Dos delincuentes asaltaron a un colectivero
Ayer por la tarde, un nuevo hecho de inseguridad vino a sumarse a los episodios delictivos que se han estado sucediendo en los últimos días. Alrededor de las 19.30, un colectivero de la línea verde fue víctima de un asalto en calle Nigro e Independencia, en el barrio 25 de Mayo, frente a la Escuela 59.
Se trató del interno ocho de la línea 504, que era conducido por Fabián Irureta, de 39 años.
Cuando estaba llegando a la esquina de Nigro e Independencia, donde se encuentra una de las cabeceras de la línea, dos hombres vestidos con ropa oscura subieron al vehículo y uno de ellos le exhibió un arma de fuego, a la vez que le pidió el dinero del trabajo del día.
Sin poner resistencia, el chofer le entregó todo el dinero. De esa manera, los ladrones se alzaron con 40 pesos en monedas y cien de cambio. Posteriormente, se dieron a la fuga. El vehículo estaba sin pasajeros cuando los hombres abordaron al colectivero.
Miguel Rieodas, gerente de la firma, contó que “siempre cuando nosotros llegamos a la cabecera del recorrido hay que bajarse del vehículo y anotarse. Entonces, el chofer vio que había dos personas en el refugio que le preguntaron: ´¿Querés que te alcancemos la planilla?´. Y él para no bajarse porque hacía tanto frío les dijo que sí, pensando que eran pasajeros. Pero cuando le alcanzaron la planilla, venía junto con el revólver”.
“Ni cuenta se dio, cuando vio dos tipos tan amables que le ofrecían alcanzarle las cosas, ni se imaginó que lo iban a asaltar. Fue rapidísimo, le sacaron la llave del coche, y el celular lo tiraron a un baldío. Hasta que lo buscó entre los pastos e hizo la denuncia, ya se habían escondido hace rato”, relató en diálogo con El Eco de Tandil.
Y agregó que “el muchacho le pidió: ´no me saques el teléfono que sale 30 pesos y las cosas que tengo agendadas no las puedo recuperar´, y los ladrones aceptaron el pedido. Lo tiraron al baldío, como también la llave que le habían sustraído”.
Respecto al chofer, afirmó que “está bien pero no puede ni hablar. Tiene un susto terrible porque encima es un muchacho nuevo que está practicando. No se acuerda de nada, ni de la cara, ni la ropa, porque lo tomaron de sorpresa”.
“Ya nos han asaltado varias veces, cada tanto nos pegan un sustito. Es más, hace como tres años me tocó a mí. Siempre se ha hecho denuncia y se ha dado a conocer”, manifestó.
La causa quedó caratulada como “Robo agravado por el uso de arma de fuego”.
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