Dos delincuentes intimaron al subgerente de La Capital y se fugaron con 10 mil pesos
En el marco del reciente robo al Banco Industrial de Azul, ocurrido el pasado 21 de marzo donde cuatro delincuentes robaron varias cajas de seguridad y se dieron a la fuga, el centro de Tandil volvió a ser el escenario de un nuevo robo en cercanías de la entidad bancaria.
Esta vez, ocurrió alrededor de las 13.20 de ayer, en la tienda La Capital, de 9 de Julio y Rodríguez.
El subgerente ya había cerrado las puertas del local y se disponía a hacer el recuento de lo recaudado por la mañana cuando dos delincuentes que, al parecer se habrían escondido en uno de los probadores, salieron con sus caras semicubiertas y lo redujeron con una tijera amenazándolo con cortarle el dedo si no les entregaba el dinero.
El hombre, identificado como Carlos Eduardo Tapia, de 39 años, accedió a darles la plata. La odisea que vivió entonces terminó a los pocos minutos cuando los delincuentes se dieron a la fuga a pie llevándose 10 mil pesos de la caja.
Minutos después, la víctima dio aviso al 101, por lo que se hizo presente el personal policial. Mientras que él, a raíz de la lesión leve en su dedo, fue trasladado al Hospital Ramón Santamarina para su recuperación. Tras las curaciones, regresó al local junto a técnicos de la bonaerense para realizar los peritajes correspondientes.
Lo ocurrido fue denunciado en la comisaría Primera de Tandil donde se instruyeron actuaciones por “Robo calificado y lesiones”.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailGarmendia acotó que “gracias a Dios, el corte no fue profundo, pero requirió intervención médica”.
Los delincuentes fueron descriptos como personas de alrededor de unos 30 años, de 1,80 y 1,70 metros de altura cada uno.
“Los dos tenían el rostro cubierto, con una tela o trapo, que posiblemente hayan tomado del lugar”, especuló el jefe policial.
Añadió que los delincuentes “evidentemente se han mimetizado entre los clientes y -sabiendo que a esa hora se cierra- se quedaron entre los escaparates”.
Garmendia indicó que cuando Tapia cerró y volvía “fue sorprendido por uno de los delincuentes que lo llevó al depósito. Allí estaba el dinero. Inmediatamente apareció el cómplice”.
De acuerdo a lo señalado por el jefe policial, los ladrones serían del Gran Buenos Aires, considerando “la tonada de la voz, que es lo que más le llamó la atención a la víctima”.*
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios