Dos jóvenes armados asaltaron un kiosco en Rivadavia al 400 y se llevaron 23 mil pesos
Los delincuentes se alzaron con una importante suma de dinero, correspondiente a la recaudación del día y al cierre de esta edición, personal de la comisaría Primera estaba abocado a la búsqueda de los autores del ilícito.
El hecho ocurrió en la víspera, a alrededor de las 19, en el kiosco y centro de cobranzas Tandil Cobros, situado en Rivadavia 495, en inmediaciones del estadio San Martín.
Según fuentes policiales, dos delincuentes -uno de ellos armado-, ingresaron al comercio y amenazaron al propietario, Jonathan Quiroga Alí, de 27 años, quien les entregó la recaudación del día sin oponer resistencia.
Una vez que lograron apoderarse del botín, que era de aproximadamente 23 mil pesos, los ladrones se dieron a la fuga sin ocasionarle lesiones al comerciante.
Según pudo conocer este Diario, los delincuentes actuaron con sus rostros semicubiertos y se habrían escapado a pie.
La investigación
En el lugar del hecho, testigos le confirmaron a El Eco de Tandil que el local donde ocurrió el atraco cuenta con cámaras de seguridad que podrían haber capturado la secuencia de los hechos e imágenes de los protagonistas, que serían de utilidad para intentar dar con los malvivientes.
Cabe resaltar que fue la primera vez que Quiroga Alí fue víctima de un atraco de este tipo, teniendo en cuenta que se encuentra ubicado en una zona donde han ocurrido varios robos calificados en los últimos seis meses.
Una vez que los delincuentes se dieron a la fuga, el dueño del negocio se comunicó con el servicio de emergencias 101. Pocos minutos después, arribó a la escena el personal de la comisaría Primera, que tras dialogar con la víctima y observar con detenimiento las imágenes captadas por las cámaras, montó un amplio operativo de rastrillaje para intentar dar con los delincuentes.
La causa quedó caratulada como “Robo calificado”.
Cabe recordar que a pocos metros del lugar en el que ocurrió el atraco, en octubre del año pasado se registraron dos robos. Uno de ellos fue un asalto que tuvo lugar en Rivadavia al 400, en el cual un delincuente armado había amenazado al dueño del local e incluso le había gatillado el arma en la cabeza. Dos días después, en Rivadavia al 500, desvalijaron una peluquería tras violentar una ventana lateral. u
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