El barrio San Juan sufre el abandono del Estado y les reclama a los funcionarios ?que caminen?
El barrio San Juan está creciendo rápidamente. Al recorrer sus calles se observan nuevas casas, muchas con sus carteles del Procrear. Es una zona de gente trabajadora, de abuelos que disfrutan de sus caminatas y de matrimonios jóvenes con hijos pequeños con muchos proyectos por delante. Todos comparten un sentimiento: se sienten bastante olvidados por el Estado municipal.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn el corazón de la barriada, en Tucumán y Sáenz Peña, se erige la plaza. Su situación de abandono es evidente, con los pastos altos, basura desparramada y juegos antiguos.
Los cráteres de las calles de tierra, con charcos y barriales que se agravan con las lluvias, opacan la zona. Del mismo modo que el estado de la sala de salud, con vidrios rotos, pintadas, sin iluminación y con sus canaletas caídas.
“No están al lado de la gente”
El Eco de Tandil acompañó al presidente de la sociedad de fomento del barrio, Jorge Daniel Braqui, en una recorrida por la plaza, la sede social y la sala de salud, donde marcó la falta de mantenimiento por parte del Municipio y también cuestionó que los funcionarios públicos no recorren las calles. “Los conozco por televisión”, dijo el referente barrial que lleva más de 20 años trabajando ad honórem por el bienestar de su comunidad.
Los vecinos comenzaron a organizarse hace más de dos décadas con la construcción de la plaza y luego iniciaron la obra de la sociedad de fomento, en terrenos adquiridos para tal fin. Más tarde, en conjunto con el Municipio, lograron la apertura de la sala de salud, con un acuerdo que incluyó el intercambio de lotes.
Lamentablemente, en los últimos meses han realizado distintos reclamos para conseguir que la Dirección de Espacios Verdes Públicos ponga en condiciones la plaza, pero no han tenido éxito. Además, verían con agrado que la comuna arregle el acceso al salón comunitario, realice un mantenimiento de la sala de salud y concrete el cordón cuneta en Sáenz Peña, Duffau y La Pampa.
“Les pido a los directores, a los concejales, que caminen, que no mientan por televisión con que recorren y están al lado de la gente. Acá, en San Juan, no están al lado de la gente, ninguno. Solamente vinieron a la sociedad de fomento, que yo les abro la puerta a todos, cuando estaban con las elecciones, para presentar sus propuestas”, resaltó.
Cuestionó que el Gobierno municipal “se dedica más al turismo en el caso de plazas o paseos. Ponen los trabajadores en eso y no para la gente que necesita, de todos los barrios. Somos todos gente olvidada; estamos fuera de las cuatro avenidas, de la parte céntrica”.
En cuanto a la relación de la sociedad de fomento con el Municipio, contó que “he pedido hasta una reunión con el Intendente y nunca fui atendido, y pasé por mesa de entradas. La nota que se le pasó al director de Parques y Paseos también entró por mesa de entradas”.
Descartando las reuniones por seguridad o para conectar las cloacas, Braqui indicó que los funcionarios “si pasan, pasan en camioneta porque no se van a bajar a caminar por las calles de tierra. Bajan en camioneta, pasan y te miran, pero ninguno ha caminado el barrio conmigo y todos me conocen”.
Agregó que “la mayoría de los políticos deja mucho que desear. Vamos a ver qué pasa con los concejales nuevos que entraron ahora. A (Pablo) Bossio lo escuché hablar y dice que está trabajando con los vecinos. Acá nunca vino. Lo conozco por televisión. Estaría bueno que caminen los concejales. El lechero (Atilio) Magnasco me gustaría que caminara las calles, sería buenísimo”.
La plaza olvidada
Durante la intendencia de Julio José Zanatelli, la sociedad de fomento recibió en donación una desmalezadora y hasta noviembre del año pasado la Secretaría de Desarrollo Social le pagaba el salario a un parquero que se encargaba del mantenimiento de la plaza. Con tantos años de uso, la máquina ya no tiene arreglo y fue dada de baja.
Tras dos décadas de cortar el pasto de la plaza, las inmediaciones del centro de salud, de la cancha de fútbol de la sociedad de fomento y de la biblioteca Paula Albarracín de Sarmiento, se quedaron sin herramienta.
“Presentamos una nota a la trabajadora social y a la directora (de Desarrollo Social) Guillermina Cadona el año pasado. Al parquero se le dio de baja porque se quedó sin trabajo. Nosotros no podíamos seguir trabajando con esa máquina”, sostuvo.
Hoy la plaza está en pésimas condiciones. Además de los pastizales, tuvieron que retirar la imagen de Santa Bárbara porque vándalos rompieron los vidrios y las puertas de reja que la resguardaban.
Los juegos -una antigua hamaca, un tobogán desvencijado y una calesita despintada- están circundados por pozos de tierra. Cuando llueve se forman enormes charcos y los chicos deben esperar más de una semana a que se seque la superficie para volver a disfrutarlos.
A todo esto se suma la basura y botellas rotas desparramadas por el predio, y los bancos de granito que están desarmados porque los encargados de la sociedad de fomento no tienen fuerza suficiente para restaurarlos. También fueron testigos del desmantelamiento de la cancha de bochas, que era muy utilizada por los abuelos de la barriada.
“Al director Bonadeo le hemos pasado notas; le hemos pedido juegos. Esto está hecho desde que se inició la plaza, los bancos son de piedra. Desde el día que se inauguró, lo que se ve es lo que se hizo, nunca hicieron nada. Me han prometido juegos”, explicó.
El centro de salud
Por otro lado, el presidente de la sociedad de fomento explicó que la sala de salud “no tiene horario. Por ahí te atienden hasta las 12; venís y no hay médico; ya para antes de las 4 de la tarde no colocan inyecciones; el personal se toma descanso”.
Agregó que en ciertos momentos ponen un cartel que informa que en tal horario no se atiende porque están con tareas de limpieza y no se respeta el servicio de 7 a 17, como difunde el Municipio.
Además, describió que “el estado del centro de salud da lástima, porque costó mucho trabajo hacerlo, y dinero”. El edificio presenta las luces y canaletas rotas, como así también algunos vidrios. Hay pintadas y gran cantidad de piedras arriba de las chapas del techo. Está rodeado por pastizales.
“Hemos presentado las quejas y nunca tuvimos respuestas de ninguna clase de ninguno de los directores. Acá todo es a fuerza de los vecinos”, lamentó ante la falta de apoyo.
En contraposición, Jorge Daniel Braqui destacó que “tenemos todos los servicios. Ahora nos colocan las cloacas y el barrio queda completo con todos los servicios. Es un barrio muy lindo, muy bueno y sano”.
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