Dos hombres, disfrazados de operarios, robaron en un departamento, al que entraron por un balcón
Sin solución de continuidad los hechos delictivos en Tandil se transforman en noticias de rutina y en pesadillas para quienes son elegidos como blancos de los mismos. Y esta vez, es la osadía la que sorprende, por la modalidad utilizada y por el horario en que fue perpetrado este nuevo robo en la ciudad.
Esta vez, fue el turno de Delia Echeverría de Otero, de 86 años, propietaria del departamento tercero F, quien fue reducida y maniatada junto a la empleada que la acompañaba. Los hombres se alzaron con el dinero y alhajas que había en la vivienda. Luego de consumado el hecho, huyeron utilizando la puerta principal y usando para ello la llave que le fue solicitada a la mujer asaltada.
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?Es muy preocupante?
En diálogo con Multimedios El Eco, el encargado del edificio, Israel Castro, manifestó que los dos hombres entraron por la playa de estacionamiento de Matelec y desde allí, ?subieron al balcón del tercer piso, vestidos como operarios, con cascos y herramientas. Una vez allí, dijeron que eran empleados y se metieron por la puerta del balcón, que estaba abierta?.
Castro agregó como un dato que les llamó la atención a todos los vecinos que el portón del estacionamiento de la firma, a las tres de la mañana, estaba abierto, ?cosa que no es habitual?. Siguió diciendo que una vez adentro robaron dinero y joyas de la señora, que estaba con la empleada. ?No quise hablar con la señora para no molestarla en estos momentos en los que debe estar muy nerviosa, porque creo que fue un poco maltratada y, por suerte, enseguida llegó la hija para estar con ella?.
Para finalizar, dijo que ?están todos preocupados porque que te roben de noche, bueno, pero que en pleno día se te suban por el balcón, en pleno centro, es verdaderamente preocupante?.
Asimismo, se sumaron a la voz del portero del edificio, vecinos de la zona que expresaron su sensación de angustia por la inseguridad reinante, que llega hasta los edificios, ?lugar donde uno supone que está más seguro y, sin embargo, no es así, ahora, no sé a dónde vamos a ir a vivir?, agregó una mujer, con tono indignado.
Sin armas pero con rollos de cable
Mientras tanto, el parte policial indica que el hecho fue caratulado como robo agravado por escalamiento y que los delincuentes no estaban armados, aunque ratifica lo dicho por los vecinos del lugar, acerca de que los hombres estaban vestidos como operarios de una empresa, que bien podrían confundirse con gente de teléfonos o de TV por cable, ya que llevaban cascos, cajas de herramientas y sendos rollos de cable, con la idea concreta de confundir a las víctimas.
El parte describe además que la señora Otero se encontraba acostada pero despierta y, de pronto, vio que por el balcón de su dormitorio cruzaban estas dos personas y se dirigían al ventanal del living, por lo que alertó a la empleada que se encontraba limpiando otra dependencia.
Cuando ésta llegó a la sala de estar, ya se encontró con los cacos en el interior, que sin ejercer violencia física, se apoderaron de cuatro mil pesos en efectivo y algunas alhajas de la familia, cuyo valor no fue precisado. Interviene el capitán Walter Caballero, de la comisaría Primera, con la Fiscalía de turno.
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