El concejal Ferrer propuso declarar a las ?Escenas de la Redención? como patrimonio
El concejal del Frente para la Victoria Eduardo Ferrer indicó que la Unesco, en 1989, reconoció formalmente el componente intangible del patrimonio, definido como las tradiciones orales, costumbres, idiomas, música, danzas y artes del espectáculo; elementos que para muchas comunidades constituye la fuente principal de su identidad, profundamente enraizada en el pasado.
Por tal motivo, el edil indicó que “las ‘Escenas de la Redención’ son una parte relevante de la memoria colectiva y del patrimonio intangible que tuvo su inicio por primera vez en Tandil en el año 1948 por iniciativa de la Dirección de Turismo provincial”.
En cuanto a su proyecto de ordenanza, sostuvo que se fundamentó a partir de notas publicadas por el historiador tandilense Daniel Pérez, quien hizo referencia a muchos nombres que han participado en la representación litúrgica.
El concejal explicó que “las Escenas comenzaron con una apoyatura logística extraordinaria, proporcionada por el ente provincial y la colaboración actoral tandilense, bajo la dirección del músico y compositor Ricardo Héctor Seritti, (1917-1986), familiar de Vicente Seritti, a la sazón director del Departamento de Recreación Social y Espectáculos de la Dirección de Turismo provincial, quien convocó para el vestuario y los decorados a Juan A. Ballester Peña, especialista en temas religiosos, que tuvo a su disposición nada menos que el vestuario del teatro Colón”.
Como otro dato, agregó que “concebidas con textos de Horacio Schiavo, supervisados por el párroco local presbítero Luis J. Actis, coreografía de Cecilia Camacho y la participación de los actores del Teatro de Arte del Instituto Universitario de Cultura Argentina de La Plata, en un total de veinticinco, y el acompañamiento del famoso coro vasco Lagun Onak, con la dirección del maestro R.P. Luis de Mallea”.
El legislador sostuvo que “con el paso de los años, el espectáculo ha ido ocupando el epicentro de la Semana Santa, convirtiéndose en una de sus mayores atracciones, en el cual no sólo concurre gran parte de la población tandilense sino que atrae a fieles de todas partes de la Argentina y del mundo”.
Y recalcó la importancia de esta representación religiosa en cuanto al gran despliegue organizativo efectuado a partir del esfuerzo mancomunado entre diversas instituciones.
A través de los años, esta obra ha sido el reflejo de diferentes improntas concebidas de acuerdo con las ideas de cada director, que han optado por la participación de actores locales o de renombre nacional, artistas plásticos, coreógrafos, grupos corales, congregaciones de feligreses, etc.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailFue así que al finalizar la década del ’50, se pensó en un nuevo lugar y el espectáculo pasó al veredón del palacio municipal, a principio de la década del ’60.
Durante la Intendencia de José Emilio Lunghi surgió la idea de llevar el escenario a la entonces “cava” existente en la ladera del Parque Independencia lugar definitivo de Las Estampas. Ya en 1964 cobró cuerpo el Anfiteatro Municipal, luego de haber pasado por el Calvario, el Salón Parroquial y veredón del palacio municipal.
Para finalizar, Ferrer argumentó que “hasta hoy el espíritu de la representación nacida en 1948, si bien tiene otro nombre, otros actores y libreto, mantiene el mismo objetivo de presentar aspectos de la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, en la cada vez más difundida Semana Santa de Tandil”.*
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