El accidente de Buzón y Belgrano
El director de este Diario recibió en las últimas horas dos cartas documentos de parte de los progenitores de Pamela Cela y Eduardo Chonchi, jóvenes que protagonizaron un accidente de tránsito el 28 de marzo pasado, en la avenida Buzón casi Belgrano. Los textos son muy similares y refieren los conceptos que se reproducen en los siguientes párrafos.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email“Dirijo a usted la presente a efectos de intimarlo (a que en un) plazo de cuarenta y ocho horas ratifique o rectifique las manifestaciones vertidas en el diario que usted dirige, sección policiales, fecha 28 de febrero de 2014, y en la cual afirmara que la motocicleta en la que se dirigiera mi hija careciera de ‘luces’ y/o que hubiese girado a gran velocidad previo al ingreso en avenida Buzón, donde finalmente se produce el lamentable accidente sufrido exclusivamente por la evidente negligencia e impericia del conductor de la camioneta Mercedes Sprinter”, indicaron al comenzar la misiva.
Seguidamente, agregó que “resulta arbitrario y ausente de objetividad periodística el afirmar que la motocicleta carecía de luces cuando aún ni siquiera en el marco de la causa penal en curso se ha efectivizado peritaje mecánico sobre los rodados y peritaje accidentológico”.
También indicaron que “resulta sugestivo que exprese en dicha publicación que el conductor de la camioneta dobló a su izquierda para ingresar a su casa, cuando en realidad el mismo giró a la izquierda en una avenida, a mitad de cuadra, previo circular varios metros invadiendo el carril contrario de la avenida Buzón, en evidente violación a la normativa de tránsito provincial y nacional”.
Por último, intimó al director a que “me informe por este medio o a través del mismo Diario en donde brindó al público general una inexacta y falsa información sobre lo realmente acontecido, señale o determine las fuentes de información por las cuales afirmó las injurias sobre la persona del conductor de la motocicleta y/o sobre mi hija Pamela. Resulta elocuente la defensa que usted subjetivamente asume del conductor del rodado interviniente en el lamentable accidente sufrido por mi hijo, cuando ni siquiera tomó contacto con la instrucción penal preparatoria que tramita ante la Unidad de Instrucción Fiscal 3 de esta ciudad de Tandil, investigación de la que se desprenderán las circunstancias fácticas reales que rodearon el accidente de tránsito en cuestión y la particular mecánica del hecho, entre ellas la antirreglamentaria maniobra efectuada por el señor Simonot y que finalmente determinó el trágico accidente”.
“En todo caso le solicito, especifique todas las fuentes periodísticas en las que funda tantas informaciones inexactas, maliciosas y tendenciosas a través de las cuales sólo pretende perjudicar la honra y reputación de ambos”, exigió.
La carta del progenitor de Pamela Cela es similar, aunque agregó que “se brindaron datos personales de mi hija en evidente violación al derecho de la preservación de identidad de un menor cuando sea víctima de un delito (art. 75 inc. 22 de la Constitución Nacional y Convención Internacional de los Derechos del Niño)”.
La respuesta
En primer lugar, cabe destacar que este Diario en ningún momento emitió opinión en su crónica sobre las posibles responsabilidades de las partes involucradas en el accidente, ya que es tarea exclusiva de la Justicia que, de seguro, no se dejará influir por publicación alguna.
Con respecto al conductor de la combi, la noticia se limita a describir el sentido en que circulaba por la avenida Buzón y la maniobra que realizó para ingresar al garaje de su casa. En ese caso, cualquier conductor que conozca las normas de tránsito podrá deducir si actuó en infracción o no. La tarea del comunicador social no es condenar o absolver, sino informar sobre los hechos.
La misma actitud tomó este medio con respecto a la motocicleta, ya que en ningún momento afirmó que no contar con patente ni luces significara circular fuera de la ley. Eso quedará a criterio de los lectores. Y de los jueces.
Además, en este sentido, la crónica precisó: “Según afirmaron testigos del accidente, la motocicleta habría girado a gran velocidad en Belgrano junto a otras tres motos. La moto no tenía chapa patente colocada, ni luces”. Estos datos fueron recogidos en el lugar del accidente. Incluso, en las fotos de la escena se observa claramente que el rodado no tenía estos elementos, pero nada dice la crónica sobre las causas de la ausencia de los mismos.
En relación a la interpelación para que este Diario revele la identidad de las fuentes que brindaron la información, es un derecho de los periodistas preservar la identidad de las mismas (según la declaración de principios sobre libertad de expresión dictada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en su 108vo. Período de Sesiones en octubre de 2000, principio 8vo.: “Todo comunicador social tiene derecho a la reserva de sus fuentes de información, apuntes y archivos personales y profesionales”).
Es más: el tercer párrafo del artículo 43 de la Constitucional Nacional reformada en 1994, refiere que “no podrá afectarse el secreto de las fuentes de la información periodística”.
Específicamente, existe jurisprudencia en el caso Maquiavelli/García respecto a la preservación de dichas fuentes.
En cuanto a la joven de 17 años, en diversos medios se informó su identidad debido a que fue víctima y no está imputada en delito alguno. Según las consultas realizadas oportunamente por este medio a juristas reconocidos, no hay inconvenientes en nombrar a un menor cuando no está acusado de cometer delito.
Y finalmente señalamos, en defensa de la libre expresión y por el respeto con el que siempre intentamos tratar todos los temas, que no existe (no debería existir) otra manera de ejercer el periodismo. El lector merece ser informado. El periodista, para satisfacerlo, está obligado a indagar.
Cercenar los caminos de acceso a la información sería, lisa y llanamente, faltarle el respeto a una profesión que pretende ser noble, veraz y objetiva.
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios