Dos encapuchados le apuntaron con un arma a la dueña de un comercio y le robaron dinero
El atraco ocurrió cerca de las 20.10, cuando Analía Vizcaíno quedó sola. Minutos antes se había retirado un proveedor que le había entregado un pedido de galletitas.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa víctima explicó que en el local siempre hay mucho movimiento. “En un segundo que me quedé sola, entraron dos personas, uno armado. Me pidieron la recaudación; les di la de las cargas virtuales, la de los cigarrillos que se pone aparte porque es mucho dinero y la recaudación de la caja diaria”, relató.
Describió a los delincuentes como dos jóvenes de más de veinte años, bajos de estatura y robustos, que tenían sus caras ocultas con gorras y chalinas o bufandas, además de ropa oscura. Portaban un arma gris plateada y de caño corto.
Tras haber obtenido todo el efectivo, los asaltantes se fugaron a pie por Gaucho Rivero, en dirección a la avenida Rivadavia. “Fueron segundos”, sostuvo la propietaria.
Durante los instantes que duró el asalto, uno de los delincuentes le apuntó a la dueña con el arma mientras el otro atravesó el mostrador y se encargó de recolectar todo el dinero del sector de la caja.
Analía Vizcaíno contó que les entregó unos 2 mil pesos en efectivo para que se los llevaran, ya que estaba obligada a hacerlo por la amenaza del arma de fuego. También se alzaron con el teléfono del que realizan las cargas virtuales para los celulares.
Tranquilos
“Después vino mi hermano, porque yo me fui a mi casa porque estaba shockeada, e hizo el recuento. Casualmente el miércoles, como hubo feriado el martes, pasaba el chico de las cargas virtuales que pasa siempre a recaudar dos veces por semana”, aclaró en referencia al botín.
Agregó que “ellos querían dinero y se llevaron el teléfono pensando que era el mío personal, para que no llame a la policía”. Así, una vez que se fueron los ladrones, cerró con llave la puerta del comercio y llamó a su hermano para pedir ayuda.
Los ladrones actuaron “muy tranquilos. Yo estuve muy tranquila en mi estado de shock, pero en ningún momento hubo agresión. Simplemente apuntando y que les diera las cosas, que fue lo que hice para que todo saliera bien”, dijo como una suerte de consuelo.
Destacó que la policía llegó enseguida y que todos actuaron rápidamente, aunque no lograron dar con los autores del atraco.
Un barrio comprometido
Lo de Marta sufrió el primer robo en 30 años de trayectoria en el barrio. “Jamás había pasado una cosa semejante”, dijo la víctima y refirió que sólo habían padecido la rotura de una vidriera hace un año y medio.
Analía Vizcaíno afirmó que su cuadra vive en calma, aunque “a la noche a veces se corta la luz, a la hora que cerramos. Hay un desperfecto en una luminaria, ya está avisado. Creo que lo van a solucionar”.
También dijo que se trata de “un barrio muy tranquilo. Hay mucho movimiento” y si bien es el único comercio de la cuadra, cerca de la avenida hay varios más. “Ya algunos han sufrido algún tipo de robo también”, precisó.
Si bien se inclinó por pensar que los delitos no son frecuentes en la zona, reconoció que a veces los damnificados no hacen las denuncias o no aparecen en los medios.
De todos modos, explicó que la policía le confirmó que hubo otro hecho el mismo miércoles en Gaucho Rivero al 400 “pero llegaron a tiempo y no cometieron el delito. Fue en una obra. Aparentemente fue un chico solo que hacía que paseaba perros, pero estaba rondando la zona para cometer el delito”.
Tras el asalto, expresó que “te da mucha tristeza porque trabajás todo el día, tranquilo, con ganas. Somos laburantes para mantener a nuestros hijos. Estamos de 8.30 a 21.30, nos turnamos, somos familia, trabajamos tranquilos pero pasan estas cosas”.
Reflexionó que “me causa indignación porque estamos al descubierto, toda la sociedad, por las cosas que pasan”.
La comerciante asaltada consideró que las autoridades “están trabajando, pero hay más gente haciendo el mal que la que está trabajando. Entonces es bastante difícil de combatir todo eso, pero entre todos si nos solidarizamos, podemos llegar a hacer algo”.
Por último, agradeció la solidaridad de los vecinos y resaltó que “tenemos un barrio muy macanudo, porque nos ayuda todo el tiempo”. También destacó que van a estar más atentos para prevenir, ya que siempre llaman a la policía porque están comprometidos “mirando al de al lado, cuidándonos”.
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