Dos delincuentes armados asaltaron a un frutero cuando salía a comprar mercadería
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Tras lo ocurrido, aún consternado por lo que había padecido horas antes, recibió a El Eco de Tandil y compartió los detalles del terrible episodio que vivió a tan sólo escasos metros de la puerta de su casa.
“Salía a las 3 de la madrugada, como siempre cuando voy a comprar la mercadería, y dos encapuchados, que salieron del pasillo, me apuntaron y me llevaron todo. No me dieron tiempo de reaccionar”, describió Ballent.
Según relató el vecino, el miedo y el asombro lo invadieron en ese momento en el que los malhechores salieron del pasillo lateral de su casa que, según describió, es “muy oscuro” de noche. Sin dudarlo, sospechó que lo estaban esperando.
Contó que a punta de pistola, le exigieron: “Dame la plata, dame todo lo que tenés”, y que él les pidió que no lo golpearan, que no le hicieran nada y que les daba todo lo que tenía encima. Así fue, ya que les entregó la suma de dinero que tenía en su bolsillo y también documentación personal.
“Siempre uno hace lo que puede, prevé y trata de estar informado también con las cosas que pasan porque hay inseguridad, pero bueno”, se lamentó. “Se llevaron la plata y los papeles, estoy indocumentado”, dijo.
Confesó que es la primera vez que le ocurre algo así. Hace un año que alquila la vivienda y hasta ayer nunca le había pasado nada. “Gracias a Dios no me dijeron de entrar a casa. No sé si los vi nerviosos, pero se querían ir, querían la plata, y por suerte me agarraron a mí solo, porque salgo de acá y los voy a buscar a los chicos que viajan conmigo”, aclaró.
Ballent relató que los sujetos “se fueron caminando y justo salía un vecino de acá de los monoblocks y me preguntó si me pasó algo, ya era tarde, pasó lo que pasó”.
Media hora después, el comerciante –dueño de una frutería- avisó a la policía, que a los pocos minutos se hizo presente en el lugar. “Hice la denuncia a la media hora pero es lo mismo, se van y desaparecen”, expresó el vecino.
“Por suerte, me
trataron bien”
Como una paradoja, Ballent se alegró de que los delincuentes “me trataron bien, no me hicieron nada. Yo les rogaba que por favor no me hicieran nada, que era todo lo que tenía, nunca me dijeron abrí (la casa), porque si no hubiese sido peor”.
La víctima desconocía si se han producido hechos similares en el barrio, aunque destacó que “la policía también hace lo que puede. Lo digo yo que me pasó a mí, no puede estar en el momento justo cuando pasan estas cosas”.
Por último, el comerciante dejó dos números de teléfono por si algún vecino encuentra la documentación robada. Pueden devolverla comunicándose al 43-87392 o al celular 154-550353. u
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