Dos jóvenes encapuchados y armados asaltaron un comercio de barrio ubicado en Rosales 2271
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Un comercio de la zona de La Tandilera fue el blanco de un asalto cometido ayer a la mañana por dos jóvenes delincuentes que actuaron encapuchados y exhibieron un arma de fuego.
El caso fue denunciado en la Seccional Tercera local por Nancy Barrientos, quien indicó que los malvivientes se llevaron un botín estimado en 150 pesos.
La presentación formal dio lugar al inicio de una causa penal caratulada como “Robo calificado por el uso de armas”, con intervención de la Unidad Funcional de Instrucción de feria.
Cabe indicar que el comercio funciona en el lugar desde hace unos 40 años y que el asalto sufrido ayer es el segundo en su extensa trayectoria. El otro había sucedido hace cerca de dos años.
Nancy Barrientos le dijo a El Eco de Tandil que aproximadamente a las 10.30 de ayer “entraron dos hicos y me pidieron la recaudación. Traían un arma y tenían cuellitos polar y la gorra de la campera. Así no te das cuenta quiénes son”.
Más allá del inusual horario para asaltar un local comercial, los delincuentes “estuvieron tranquillos y no fueron violentos. Ellos querían el dinero”.
La reacción policial
La damnificada indicó que tras el atraco se comunicó en forma inmediata con el servicio de emergencias 101. “Vinieron muy bien. No pensé que la policía me iba a atender. Llegaron rápido”, indicó.
Más adelante señaló que le informaron que “tienen alguna pista, porque se movieron enseguida. Además, tenemos un destacamento acá atrás y también vino la chica que siempre anda en moto por la zona”.
No obstante, Nancy Barrientos señaló que en el sector “hay pocos patrullajes y hoy se los decía a ellos. Pero también el policía me decía que ven gente caminando y no saben si te vienen a robar. Ellos (los delincuentes) caminan por la calle vestidos como vos o como yo, como todo el mundo”.
Agregó que “con el frío, una capucha en el invierno no despierta sospechas. Además fue muy temprano”.
Un elemento que la víctima no dejó de lado es que en el momento del atraco “había dos clientes en el comercio. Eran personas grandes, pero no les hicieron nada”.
Sobre los asaltantes, estimó que tendrían “unos 20 ó 22 años. No alcanzan a ser adultos, pero tampoco son menores de edad”.
Impotencia y asco
Consultada acerca del estado en que quedó tras el atraco, la damnificada dijo que “quedás muy shokeada” y adelantó que “nos cuidaremos más entre los vecinos. Pero no sabemos cómo, porque las leyes, y todo, no nos dejan mucho. No sabemos cómo actuar”.
Añadió que le quedó “una gran impotencia y un asco que no podés explicar. Te queda bronca, ya que estás todo el día trabajando y los atendés de la mejor manera”.
Nancy Barrientos acotó que los asaltantes “seguramente se han criado con nosotros. Deben ser de muy cerca y los debemos haber atendido de chiquitos. Uno no sabe luego, la crianza que tiene y la calle…”.*
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