El boxeador Sergio Escobar reconoció la agresión hacia Walter Villarruel
Se trata del motociclista que el domingo por la tarde, durante un operativo de tránsito, le propinó al funcionario local un golpe de puño con su mano izquierda, lo cual le provocó un corte en el labio superior que requirió de la atención médica.
“La verdadera versión es la que doy”, dijo entendiendo que, de caso contrario, hubiese evitado más derivaciones del caso.
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El hecho
En diálogo con El Eco de Tandil, el joven brindó su punto de vista sobre el hecho y contó que “veníamos con mi señora del Dique y en Pinto antes de llegar a 9 de Julio nos pasa un grupo de chicos en moto”, que a la altura de Alem se encontró con el operativo.
Frente a ese escenario “todos aceleraron y yo quedé atrás”, graficó el deportista. Cuando pasaron por el procedimiento, los agentes que “estaban arriba de la vereda se bajaron corriendo y Villarruel le pegó una patada de costado”, puntualizó.
“Lo vi de costado porque a mí no me paró nadie. Y el golpe me hizo perder la estabilidad de la moto. Me sorprendió”, acotó.
Ante ello “crucé la calle y le pregunté a mi mujer qué le había pasado y me dijo que le habían pegado una patada en la pierna y golpeó el tobillo con el amortiguador de la moto. Ella está embarazada de cuatro meses y medio”, detalló el joven boxeador.
“En ese momento me saqué; cómo van a parar a la gente a las patadas”, se preguntó, y especuló que quizás “estarían nerviosos porque no pudieron parar a estos chicos que aceleraron a fondo y pasaron. Y justo me tocó a mí”.
Frente a ese escenario “todos aceleraron y yo quedé atrás”, graficó el deportista. Cuando pasaron por el procedimiento, los agentes que “estaban arriba de la vereda se bajaron corriendo y Villarruel le pegó una patada de costado”, puntualizó.
“Lo vi de costado porque a mí no me paró nadie. Y el golpe me hizo perder la estabilidad de la moto. Me sorprendió”, acotó.
Ante ello “crucé la calle y le pregunté a mi mujer qué le había pasado y me dijo que le habían pegado una patada en la pierna y golpeó el tobillo con el amortiguador de la moto. Ella está embarazada de cuatro meses y medio”, detalló el joven boxeador.
“En ese momento me saqué; cómo van a parar a la gente a las patadas”, se preguntó, y especuló que quizás “estarían nerviosos porque no pudieron parar a estos chicos que aceleraron a fondo y pasaron. Y justo me tocó a mí”.
La reacción
Una vez que estacionó la moto a 20 metros, regresó hacia donde se encontraba el operativo con los inspectores de tránsito. “No tenía porqué huir, entonces volví a hablar con esta gente y le pregunté cómo me van a pegar una patada, le pegaste a mi señora que está embarazada y nos podrías haber hecho caer. Me empezaron a patotear y me quisieron pegar, Villaruel y otros más”, narró.
“Me querían pelear y los chicos de la pizzería (de la esquina) me separaron y me dijeron que me vaya”, completó.
A pesar de su enojo ante la situación, cruzó la calle y se dirigió hacia donde había estacionado el rodado. Luego de hablar con su esposa, a quien le pidió que regresara a su casa “volví y les dije que quería hablar con Villarruel, y cuando se viene acercando le pegué una piña”, expresó.
Reconoció que “estuve mal pero fue la reacción del momento. No me pareció justo lo que había hecho”.
Lo cierto es que la agresión causó un gran revuelo en la cuadra y derivó en la intervención policial.
“Después que le pego, me querían agarrar todos. Y para evitar eso, me escabullí entre la gente hasta que me tiraron al piso, vinieron los de seguridad y uno de los agentes de Tránsito me pisó la cabeza”, describió Sergio Escobar.
Luego fue trasladado hacia la Seccional Primera donde “hice la denuncia como corresponde. Y eso fue todo hasta ahora”.
“Me querían pelear y los chicos de la pizzería (de la esquina) me separaron y me dijeron que me vaya”, completó.
A pesar de su enojo ante la situación, cruzó la calle y se dirigió hacia donde había estacionado el rodado. Luego de hablar con su esposa, a quien le pidió que regresara a su casa “volví y les dije que quería hablar con Villarruel, y cuando se viene acercando le pegué una piña”, expresó.
Reconoció que “estuve mal pero fue la reacción del momento. No me pareció justo lo que había hecho”.
Lo cierto es que la agresión causó un gran revuelo en la cuadra y derivó en la intervención policial.
“Después que le pego, me querían agarrar todos. Y para evitar eso, me escabullí entre la gente hasta que me tiraron al piso, vinieron los de seguridad y uno de los agentes de Tránsito me pisó la cabeza”, describió Sergio Escobar.
Luego fue trasladado hacia la Seccional Primera donde “hice la denuncia como corresponde. Y eso fue todo hasta ahora”.
Acciones legales
“Estuve muy mal y si le tengo que pedir disculpas se las pido”, admitió el deportista profesional sobre su reacción, la cual atribuyó como consecuencia del golpe que recibió su mujer y el modo en que fue detenido. “Si me paran y me secuestran la moto porque no tengo las cosas en condiciones y por calentura le pego, el que está fuera de sí soy yo y que me lleven preso”, manifestó.
Sobre el director de Habilitaciones, expresó que “es una persona muy soberbia, me hablaba sobrándome. No sé si me reconocieron o no, pero me tomaron mucho el pelo. No es forma de hablar de un director”.
En relación a la posibilidad de que acudan desde el Municipio a la Federación Argentina de Box con el objetivo de retirarle la licencia, anticipó que podría “iniciar acciones legales. Sería injusto porque él sabe que actuó mal y en algún momento lo va a reconocer”.
Y acotó que cuenta con imágenes que fueron capturadas por los ocasionales transeúntes que se acercaron ante el alboroto ocasionado.
Por último declaró que su intención no se centra en continuar con las acusaciones, sino en “evitar que esta gente haga accidentar a alguien porque si mi mujer se caía y llegaba a perder el bebé iba a ser un caos”.
Sobre el director de Habilitaciones, expresó que “es una persona muy soberbia, me hablaba sobrándome. No sé si me reconocieron o no, pero me tomaron mucho el pelo. No es forma de hablar de un director”.
En relación a la posibilidad de que acudan desde el Municipio a la Federación Argentina de Box con el objetivo de retirarle la licencia, anticipó que podría “iniciar acciones legales. Sería injusto porque él sabe que actuó mal y en algún momento lo va a reconocer”.
Y acotó que cuenta con imágenes que fueron capturadas por los ocasionales transeúntes que se acercaron ante el alboroto ocasionado.
Por último declaró que su intención no se centra en continuar con las acusaciones, sino en “evitar que esta gente haga accidentar a alguien porque si mi mujer se caía y llegaba a perder el bebé iba a ser un caos”.
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