Dos jóvenes armados cometieron un violento asalto en un polirrubro de 9 de Julio al 1200
Fuentes policiales confirmaron que cerca de las 18.30 del viernes se produjo un asalto en el comercio ubicado en 9 de Julio 1275, en el que actuaron dos hombres y al menos uno de ellos habría estado armado.
La víctima, Haydée Benito, realizó la denuncia en la Seccional Segunda, donde se abrió una causa caratulada como ?Robo calificado?. Sobre el botín, se informó que estuvo integrado por 200 pesos en efectivo y algunos atados de cigarrillos.
Testigos vinculados al caso indicaron que los asaltantes, que se comportaron de manera violenta, ingresaron al local instantes después de que se retirara una clienta y sorprendieron a la víctima cuando estaba de espaldas al acceso, acomodando mercadería en las estanterías.
Inmediatamente, uno de los jóvenes la apuntó, apoyándole el arma en la cintura, y la increpó: ?Vieja agachá la cabeza y no nos mirés?. En una rápida acción, los dos intrusos tomaron el dinero de la caja registradora, que rondaba entre los 200 y los 300 pesos, y tomaron varios atados de cigarrillos.
Cumplida su vil misión, los delincuentes huyeron raudamente dejando a la mujer en estado de conmoción.
Tras el robo, la policía llegó de inmediato al negocio y llevó a Haydée Benito a radicar la denuncia en la Seccional Segunda.
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a trabajar
El viernes por la tarde, Haydée Benito padeció el cuarto asalto desde que tiene su polirrubro, salida laboral que la mantiene en actividad al tiempo que le permiten a su hija contar con un trabajo.
En los últimos cinco años, esta mujer atravesó dos atracos en su local de Lisandro de la Torre al 800 y otro par en el de 9 de Julio 1275. En todos los hechos ella o su hija fueron amenazadas con armas de fuego.
Fuentes cercanas a esta vecina lamentaron que no tenga derecho a trabajar en paz, ya que hace un año y medio perdió a su esposo, situación que logra superar durante varias horas por día gracias a estar ocupada.
Con respecto al diagnóstico de la zona, indicaron que el comercio es el único que ha sufrido hechos de inseguridad. De todos modos, las familias vigilan para prevenir delitos y se dan señales de alerta ante el menor movimiento extraño.
Muchos de los clientes que se enteraron del robo señalaron que ?no es lo que se llevaron, es el momento? que pasó la propietaria lo que más les preocupa.*
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