El Concejo destaca su trayectoria
La institución -un faro de referencia para la cultura de Tandil- fue fundada el 2 de junio de 1908. De la lectura del acta fundacional se desprende que la ciudad de principios del siglo XX necesitaba una biblioteca pública pues había inquietudes y deseos de saber, pero el afán de superación intelectual se veía frenado por la carencia de medios.
Cuando un grupo de inquietos convecinos se unió para superar la barrera impuesta por la apatía de los funcionarios de la época, se dio el primer paso hacia la creación de la biblioteca.
Entre los considerandos del proyecto del bloque radical votado en la última sesión por unanimidad, se destaca ?el trabajo callado y perseverante de los hombres de la primera hora, encabezados por don José A. Cabral?.
El acta constitutiva fue firmada por el propio Cabral y los convecinos José Bonadeo, Blas Larsen Bille, Christian Schmiegelow, Higinio Plazas, Mariano Dhers, Nicolás Petilo, Domingo Conti, Rafael Zerillo, Andres Sabatté, Antonio Tontea, Pedro Christensen, Emilio Romeo, Pascual Ciccaroni, Pascual Dagostino, Jacinto Cersósimo, Antonio Bonavetti, Luis Battizatto, Carlos Larsen Bille y Miguel Rivalto.
En aquellos tiempos, Cabral había destacado que ?Tandil es una ciudad importante en la Provincia de Buenos Aires donde la falta de una biblioteca es una verdadera laguna y que debe tener también como otros pueblos, un centro que sea exponente de su cultura; y asimismo que el buen ciudadano debe contribuir en la medida que sus fuerzas al mejoramiento de la colectividad en que vive, al progreso de la Patria, y que no es posible pretender que todos sean legisladores o funcionarios para colaborar en alcanzar tales propósitos?.
La biblioteca tuvo un crecimiento notable en pocos años. En 1915 recibió medalla y diploma de la Exposición Internacional de Panamá por su evolución como biblioteca de campaña y para 1923 había incorporado quince mil volúmenes y ya contaba con local propio.
Pero bajo su influjo también se dio impulso a otras actividades. Así se crearon los legendarios Círculo Rivadavia de Ajedrez y el Ateneo Rivadavia, fundado el 14 de junio de 1942 como un organismo anexo, que fulguró hasta 1960 y fue durante dos décadas el ámbito hegemónico de la vida intelectual de Tandil. Juan Antonio Salceda, Juan Carlos Pugliese, Víctor Magrini, José A. Cabral y Juan Manuel Calvo fueron hombres de referencia del Ateneo, que durante su esplendor realizó más de 200 actos culturales, entre los que se contaron conferencias, exposiciones pictóricas y fotográficas, agasajos y homenajes, lecturas y debates públicos, recitales poéticos y musicales, representaciones teatrales y veladas cinematográficas.
Los legisladores autores del proyecto también hicieron hincapié en otro hito de la historia de la Rivadavia; aquellos ?bibliotecarios de los primeros tiempos, sin sueldo y sin horarios, siempre a disposición de los usuarios hasta llegar a la figura emblemática de Amador Isasa, que fue durante muchos años un formidable orientador de lectores y formador de niños y jóvenes?.
También destacan que ?los últimos veinticinco años de la Biblioteca fueron de un singular dinamismo y una puesta al día dentro de los marcos que impuso en su final el siglo XX: informatización; adquisición de libros a razón de 1000 por año; la reinserción de la Biblioteca en el ámbito social y educativo y como fuente de investigación; la microfilmación de la primera parte de la colección ?Nueva Era? y la organización de su Hemeroteca con miras a que fuera un centro de documentación ordenado y catalogado; el aumento y la capacitación permanente de su personal especializado; la creación y el fomento de talleres literarios; departamentos de Cine y de Artes Plásticas; el Centro de estudios de tango y habla popular y espacios especializados para niños y jóvenes?.
Además, los ediles radicales consideraron muy importante que ?en su patrimonio se hallan obras muy antiguas, las colecciones completas del diario La Nación y los locales El Eco de Tandil y Nueva Era; en total de 66 mil volúmenes, de diarios y revistas catalogadas, y servicios multiculturales?.
Por último, indicaron como meritorio que ?al transitar el primer tramo de siglo XXI la comunidad tandilense encuentra abocada a la Biblioteca a la fundación y organización de su Departamento de Apoyo Digital al Conocimiento, costeando con el apoyo vecinal que ha hecho suyo el proyecto que abrirá su acceso a las bibliotecas y centros de documentación digitalizados de todo el mundo.
Por estos motivos, la Legislatura aprobó que se destaque ?a la Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia por su extraordinaria y jerarquizada labor cultural?.
Será en la Sesión Especial que tendrá lugar en el recinto principal de la Legislatura, el próximo jueves a las 19.
En la misma sesión se distinguirá a Hugo Nario “Ciudadano Ilustre”, por su vinculación con la biblioteca y la cultura de la ciudad en general durante su extensa y aún vigente trayectoria.
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