El Banco de Alimentos inauguró su nueva cocina y abre una capacitación de excelencia gratuita
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailAyer por la tarde, el Banco de Alimentos presentó una nueva obra concretada en la sede de Rosales 383. Se trata de una cocina preparada para dar cursos que capaciten en la excelencia y en el aprovechamiento de los insumos que provee la entidad a distintos comedores y familias de la ciudad.
El presidente de la institución Mario Bañiles –acompañado por Alejandro Arhex y otros miembros- ofició de anfitrión, aunque las verdaderas protagonistas fueron la coordinadora del proyecto Bárbara Schrott y la profesora Marcela Donati, junto al grupo de cocineras que preparó una degustación a modo de demostración.
Así, los presentes pudieron probar unas empanadas de perejil y queso, o deleitarse con albóndigas con salsa de durazno y mostaza, además de panes caseros, paté de porotos y una exquisita torta.
En diálogo con El Eco de Tandil, la licenciada en nutrición Bárbara Schrott explicó que “el año pasado se llevó a cabo este curso de capacitación en todo lo que es cocina y este año teníamos ganas de poder llevarlo a cabo en el Banco, porque en 2010 era en una cocina prestada que fue la de la parroquia Santísimo Sacramento”.
Si bien se mostraron muy agradecidos con la colaboración de la parroquia, con el espacio propio podrán evitar el traslado de utensilios y materiales hasta el centro y convocar a más cantidad de gente a participar en esta capacitación gratuita.
“Principalmente, está destinado a poder darle un mejor aprovechamiento a todos los alimentos que se reciben en el Banco, ya sea productos secos o lo que desde hace un año estamos recibiendo que es frutas y verduras. Tenemos un convenio con el Mercado Central de Mar del Plata y a través de éste estamos recibiendo cantidades importantes”, agregó la coordinadora.
A partir de contar con estas opciones fundamentales en la dieta, surgió la inquietud de cómo cocinarlas para que los chicos de los comedores las aceptaran. “El brócoli no lo conocían, la coliflor tampoco, y era difícil ver de qué manera se los disfrazaba un poco para poder utilizarlo. Realmente, tuvo éxito en este sentido el año pasado”, contó.
En 2010 asistieron al curso entre 15 y 18 personas, y con la inauguración de la cocina esperan poder sumar a más gente que esté interesada en aprender a preparar los alimentos. Por este motivo, convocan a todo el barrio de Villa Aguirre a participar de la propuesta, ya sean trabajadores de comedores, personas que reciban donaciones, madres u hombres interesados.
La intención es que las mujeres que se capacitaron el año pasado repliquen los conocimientos en la comunidad. “La idea es que ellas puedan llevarlo a cabo en sus comedores, en sus casas, con sus propios hijos o la familia, y de esta manera que puedan lograr no sólo utilizar los alimentos de mejor manera sino también todo lo relacionado a la nutrición”, sostuvo Bárbara Schrott.
El objetivo es educar en lo que es cocina, nutrición, higiene de los alimentos y personal, enfermedades transmitidas por los alimentos, en definitiva, “todas aquellas herramientas que necesitan para poder trabajar con niños o en una casa”.
Además, la capacitación se convierte en una salida laboral, otro elemento interesante de esta innovadora oferta gratuita.
Los interesados pueden acercarse al Banco de Alimentos, ubicado en Rosales 383, o llamar al 44-9149, de 9 a 12 y de 14 a 17.
Agradecidos
A nivel de la Red de Bancos de Alimentos se financiaron los cursos de 2010 y 2011. En cuanto a la construcción de la cocina, Bárbara Schrott indicó que “fue bastante difícil. Gracias a Dios nos ayudaron muchos donantes”.
En este sentido, le agradeció a Roa Mármoles, Patricio Fernández de Matelec, pinturerías Sarmiento y A Todo Color, Ghezan, y a las personas que realizaron tareas la pintura, muebles y zinguería.
Un curso
de excelencia
de excelencia
Por su parte, la profesora de cocina Marcela Donati, que vino a dar clases desde Buenos Aires, relató que entró en contacto con el proyecto a través de Clara Luro, integrante del Banco de Alimentos.
“No es un taller. Esto es capacitación en la excelencia y profesional. Aunque sea muy poquito y muy corto o muy poco lo que hemos trabajado, dentro de lo que aprenden las chicas es no solamente a cocinar sino cómo comportarse en una cocina profesional”, describió la profesora.
Enumeró que les transmite las normas de higiene y seguridad, el vocabulario, el trato con las compañeras, el trabajo en equipo, cómo aprovechar al máximo todos los implementos que uno tiene, y destacó como muy importante su máxima: “Primero lo pienso, después lo organizo y luego lo hago”.
Marcela Donati les propone “no ser como Utilísima sino que queremos ser como el canal El Gourmet, que es profesional. Lo más importante es que a través de la cocina, que para mí es una pasión, se transmita amor, se transmiten valores”.
La profesora agregó que avanzan para también “generar un lugar de contención y de ponderar, porque una mujer que se capacita genera todo un mejoramiento en su entorno familiar”.
Se mostró contenta con los logros que han tenido sus alumnas que no sólo pudieron implementar el aprendizaje, también avanzaron en su vocabulario y el desempeño en general.
Marcela Donati llamó a “ponerle glamour, porque la cocina es eso”, para que la puedan disfrutar los chicos en los comedores, que tengan esa experiencia de probar distintas preparaciones.
Por otro lado, afirmó que “en Tandil es fabuloso lo que tienen: este polo turístico con tanta gente, con hotelería, con cocina, con restaurantes, y cualquier ayudante de cocina podría estar aprovechando esto. Porque cuántos cursos de excelencia hay en Tandil gratuitos. Esto mismo en Buenos Aires, en una escuela de cocina, saldría 800 pesos por mes. Lo que yo vengo a enseñarles es de calidad”.*
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