El abogado de un represor amenazó con ir armado al juicio oral para garantizar su seguridad
Macedo Runi, defensor del comandante mayor (RE) de Gendarmería Víctor Rei, acusado por la apropiación mediante documentación adulterada del hijo de Liliana Clelia Fontana y Pedro Sandoval -desaparecidos en la dictadura militar- ratificó ante el Tribunal Oral 6 la posibilidad de concurrir armado a las audiencias.
La advertencia se produjo luego de que Macedo Runi tuviera un altercado verbal con parientes de Sandoval durante un cuarto intermedio, hecho que fue denunciado por el abogado de las Abuelas de Plaza de Mayo, Luciano Hazán, querrellante en la causa, al retomarse la audiencia.
El defensor de Rei ratificó sus dichos y sostuvo que existía la posibilidad de ir armado ya que a su entender no estaba garantizada su seguridad personal, pero los jueces le advirtieron que estaba terminantemente prohibido hacerlo.
El viernes último, el Tribunal Oral Federal 6 había rechazado pedidos de nulidad del juicio formulados por Macedo Runi, quien con anterioridad defendió a otros militares acusados por apropiación de menores hijos de desaparecidos, entre ellos el capitán Enrique Berthier, condenado a ocho años de prisión por la sustracción de Eugenia Sampayo Barragán.
Durante la audiencia de este lunes quedó prácticamente confirmada la identidad del menor apropiado y anotado como Alejandro Adrián Rei (hoy un joven de 30 años) tras el testimonio de su medio hermano Fernando Ernesto Sandoval, quien declaró durante el juicio. Sandoval, ante una pregunta de la fiscalía, aseguró haber visto, en 1997, a la segunda mujer de su padre, Liliana Fontana, “embarazada”, y haber sostenido una conversación con su hermano paterno, quien le confirmó su verdadera identidad.
Sucede que en la audiencia del viernes, fue el mismo joven quien negó categóricamente ser hijo del matrimonio de desaparecidos, al defender enfáticamente a Rei, quien cumple prisión en el penal de Marcos Paz desde hace cinco años.
“Estaba convencido de que era hijo de mi papá y de Liliana”, dijo el testigo, cuando se le solicitaron detalles acerca de un encuentro que ambos hermanos sostuvieron en un bar en 2006, cuando se conocieron.
Además, admitió que en ese encuentro el hermano le había confiado que Rei no había tenido participación en el secuestro de su padre y que “lo trató como a un hijo”. En la audiencia del viernes, el militar se dirigió en duros términos hacia el tribunal y al público -conformado casi en su totalidad por familiares de las víctimas- a la vez que aseguró que estaba siendo juzgado por adoptar a un “huérfano”.
Fernando Sandoval, es hijo de Alicia Ravinovich, quien también fue secuestrada en junio de 1977 durante un operativo en el cual miembros de las fuerzas de seguridad buscaban dar con el paradero de Sandoval, de quien la mujer estaba separado. Tras la desaparición de su madre, fue recogido por sus abuelos paternos y en varias ocasiones se encontró con su padre, quien se encontraba en la clandestinidad. Fue en esa ocasión que recuerda haber visto a Liliana Fontana embarazada.
“Yo era y soy muy celoso y me hacían tocarle la panza y como era muy chica yo pensaba que ahí adentro no había nada, que estaba vacía”, relató. El testigo, quien en la actualidad vive en Puerto Madryn, recordó que esa noche se llevaron a su madre y a una compañera de facultad, Lucía Fariña, quien sobrevivió y este lunes presenció la audiencia. Mientras declaraba Fernando Sandoval, en una de las gradas, y tomado de la mano de su novia, presenciaba la audiencia su medio hermano, quien no pudo ocultar la emoción.
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