El Banco de Alimentos es protagonista de una nueva cruzada por la solidaridad
Desde mayo de 2002, el Banco de Alimentos Tandil (BAT) trabaja, en principio, en contra del desperdicio de comida. Sucede que, en nuestra sociedad, se derrocha mucho alimento, ya sea por la cercanía de la fecha de vencimiento, el cambio de producción o el cambio de empaquetamiento. Dicha mecánica empresarial hace que resulte más barato destruir el alimento que volver a procesarlo.
De esta forma, la función de la entidad es rescatar esos alimentos para que no sean destruidos, y así poder llevarlos a las personas que los necesitan a través de diversas instituciones solidarias, entre ellas hogares convivenciales, comedores escolares y barriales, Cáritas y otras iglesias de la zona.
La última y actual cruzada solidaria del BAT tiene que ver con la elaboración de dulces de frutilla. A fines del año pasado, la empresa marplatense Frutimara tuvo un exceso de producción del fruto a partir de una caída en las ventas. Tras haber establecido contacto con BAT, la empresa donó más de cinco toneladas de frutillas y, si bien las instituciones tienen una alta capacidad de absorción de esa mercadería, el total de la producción debe ser conservada para evitar su putrefacción.
Así, buscando alternativas, se decidió transformar dicha cantidad de frutillas en dulces de elaboración propia. Una vez producido el dulce, alcanza un año de conservación y, distribuyéndolo juiciosamente, puede abastecer por mucho tiempo a las diversas instituciones. Para esta causa, se necesitan frascos que permitan almacenar la cuantiosa producción. Cualquier interesado en donarlos puede hacerlo llamando al 44-9149 o acercándose a Rosales 383.
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Según el testimonio de Mario Bañiles, director ejecutivo del BAT, actualmente trabajan con 84 instituciones que albergan alrededor de 6.300 personas en Tandil y la zona. Si bien el 80 por ciento pertenece a Tandil, hay otras instituciones que son de Azul, Olavarría, Ayacucho, Barker, Benito Juárez, Tres Arroyos y Urdampilleta.
?Cuando empezás a trabajar te encontrás con gente maravillosa que está ayudando por el prójimo, que lo hace solamente por el hecho de ayudar al otro. Ahí ves la otra parte de la Argentina que nadie cuenta, porque hay muchísima gente que ayuda a la comunidad de distinta manera, dando un plato de comida, ayudando en el comedor, esa gente es la que nos da fuerza a nosotros para plantearnos nuevos desafíos?, afirmó Bañiles en diálogo con este medio.
La ONG cuenta con cuatro empleados rentados y más de 60 voluntarios que realizan diferentes tipos de actividades, como fraccionar alimentos durante determinada cantidad de horas en la semana, colaborar en la parte de depósito o en la visita a las instituciones.
Además, posee un convenio con la Facultad de Ciencias Económicas de la Unicén que envía voluntarios para la parte administrativa, contable y hasta voluntarios cooperativos.
De la misma forma, llegan estudiantes de intercambio a realizar sus prácticas al BAT. Como el caso de Raquel, quien arribó desde Portugal para colaborar en la parte administrativa del emprendimiento. ?Aunque todavía tengo que adaptarme al país, al mercado y a la ciudad, lo importante es saber que estamos ayudando a otras personas? afirmó la joven portuguesa.
Por último, el BAT forma parte de la Red argentina de bancos de alimentos.
es una asociación civil sin fines de lucro integrada por los catorce bancos de alimentos del país que fue creada en junio de 2003 para potenciar el trabajo conjunto y fortalecer las herramientas que cada uno posee con el fin de reducir el hambre y mejorar la situación nutricional de Argentina. *
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