que haya predisposición de las partes”, resaltó Ersinger. u
***NOTA SECUNDARIA****
Programas a desarrollar
“en todos los barrios”
Desde su perspectiva, Natalia Correa expuso ante este Diario que “estamos de acuerdo en que tenemos que hacer un trabajo conjunto”, aunque reconoció que hubo discusiones en torno a “la forma” en llevar a cabo determinadas acciones.
En el intercambio se puso en consideración la idea de crear un centro que englobe a los referentes de la actividad. En respuesta, la funcionaria sostuvo una propuesta que apunta a la realización de un programa educativo, que contemple cuatro ejes de intervención.
Argumentó que la iniciativa impulsada en el proyecto “tiene que ver con una cuestión de infraestructura. Ellos proponen un centro específico y nosotros trabajar en los espacios culturales que actualmente tenemos en la ciudad porque pretendemos trabajar en todos los barrios”.
Reconoció que, en principio, acordaron definir un lugar donde establecer dos o tres días a la semana para comenzar con el desarrollo de las actividades.
“Por qué no trabajar en distintos espacios y después tener un lugar que tenga un día fijo como lugar de referencia, pero que las actividades no se concentren ahí. Para darle la posibilidad a que todos puedan acercase. Pretendemos descentralizar en forma permanente”, enfatizó.
Trabajo previo
La apuesta de la titular del área es iniciar una línea de trabajo haciendo uso de las alternativas con que se cuenta.
Adelantó que harán una evaluación del tema para avanzar posteriormente en “una propuesta que contemple esos cuatro ejes. El Concejo tendrá su propio debate interno. Lo que intentamos es que si sale una ordenanza, podamos trabajarla todos juntos y que no sea algo que quede en un papel”.
Por eso consideró importante realizar un trabajo previo y analizar las posibilidades para que el proyecto sea viable. u
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Espera por devoluciones
En otro orden, vale recordar que hace poco más de un mes el texto del proyecto de ordenanza fue elevado a la Secretaría de Legal y Técnica del Municipio a fin de que la dependencia emita una opinión que permita determinar si una ordenanza sería viable o colisionaría con leyes superiores que legislan la materia.
Días después se concretó una audiencia entre concejales y los jueces de Faltas, donde se abordó la temática desde el punto de vista de las herramientas legales de que disponen para intervenir cuando se logra identificar a los autores de pintadas.
Aún están pendientes las devoluciones. u
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