Dos personas asaltaron y se llevaron dinero de un minimercado
Ayer por la mañana temprano, dos personas ingresaron a un minimercado ubicado en la esquina de Labardén y Segundo Sombra, intimidaron al propietario con un arma de fuego y lograron llevarse alrededor de 500 pesos en efectivo, entre otros elementos.
El hecho tuvo lugar alrededor de las 7.15 cuando los delincuentes, uno de ellos armado, irrumpieron en el comercio de barrio y abordaron a César Correa, el dueño del lugar. Luego de solicitarle dinero a la víctima, se dieron a la fuga.
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El episodio
Correa contó que ayer, al igual que otros días “abrí el mercado a las 7 de la mañana. A las 7.15, mientras estábamos tomando mates con mi señora, vemos que entran dos muchachos, con la cara cubierta. Uno tendría 15 años y el otro entre 20 y 25”.
Una vez allí, continuó: “Sacaron un revólver de grueso calibre y empezaron a decirme que les diera la plata”. Ante ello, el comerciante contestó que “no tenía nada” dado el horario en que se encontraban, y “como se alteró un poco, le di el efectivo que tenía para pagarle a proveedores y lo que tenía de cambio”. Luego, los dos asaltantes se dieron a la fuga.
A su vez, Correa estimó que la suma rondaría los “500 pesos en efectivo” y señaló que además se llevaron “un celular, una caja de chocolates y otra de caramelos tutifruti”.
Más allá del episodio, el propietario del minimercado lamentó “el mal momento que uno pasa y la angustia que genera”, y confió que ahora se pregunta “cuándo me van a robar de vuelta”.
Una vez allí, continuó: “Sacaron un revólver de grueso calibre y empezaron a decirme que les diera la plata”. Ante ello, el comerciante contestó que “no tenía nada” dado el horario en que se encontraban, y “como se alteró un poco, le di el efectivo que tenía para pagarle a proveedores y lo que tenía de cambio”. Luego, los dos asaltantes se dieron a la fuga.
A su vez, Correa estimó que la suma rondaría los “500 pesos en efectivo” y señaló que además se llevaron “un celular, una caja de chocolates y otra de caramelos tutifruti”.
Más allá del episodio, el propietario del minimercado lamentó “el mal momento que uno pasa y la angustia que genera”, y confió que ahora se pregunta “cuándo me van a robar de vuelta”.
“No va a ser la última”
Por otro lado, Correa indicó que “los vecinos me decían que no cerrara tarde. Entonces, empecé a abrir temprano para aprovechar la mañana, hacer horario corrido y cerrar tipo 20”, contextualizó.
Ahora, a poco más de un mes que abrió el local “nos encontramos con esto. Es la primera vez que pasa, pero no va a ser la última, seguro”, dijo indignado.
Al mismo tiempo, agradeció que durante el asalto “no estaban mis hijos, porque el momento que pasamos fue malo”.
Asimismo, el comerciante hizo extensivo un pedido hacia los vecinos del barrio: “Me gustaría que nos juntáramos entre todos ante estos casos para estar alerta”, manifestó, y acotó que “me da mucha lástima porque esta gente ensucia a toda la gente del barrio”.
Reconoció que cuando inició su emprendimiento “sabía que podía pasar, acá como en cualquier lado. Pero este lugar está castigado porque está muy solo”.
Y a partir de ahora, se pregunta “qué prevención puedo tomar. Yo vivo de esto. Trabajo 13 horas por día para ganar menos que un empleado de comercio”.
Finalmente, se refirió a la presencia policial en el barrio: “La policía anda siempre, pero también es cierto que anda una persona sola en cuatriciclo. Es espectacular porque va negocio por negocio, hace vigilancia. Pero con uno solo no hacemos nada”.
Ahora, a poco más de un mes que abrió el local “nos encontramos con esto. Es la primera vez que pasa, pero no va a ser la última, seguro”, dijo indignado.
Al mismo tiempo, agradeció que durante el asalto “no estaban mis hijos, porque el momento que pasamos fue malo”.
Asimismo, el comerciante hizo extensivo un pedido hacia los vecinos del barrio: “Me gustaría que nos juntáramos entre todos ante estos casos para estar alerta”, manifestó, y acotó que “me da mucha lástima porque esta gente ensucia a toda la gente del barrio”.
Reconoció que cuando inició su emprendimiento “sabía que podía pasar, acá como en cualquier lado. Pero este lugar está castigado porque está muy solo”.
Y a partir de ahora, se pregunta “qué prevención puedo tomar. Yo vivo de esto. Trabajo 13 horas por día para ganar menos que un empleado de comercio”.
Finalmente, se refirió a la presencia policial en el barrio: “La policía anda siempre, pero también es cierto que anda una persona sola en cuatriciclo. Es espectacular porque va negocio por negocio, hace vigilancia. Pero con uno solo no hacemos nada”.
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