Dos hombres fueron condenados como responsables de tres robos y un atraco
En esta ocasión fue hallado responsable de “Robo agravado por efracción en concurso real con robo”.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn tanto Rubén Agustín D’Annunzio, (20) fue condenado a dos años y medio de prisión condicional, por “Robo, hurto agravado por escalamiento y robo en grado de tentativa”.
Uno de los delitos había sido cometido en 2006 y los otros dos casos juzgados se iniciaron el año pasado.
El magistrado consideró probado que entre el 12 y 17 de agosto de 2006, al menos un hombre ingresó a la vivienda de Reforma Universitaria y Cruz, domicilio de Patricia Calandria Guffanti y su grupo familiar, quienes no se encontraban en el inmueble.
Fueron violentadas tres rejas exteriores y se rompió el vidrio de una ventana de la cocina, tras lo cual se produjo la sustracción de una impresora, una computadora, un radiograbador, dos teléfonos inalámbricos, un microondas, una cafetera, un centro musical, un televisor color de 24 pulgadas, un reproductor de DVD, un decodificador de Direct TV, una videocasetera, un walkman, dos ventiladores, una playstation, dos guitarras, una carpa, un colchón inflable, una minipimer, casettes de video y discos de DVD, discos compactos, prendas de vestir y ropa de cama, herramientas y calzados. Además de los elementos incorporados a la Instrucción Penal Preparatoria, se tuvo en cuenta el testimonio de la víctima para comprobar lo sucedido.
La segunda causa -la 1735- se relaciona con el ataque sufrido por Macarena Giselle Gocella, el 30 de mayo de 2012 en una de las plazas del Cerrito.
La mujer fue tomada del cuello por uno de los atacantes, mientras que el restante le sustrajo un celular y un bolso que contenía un par de botines dos pantalones y una remera.
La damnificada indicó que fue sorprendida cuando se encontraba sola, sentada en un banco de la plaza, y que reconoció a sus asaltantes.
El tercero de los hechos sucedió cerca de las dos del 25 de junio de 2012, cuando un hombre ingresó al patio techado de Darragueira 1085 de Tandil, previo escalar una pared de unos tres metros, y se apoderó de 14 cajas intactas de jugo, propiedad de Alfredo Ramón Figueroa. La misma madrugada -cerca de las 3.10- la misma persona forzó el candado y una puerta de la pañalera “Piojitos”, de Actis 1692, lugar en el que fue aprehendido por la policía.
Responsabilidades
Al momento de determinar las imputaciones, el juez responsabilizó a Escalante por el robo a Calandria Guffanti, quien reconoció haber sido el autor de la sustracción de los elementos.
Además, en el lugar del hecho fueron hallados rastros dactilares del imputado, según ratificó el perito en el juicio.
En los considerandos de la sentencia el juez reprodujo la declaración de Escalante, quien admitió su responsabilidad en el delito ocurrido en la quinta en cuestión, “si bien uno de sus objetivos fue auto exculparse de otro de los hechos ventilados en el juicio oral, en el presente reconoció su autoría”.
Sobre el hecho ocurrido en el Cerrito contra Macarena Giselle Gocella, el magistrado halló responsables a Juan Angel Escalante y Rubén Agustín D’annunzio, siendo el principal elemento de cargo las declaraciones testimoniales de la víctima, tanto la versión brindada durante la IPP como en audiencia.
Si bien la mujer mencionó e identificó a Escalante, sobre D’Annunzio “fue evidente que la testigo no quería incriminarlo en el debate” ya que “mencionó en un primer momento que no recordaba si esa persona había participado en el hecho”. Sin embargo, tras ser advertida sobre su declaración anterior, en la que dijo que conocía a sus atacantes y que uno de ellos era D’Annunzio y las consecuencias del falso testimonio, además de informarle que el acusado había admitido la participación en el hecho, la testigo lo reconoció como el segundo sujeto.
Añadió que D’Annunzio “la fue a visitar a su domicilio después del ilícito y le insinuó que no lo incrimine, actitud que realizó sin amenazas o presiones sino de buenas maneras”, según dijo.
El juez consideró también el hallazgo de los elementos robados a Gocella durante el allanamiento en la vivienda que ocupaban los acusados, que son cuñados; y el reconocimiento de D’Annunzio sobre dicho hecho.
En otro momento, fue analizada la declaración de Escalante y sus dichos para exculparse, llegando el juez a la conclusión que hacía un planteo “distorsionado a voluntad y conveniencia, tal como se advierte en las respuestas manipuladoras o directamente mentirosas expuestas sin medida ni dimensión. La conclusión finalmente es la que expresé reiteradamente, no creo nada o casi nada de sus dichos”.
Rubén Agustín D’Annunzio fue hallado autor penalmente responsable de los delitos cometidos en una pañalera y en Darragueira al mil, quien confesó su autoría.
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