Dos jóvenes comenzaron desde Tandil un viaje por Sudamérica
A raíz de esta experiencia fue que se les ocurrió comenzar con su viaje por Sudamérica pero de una forma tal que puedan sustentarlo así como también comunicarse con las personas. Así fue que surge America Latte, el proyecto que iniciaron juntos y que su nombre cuenta con un doble sentido: el primero se refiere al latir de América y, el segundo, hace referencia al café con leche que se denomina latte.
Con 15 kilos de café a cuestas donados por la empresa tostadora Café Morita, Martín y Florencia decidieron emprender este viaje con la idea de vender café, conocer gente nueva y lugares extraordinarios. Sin embargo, la difícil tarea de vivir y vender en “El Matero”, como se denomina el colectivo que los traslada en este viaje. “La idea de hacer café nace porque yo hacía un café especial en Australia y por eso queríamos ofrecerlo en este viaje. Todavía no lo estoy pudiendo aplicar porque la máquina que tenemos es distinta y no la conozco mucho; por eso tenemos que moler el café en una maquina manual para después pasarlo a la máquina real pero la idea era traer todo eso acá y hacerlo móvil para conseguir lo justo y necesario para seguir andando”, rescató Florencia.
Además agrego que en cada lugar que vayan parando, les gustaría armar una especie de living donde los palets se distribuyan como mesas ratonas y las bolsas de café que se armen como puff en el suelo para generar con las personas que se acerquen a un espacio de encuentro.
Inicio en Tandil
Martín relató que si el kilómetro cero fue en Chascomús donde tiene su familia para luego pasar por Mar del Plata donde está la familia de Florencia; sin embargo el primer destino real sin ayuda fue Tandil. “Es la primera prueba donde estamos nosotros dos con Jazmín que es nuestra hija de un año y medio. Como primera experiencia fue hermosa porque no sólo aprovechamos para recorrer un poco la ciudad sino que nos encontramos con un montón de personas que se acercaron a hablar; así que el contacto con el otro fue muy bueno y ese es el objetivo máximo”, destacó Martín.
Por su parte, Florencia agregó que no les interesa que explote el lugar sino que la idea es poder sentarse con las personas que vengan a tomar un café y que les cuenten su historia. “El café es un aporte para llenar el tanque porque la realidad es que no nos interesa lucrar sino que queremos el contacto con la gente y seguir viajando. Ese es nuestro único beneficio y por eso es que tampoco estamos en la búsqueda de que sea algo masivo”, destacó.
Objetivo final
A pesar de que todavía no tienen planeado hacia dónde van a seguir con el viaje, el próximo destino posible sería Sierra de la Ventana. “Estamos rumbeando hacia Bariloche y la idea es desde ahí cruzar a Chile para comenzar a subir por allí; sin embargo todo cambia pero la idea es entrar por el norte argentino y después retornar por Uruguay y seguir por la costa de Brasil”, resaltó Martín, quien agregó que los interesados pueden seguir el viaje en www.americalatte.com.
“El objetivo que nos propusimos era viajar con total libertad sin tiempos ni metas porque nos gusta hacer lo que vaya surgiendo, queremos conocer bien los lugares y no ir tachándolos del mapa por el hecho de haber pasado, concluyeron los viajeros.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
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