Dos vehículos derribaron la pared de una casa tras chocar en la esquina de Ameghino y Beiró
El episodio fue protagonizado por un utilitario Renault Kangoo (patente NID 575), conducido por Marta Chiuffo, y una camioneta Fiat multitareas (dominio RYD 389), guiada por Cristian Castro.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailPor causa que se tratan de establecer, al llegar a la transitada intersección los rodados chocaron y terminaron su marcha contra la casa.
La situación reeditó la preocupación y el reclamo del dueño de la propiedad, José Ariztegui, quien hace ocho años fue víctima de un episodio similar pero con consecuencias mayores para la estructura e incluso para algunos de los integrantes de su familia.
Según su planteo, que coincide con el de otros vecinos, el tránsito por la zona resulta peligroso dada la velocidad que toman los autos y motos que circulan por Beiró luego del semáforo de Dinamarca. Por eso aseguró que adoptará medidas para prevenir futuros incidentes y que gestionará ante las autoridades municipales la colocación de reductores de velocidad.
Un impacto “bastante violento”
Mientras reparaban la pared para que pudieran al menos pasar la noche, el vecino narró a El Eco de Tandil lo sucedido. “Estábamos almorzando con mi mujer y en un momento dado escuchamos el ruido de una frenada e inmediatamente un estruendo y la pared de mi casa que se venía encima”, describió.
“Eso sentimos en el momento”, confesó Ariztegui, que remarcó que “cuando reaccionamos, teníamos un montón de escombros adentro del comedor”.
Si bien los únicos ocupantes que se encontraban en ese momento en la casa no sufrieron heridas, reconoció que el impacto fue “bastante violento”.
Desde su perspectiva, observó que hubo “imprudencia” por parte de los dos conductores y ausencia de “manejo responsable”.
Una esquina “terrible”
Recordó que hace aproximadamente ocho años vivió un episodio similar, con un automóvil que se incrustó en el interior. En esa oportunidad, cedió una parte más importante de la pared del frente.
Con ese antecedente, el vecino reconoció que con el tiempo lograron reponerse al temor de que pudiera volver a suceder, aunque son conscientes y saben que “esta esquina es terrible”.
Estimó que durante el año se producen entre “cinco y seis accidentes” con motos o autos involucrados, y explicó que el semáforo ubicado una cuadra antes, en Dinamarca, convierte a Beiró en una “autopista” de allí en adelante.
“Vienen a mucha velocidad”, dijo, y en el caso de Ameghino “no hay lomo de burro que frene el tránsito. La gente es muy imprudente”.
Posibles soluciones
Este escenario llevó a Ariztegui a buscar una solución y a realizar consultas al Municipio como para lograr la instalación de un reductor de velocidad o construir pilares de protección en la vereda. “El problema es que uno piensa qué pasa si justo hay una persona o qué le puede pasar al que impacta contra eso”, planteó.
Pese a las dudas, y ante un nuevo hecho, estimó que adoptará alguna alternativa para prevenir nuevos casos. “Me veo en la obligación de seguir con el tema porque corre riesgo la vida de las personas”, sostuvo.
“El tránsito en la ciudad está cada vez más desquiciado. No hay prudencia, y si a eso le agregamos que en algunos casos faltan medidas de seguridad preventivas, ocurren estas cosas”, resaltó. Por eso consideró que “tendremos que pedir a las autoridades que nos ayuden como para mejorar esto”.
Para finalizar, Ariztegui descansó en la toma de conciencia de quienes manejan para que “esto no vuelva a ocurrir”.
“Hoy es una pared, pero mañana puede ser una vida”, concluyó.
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