El color de la contienda
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Finalmente, lo confirmó. Era el último que faltaba sincerarse, después de que Néstor Auza le diera el sí a su precandidatura, con la que venía coqueteando hace unos cuanto meses. Miguel Lunghi emprenderá su carrera a la re reelección el próximo 23 de junio, en un acto partidario en Apymet.
Con todas las piezas sobre el tablero, la campaña rumbo al 14 de agosto va tomando color, aunque puede surgir alguna sorpresa. Es política, el arte de lo posible según Aristóteles. Y hoy lejos de aquella significación primigenia, todo puede ocurrir. En el rubro acuerdos, socios y candidatos, acostumbramos a digerir lentamente las sorpresas.
El calendario marca que hasta el miércoles próximo habrá tiempo de presentar las alianzas y el lunes 20 de junio fue la fecha determinada para asignar los colores de la boleta. El último hito es el 25 de junio, donde cierra el registro de candidatos ante las juntas partidarias. Ese es el cronograma para las primarias.
Desde el oficialismo vernáculo sostienen que no hará falta una campaña. Para esta etapa sólo han previsto que el Intendente se muestre en los actos de gobierno, en lo que definen como un plebiscito de la gestión del pediatra.
En la vereda de enfrente, el más firme es Néstor Auza, al que mejor le dieron las tempraneras encuestas dentro del amplio espectro del peronismo. Pero a su vez, genera cierta resistencia entre los “compañeros” y todo indicaría que las diferencias se dirimirán en las internas abiertas.
Aparentemente, en esta instancia lo que más conspira en contra de la unidad no son los líderes, sino sus entornos. Los hombres que están cerca se muestran poco dispuestos a ceder terreno, traducido en lugares en las litas.
Frente a un contrincante que se muestra más sólido que nunca, que dice que no necesitará de la logística partidaria porque le basta con mostrar las obras y que tiene una imagen positiva alta, como indican los sondeos propios y ajenos, ¿no sería hora de dejar los vedettismos de lado en función de armar un proyecto que los contenga a todos?
Tal vez esta pregunta es la que se hacen muchos tandilenses. Y ahí vale decir que los colores partidarios hace rato que se han esfumado, los líderes de otrora ya no lograr aglutinar la tropa y las alianzas son un remedio débil a la hora de cerrar las heridas de la última década.
Así las cosas, el que decía que era sólo un pediatra que trabajaba de Intendente, el que supo hacerse fuerte hacia adentro del partido y para la comunidad, tiene rienda suelta para manejar sus tiempos. Y como dicen los carteles, con sólo un toque rojo del radicalismo y el celeste que el jefe de campaña identifica con la “transparencia”, Lunghi gobierna.
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