Dolor y reclamos de justicia en el último adiós a Candela Rodríguez
El padre, Alfredo Rodríguez, participó del velatorio escoltado por personal del Servicio Penitenciario Bonaerense.
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Una multitud acompañó el cortejo que salió este mediodía desde la casa funeraria Lizardo, ubicada en la avenida Vergara al 3300.
El padre de Candela arribó esta mañana al velatorio en un móvil del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), mientras que su esposa, Carola Labrador, lo hizo minutos después.
Compañeros de estudio y maestras del colegio donde estudiaba Candela Sol Rodríguez llegaron poco después de las 9 a la casa funeraria donde eran velados los restos de la niña asesinada.
Escenas de hondo pesar y dolor se registraron entre los chicos, que buscaban explicaciones de lo que le sucedió a la menor de 11 años.
Alrededor de las 9:30, gran cantidad de familiares, vecinos y amigos de Candela, se encontraron en el inmueble de la calle Vergara 3341, en Villa Tesei, partido bonaerense de Hurlingham.
Durante la lenta marcha de la casa funeraria a la última morada de Candela, hubo fuertes reclamos de justicia y reiteradas expresiones de afecto.
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