El Concejo aprobó la demolición de la ex tribuna del club Ramón Santamarina
Durante la última reunión legislativa, el Concejo Deliberante resolvió -con el acuerdo de todos los bloques políticos- aceptar la oferta única presentada en el marco de la licitación pública para la demolición de la estructura de tribunas del ex campo de deportes del club Ramón Santamarina. En esa manzana, delimitada por las calles Belgrano, Pinto, Roca y 11 de Septiembre, se erige actualmente una urbanización.
El presidente del cuerpo, Juan Pablo Frolik, contextualizó que “los vecinos solicitaron oportunamente la demolición de las tribunas ubicadas sobre Roca para permitir la apertura de la continuación del pasaje Primero de Mayo”.
Finalmente “acordaron con el Municipio que pagarían en cuotas la mitad del costo de la demolición, quedando a cargo del Estado municipal el resto del valor de la obra”, explicó tras encabezar la sesión donde se aprobó la iniciativa.
Entre los argumentos de los vecinos, planteados hace aproximadamente un año cuando demandaron el retiro de la estructura, figuraba la frecuencia en los hechos de inseguridad, debido a que el predio se convierte en una guarida que permite la huida rápida de los ladrones.
A pesar de la gran cantidad de casas particulares y complejos de departamentos que ya se concretaron y que se están construyendo sobre lo que fue el estadio aurinegro, la enorme tribuna de concreto ubicada sobre calle Roca continuaba en pie.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl titular del área, Mario Civalleri, evaluó que “si bien no presenta grandes dificultades en la ejecución, sí es un tema complejo el traslado de los escombros porque se trata de una estructura de hormigón enorme”.
Sobre este último punto en particular, el funcionario anticipó que el producto de la demolición se irá trasladando en camiones a rellenar distintas cavas.
Por otra parte, destacó que la obra está llamada a atemperar los problemas de acumulación de agua de lluvia que sufren los vecinos. Lo cierto es que al remover esa estructura, que actúa como dique, abrir la calle y luego construir el cordón cuneta, se prevé lograr canalización y escurrimiento de las aguas, procesos que hoy son inviables por la barrera arquitectónica que supone la antigua tribuna, que tiene a los vecinos de la manzana sumidos en un problema hidráulico crónico.
Por último, Mario Civalleri fue optimista con respecto a los tiempos de la obra y calculó que “está previsto un plazo de cuatro meses, pero trataremos que se termine en tres”.
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