Duras denuncias cruzadas entre un ex miembro y la conducción de la asociación civil Territorio Cultural
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Mauricio Fernández, ex integrante de la asociación civil Territorio Cultural, realizó fuertes denuncias sobre los líderes del movimiento por retener dinero de planes sociales y subsidios, comercializar productos que les brinda el Banco de Alimentos y quedarse con dinero que recolectan para pagar la luz.
Las acusaciones salieron a la luz tras la marcha que el movimiento llevó a cabo la semana pasada en el palacio municipal para pedir que la comuna adquiera el terreno de Marzoratti 1550, que desde hace un año ocupan con la intención de construir nueve viviendas y un centro social y cultural.
Luego de la aparición mediática del denunciante, quien indicó que está dispuesto a hacer una presentación si es necesario, la agrupación emitió un comunicado, en el que calificó las afirmaciones de Fernández como “difamaciones” y aseguró que “tendrá que responder ante la Justicia”.
En diálogo con El Eco de Tandil, Mauricio Fernández, quien tiene una familia conformada por su mujer y cuatro hijos, relató que se sumó a Territorio Cultural a través de su esposa que asistía a las reuniones, “con la idea de que nos iban a dar un terreno, que nos iban a ayudar a conseguir un lugar para vivir. Yo vivo en una casa prestada” en el barrio Güemes.
Tras intervenir en varias reuniones, el hombre indicó que decidieron sumarse a Territorio Cultural, donde permanecieron un año. “Siempre les exigí que me dijeran qué buscaban, qué querían” y le apuntó a Juan Arrizabalaga, uno de los conductores.
“En ese momento empecé a ver que las cosas no iban bien. Fui una mañana a ver qué hacían y veo que esta señora Alejandra había cobrado unos planes, que eran 600 pesos, y de eso le entregó 500 pesos a una señora. Yo no tengo pruebas, no tengo nada, es mi palabra contra la de ellos, pero está mal, porque sacarle la plata a una gente pobre está mal”, afirmó.
Explicó que “buscan gente joven que no quiere trabajar, los hacen anotar en los planes, les retienen una tarjeta que les dan para cobrar en el banco y de eso le van sacando la plata a la gente, y así se maneja el Territorio”.
Sobre el destino del dinero, indicó que es “para pagar la luz, el alquiler, lo que sea del Territorio” y agregó que “piden cosas, pidieron plata no sé adónde para hacer una huerta en el terreno que se había usurpado, llegó la plata y la huerta nunca se hizo y la plata desapareció”.
Fernández también indicó que un vecino les da la luz para el terreno, pero que fue aumentando ostensiblemente el monto que les cobraban. “Se están financiando con la plata de la gente”, concluyó y lamentó que “mi ilusión era tener una casa para mis hijos”.
Dolido por
la expulsión
Por otra parte, relató que “cuando mi señora dijo que no iba a pagar la luz, se peleó con toda la gente del grupo y le dijeron que la expulsaban del proyecto de Territorio Cultural. Yo nunca firmé ni un papel así que no sé cómo pueden expulsar a una persona, expulsar es lo más feo que se puede decir”.
Sostuvo que ya tenía un terreno asignado, que lo había alambrado pero aún no arrancaba con la construcción, “porque yo veía que las cosas no iban en claro. Yo sabía que el Municipio no iba a comprar ese terreno por los problemas que tenía”.
Hoy por hoy, Fernández trabaja de remisero y en su casa, además de su familia, también vive su cuñada con otros dos niños.
Aseguró que “como les exigimos que mostraran en qué gastaban la plata, nos expulsan, nos sacan. Decido hacer pública la denuncia porque me trataron de loco, y el jueves le pegaron a mi hija, y tocar a una criatura es lo más grave”.
Enmarcó la situación en una reunión a la que fue su esposa “en la que se levantaron las voces, y salió una señora llamada Mariana, que vive en ese terreno, y le levantó la mano a mi hija de 14 años”.
Advirtió que “les dije que si a mí me expulsaban, no se las iba a hacer fácil, que los iba a mandar al frente en donde sea por las cosas que estaban haciendo. Han quemado ropa que la gente ha donado para que hicieran baratillos; yo mismo he ido a retirar los alimentos con ellos del Banco de Alimentos, y cuando llegamos tuvimos que pagar para retirar el alimento, siendo que los retiraban para un comedor, nunca tuvieron comedor”.*
“Tenían fines incompatibles con el
proyecto del barrio comunitario”
A través de un comunicado, Territorio Cultural desmintió las denuncias y confirmó que en asamblea general, Carolina Torres, esposa de Mauricio Fernández, fue expulsada del proyecto del barrio comunitario de la asociación civil Territorio Cultural.
“Se consideraba que se había revelado que dicha persona y su marido Mauricio Fernández habían realizado acciones y tenían fines incompatibles con el proyecto del barrio comunitario, opuestos a los principios y valores por los cuales se crea y opuestos a los principios del Territorio Cultural”, agregaron.
En cuanto a las razones precisas, informaron que no tenían necesidad de una vivienda y los motivaban “objetivos comerciales incompatibles con el proyecto”; maltrato reiterado a otros integrantes; no cumplir con las decisiones colectivas decididas en asamblea; “difamación expresa y reiterada por distintos medios a través de calumnias e injurias sobre integrantes de la organización y de Territorio Cultural”; realizar acciones de manera individual; amenazas e incitar a la violencia.
Desde la asociación civil manifestaron que ante la expulsión, el matrimonio amenazó “con difamarnos con calumnias e injurias si no les permitíamos seguir adelante aun en contra de los criterios y fines del proyecto”.
“Se terminó revelando que estas personas tenían como fines construir una rotisería y no una vivienda, ya que están realizando acciones jurídicas para quedarse con la vivienda donde viven actualmente”, señalaron.
También marcaron que alquilan por 900 pesos mensuales la sede social y que en total gastan 2.000 pesos mensuales, no recibiendo ayuda de ningún gobierno.
En otro párrafo, negaron que las familias realicen una contribución estable, que cobren más de 20 pesos de luz a quienes están en el proyecto de las nueve casas y que se vendan alimentos.
Luego reiteraron que van a “iniciar acciones legales urgentes” contra Fernández y su esposa, agregando que “nos parece sospechoso que luego de que el miércoles nuestra organización se movilizara al Municipio en reclamo por el proyecto del barrio comunitario, aparezca esta acción de difamación contra la asociación civil, ya que sabemos que la señora Carolina Torres y el señor Mauricio Fernández luego de ser expulsados de la organización, amenazaron a nuestro abogado con reunirse en privado esta semana con el señor Juan Pablo Frolik para trabajar contra nuestro proyecto y contra la asociación civil Territorio Cultural”.*
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