El boxeo solidario
Los fundamentos para la creación de la ?Casa del Boxeador? fueron verdaderamente un canto a la solidaridad, al altruismo, a la amistad, al compañerismo y a la concentración de voluntades. ?Todos cuantos puedan hacer algo están en la obligación de hacerlo. No caben excusas ni aislamientos por razones de bandería, privilegios ni prioridades. Se trata de trabajar para que la Casa del Boxeador sea un hecho?.
Remembranzas de un pasado y de un espíritu dentro del boxeo que solamente hoy persiste en los directivos de esa entidad que sin ningún interés lucrativo ni figurativo, todo lo contrario, llevan a cabo una tarea ímproba en esa mutual ubicada en la calle Mitre al 2020 para que como ellos mismos dicen ?puedan vivir honorablemente, los que retirados de la actividad pugilística, no estén en condiciones de ganarse la vida. Es preciso impedir que esta gente viva de la limosna y evitar, sobre todo, que en caso de encontrarse enfermos o impedidos, carezcan de los medios y del lugar adecuado para atender?.
Se invitó a todos los allegados al boxeo a colaborar, boxeadores de antes y de ahora, managers, empresarios, dirigentes, profesores, que se reunieron finalmente con el ideal de que sean menos tristes los tristes días del final de algunos boxeadores.
La primera comisión directiva provisoria estuvo formada por: José Ventura Pérez, presidente; Aitor Aramburu vice primero; César Campusano vice segundo; Pedro A. Casella, secretario general; Carlos S. Roldán, prosecretario; Horacio Estol, secretario de actas; Raúl Landini, tesorero; Alfredo Copello, protesorero. Vocales: Carmelo Robledo, José Gallo Calderón, Vicente Catada, Luis Reilly, Juan Aldrovandi; y Tomás Mira. Suplentes; Víctor Castillo, Alfonso Senatore, Jacobo Stern, Domingo Sciaraffia, Ricardo Lorenzo, Willy Farrel y Washington Cabrera. Revisores de cuentas, Horacio Lavalle y Eduardo D?Agostino.
Empresarios, boxeadores de primerísimo nivel, varios de ellos campeones argentinos, representantes olímpicos, un periodista de la estatura de Horacio Estol, todos encaminados a la formación de lo que se negaron a llamar un asilo. Convinieron en que se llamara ?Hogar?, o ?Casa de descanso o de retiro? con todo lo cálido y cordial que trasunta cualquiera de las dos palabras.
Y así esta ?quijotada? sigue funcionando en el mismo lugar con una comisión directiva que hoy preside Ricardo González, ?Gonzalito?, y por la que pasaron innumerables figuras para ayudar a aquello que terminada su campaña en los rings, terminaron físicamente impedidos o económicamente afectados. Y los que hemos estado en el ambiente bien sabemos que los que más necesitan son aquellos boxeadores que no han podido salir de un tercero o segundo plano, los que nunca alcanzaron a ganar lo suficiente como para que les sobrara y, sin embargo persistieron hasta gastar el último resto de energía y salud. Obvio, estoy hablando de viejos tiempos porque hoy en nuestro país nadie gana lo suficiente como para retirarse y vivir de rentas. Son otros los que se aseguran una ?jubilación de privilegio?.
Igualmente allí está, para todo ex boxeador que no tenga hogar y carezca por completo de recursos económicos. Una gran obra que silenciosamente sigue trabajando y brindando es ayuda que se niegan a considerarla de caridad, sino como una justa asistencia a quien dentro de su actividad como boxeador solamente consiguió golpes y pasar a la categoría de indigente.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailMatías Rueda, en Las Flores
El próximo viernes, uno de los mejores boxeadores tandilenses, condenado al ostracismo, Matías Rueda enfrentará a cuatro rounds, como fondista en la ciudad de Las Flores, al boxeador Alberto ?Nene? López. El representante del Club Deportivo Tandil y entrenado por Sergio Vega marcha invicto en el campo amateur.
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